Por la Dra. Azucena Papazin


SEGUNDO CONGRESO MUNDIAL DE LA AFRICANIA 

 

El aborto

 

 

ABORTO Aborto es la expulsión del huevo antes de la semana 20ª. O según un criterio ponderal un peso de hasta 500 grs. Puede ser espontaneo o provocado. Espontaneo son aquellos que se producen sin la intervención de circunstancias que interfieran artificialmente en la evolución de la gestación y provocados aquellos que se induce premeditadamente el cese del embarazo.

 

ABORTO ESPONTANE Las causas que inciden en su producción pueden radicar en el mismo huevo (intrínsecas) o ser independientes de el (extrínsecas).

1) Causas ovulares propiamente dichas - Tenemos el aborto genético donde podemos dividirlo en aquellos que son debidos a la transmisión de un gen cualitativamente alterado (mosaisismo, traslocacion) o puede obedecer a sobrecarga genética o a defecto genético (cuantitativo). Se produce un desarrollo embriológico anormal debido a defectos cromosómicos o a la muerte del huevo. Así podemos tener las trisomías (ej. Síndrome de Down), monosomías, aneuploidía (la carga genética es múltiplo de 46). Los factores predisponentes son en especial edad avanzada de la madre o enfermedades virales padecidas por la misma con escasa antelación a la concepción. En gran número de los casos la causa es exclusivamente ovular, el embrión es defectuoso y exhibe alteración estructural causante de su muerte o del aborto (trastornos morfogenéticos específicos).

2) Causas funcionales - Entran en este grupo aquellas enfermedades en las que sólo hay alteraciones (por lo menos en un principio) de la función de órganos o sistemas que pueden interferir en la normal evolución de la gestación. Tenemos así la diabetes y fundamentalmente, las endocrinopatías, ya sean extragonadales como los distroidismos (hiper o hipotiroidismo) o puramente gonadales (alteraciones funcionales del ovario, del trofoblasto o de la placenta) que producen el aborto corial o endocrino gonadal.

3) Causas maternas orgánicas - Tenemos las enfermedades que originan lesiones que pueden inducir a su producción. Se subdividen en enfermedades generales (STORCHS - sífilis, toxoplasmosis, rubeola, chagas y S.I.D.A.) y locales como son las organopatías pélvicas - genitales o extragenitales, malformaciones uterinas (útero didelfo, bicorne, miomatosis), bridas o adherencias endometriales (ASHERMAN) hipoplasia o infantilismo genital, incompetencia cérvico ístmica (primarias o traumáticas), retroversión uterina, miomas submucosos, pólipos endometriales y endometritis por tuberculosis.

4) Causas inmunológicas - Los mecanismos inmunológicos pueden ser.: autoinmunes (síndrome de anticuerpos antifosfolípidos) y aloinmunes (incompatibilidad AB0).

5) Causas psicodinámicas - Se incluyen en este grupo a todas aquellas pacientes infértiles, clínicamente sanas desde el punto de vista general y genital en las que profundos traumas emocionales conscientes o subconscientes serían la causa que provoca el aboto.

6) Causas de origen tóxico - Son intoxicaciones con plomo, mercurio, arsénico, fósforo, etc. O causas carenciales como ser deficiencias nutritivas totales o parciales (de proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas, minerales, etc.).

7) Los traumatismos físicos de todo orden, directos o indirectos.

8) Causas paternas - Teratospermia, alteración de la morfología espermática.

 

ABORTO VOLUNTARIO Vamos a definirlo como la interrupción intencional del embarazo, tanto por la propia embarazada como por terceros durante cualquier etapa de la gestación con la consiguiente muerte del producto de la concepción. Haciendo una breve reseña histórica tenemos que el aborto fue el primer método utilizado por el hombre para interrumpir el nacimiento de un hijo no deseado. En la antigüedad fue moral, legal y religiosamente aceptado en algunas épocas y rechazado en otras. 2500 años antes de Cristo, en el código Hammurabí se consideraba delito contra los intereses del padre o del marido. En el derecho hebreo, la mujer era considerada propiedad privada del hombre y por lo tanto su fruto también. Ante una ofensa a la mujer, el hombre, el marido imponía el castigo (Exodo XXI - La Biblia). En la antigua Grecia era considerada una práctica normal de regulación de la natalidad. Hipócrates, Sócrates y Platón ya se referían al tema como regulación de la natalidad por métodos anticonceptivos o el aborto. Aristóteles, partidario de la limitación de los nacimientos, habló de la "Animación del feto", fijando este en 40 días para el masculino y 80 días para el femenino. Esta teoría del hilomorfismo influye en la iglesia católica y es así, que San Agustín y otros teólogos hablan de "feto animado y feto no animado". En 1312, en el Concilio de Viena, se adopta la concepción hilomórfica de la naturaleza humana y deja de considerar el aborto como un crimen hasta tanto el alma no animara el cuerpo. 276 años después, cuando el Papa Sixto V, en el año 1588 insiste que todos los abortos son crímenes y los castiga con excomunión. Tres años después, el papa Gregorio XIV adopta nuevamente la teoría del hilomorfismo y restablece el concepto del Concilio de Viena. 278 años más tarde, el Papa Pio IX hace desaparecer la distinción entre feto animado y no animado y condena el aborto como sigue en la actualidad. En las civilizaciones incas y aztecas de América la planificación familiar tenía un cierto orden organizativo. Las indígenas no se embarazaban en épocas de guerra tomando algunas determinadas hierbas de las que ellas conocían el significado y la expansión poblacional también se detenía con este método y con otros que tenían que ver con ritos a sus dioses. Las tribus del norte de América no tenían más de dos o tres hijos por su condición de nómadas no podían trasladarse con ellos a los diferentes lugares donde asentaban la tribu según la estación del año. Este control de natalidad también era realizado por el brujo de la tribu con pócimas de hierbas que solamente el secreto era transmitido de generación en generación y en forma oral. El liberalismo y el humanismo que aparecen con el siglo XVIII comienzan a suavizar las leyes represivas del aborto, aparecen circunstancias atenuantes o eximentes.

En 1912, en el Congreso de Ginecología celebrado en Roma, los médicos declaran de rigor los abortos terapéuticos con el fin de salvar la vida de la madre o su salud. A principios del presente siglo, pueblos desarrollados del mundo comienzan a reveer sus legislaciones sobre el aborto. En 1933, Uruguay liberaliza totalmente el aborto consensual mediante la aprobación del código penal del doctor Irureta Goyena, Ley número 9155 del 4 de diciembre de 1933 que sólo condena el aborto que se practique sin el consentimiento de la mujer. Los contrarios del aborto, católicos a la cabeza, luchan para ponerlo fuera de la ley, y el 15 de enero de 1935 se emite un decreto prohibiendo la realización de aborto en todos los establecimientos del Ministerio de Salud Pública. El 10 de Julio de 1935 se constituye una comisión para defender el código penal de Irureta Goyena. Se sigue luchando, especialmente en el sector católico por la reforma. En 1937 se presenta un proyecto incorporando al código los artículos suprimidos sobre el aborto consensual. Se continúan discutiendo proyectos y reformas y el 28 de enero de 1938 se aprueba la ley número 9763 que rige actualmente y que pena el aborto.

Tenemos así que este tipo de práctica recibe el nombre en nuestro país de "aborto criminal" ya que está conceptualizado como hecho delictivo. Respecto a la clasificación de "criminal" me gustaría transcribir las palabras del profesor Dr. Turenne que a pesar de haber sido pronunciadas en 1932 tienen hoy la misma vigencia.:

"No le llamo aborto criminal por que cuando un hecho social se difunde, se impone a pesar de las más severas trabas legales, éticas y religiosas obliga a pensar, a detenerse y meditar si no se trata de exponente de una modalidad social, de la reacción automática contra condiciones de vida bruscamente aparecidas y a las cuales la colectividad humana no ha podido adaptarse aún. ¿Cómo no encararlo así cuando vemos extenderse las prácticas del aborto voluntario en las grandes ciudades como en los pequeños vellorios, en los países más civilizados y en los de cultura inferior, entre los desheredados y los ricos, entre las más fervientes creyentes y las más recalcitrantes descreídas?"

Profesor extraordinario de la clínica obstétrica de la Facultad de Medicina e Inspector General de los Servicios Obstétricos del Consejo de Salud Pública, Dr. Augusto Turenne.

En nuestro país no existen estadísticas confiables y científicamente válidas que permitan tener un conocimiento real de la frecuencia con que abortan nuestras mujeres ni cuantas mueren a causa de este tipo de maniobras. La mujer puede ser muy rica o muy pobre, culta o ignorante, mayor o menor de edad, soltera o casada, pero todas ellas no son una máquina automática de tener hijos en forma indiscriminada.

Una mujer piensa y siente y puede desear y tener hijos o no desearlos y no tenerlos. Pero si hay algo uniforme y universal en todo esto, y es que la mujer, sin distinción de raza, nivel social o económico, desea disfrutar libremente su sexualidad sin desear por ello un embarazo. Las relaciones sexuales son un idioma universal con el que se entienden hombres y mujeres, y el placer que brindan justifica su frecuencia. Y pocas veces la pareja que las realiza lo hace en procura de un embarazo, pero muchas veces estos actos deparan sorpresas consistentes en un embarazo que ni se pensó ni se planeó ni se desea. La mujer que se encuentra en esta situación, independientemente de su situación, estado civil, religión, cultura y posición social o económica, entra muchas veces en la desesperación y es capaz de llegar a determinaciones que ponen en riesgo su salud y hasta su propia vida recurriendo a maniobras o abortos clandestinos.

Existen muchas causas por las cuales una mujer llega a solicitar un aborto dándonos una idea clara de lo que un embarazo no deseado crea en una mujer. Las más frecuentes son económicas y sociales tales como no desear más hijos, no poder mantenerlos, vergüenza, no tener compañero estable, temer al embarazo, que ese embarazo sea de otro compañero, no interrumpir ni entorpecer sus estudios.

El problema en nuestro país no es nuevo. Nuestra ley es prohibitiva y castiga el aborto. La ley reconoce que el problema del aborto existe; que hay motivos para interrumpir el embarazo; que la operación debe ser practicada por un médico, y muy importante, dentro de los tres primeros meses de la concepción. El delito se comete al practicar el aborto aun por cualquiera de las cuatro razones atenuantes o eximentes (salvar el propio honor, violación, por causas graves de salud o angustia económica).

Cuando nuestra ley del aborto fue reimplantada en 1938 no se conocían concretamente los efectos que algunas enfermedades o la ingestión de algunos medicamentos en las primeras semanas de la gestación tenían sobre el feto. Nuestra legislación no reconoce como atenuante o eximente de castigo las razones eugenésicas, como tampoco acompaña el adelanto científico sobre los conocimientos genéticos que permiten detectar precozmente anomalías en los fetos que determinarían el nacimiento de un ser anormal y en muchos casos con tiempo suficiente para interrumpir la gestación. Nuestra ley al respecto es terminante: lo prohibe. Todo aborto es delito. Pero la ley como expresión mundial no es suficiente para erradicarlos. El medico le niega un aborto a su paciente y trata de convencerla de seguir su embarazo. Allí comienza el padecimiento de la mujer. A veces se logra persuadirla pero la mayoría de las veces no se dejan convencer.

Una embarazada cuando concurre a solicitar un aborto ya ha pensado mucho antes de tomar la decisión y ante la negativa medica recurre a la clandestinidad, donde el medio ambiente donde se opera no es el mas adecuado lo que acrecienta el peligro de las complicaciones y de sus secuelas.

Tenemos así que se manejan distintos métodos para la realización del aborto como ser: a) sustancias abortivas, sustancias tóxicas, de posología variante y de acción variable tan peligrosas para la madre como para el feto, a dosis abortivas lesionan gravemente el organismo materno. b) medicación ocitocica habitual que tienen una eficacia relativa para inducir el aborto. Las prostaglandinas entre ellas la F2 alfa producen el aborto en el 90% de los embarazos menores de 8 semanas. c) medicación hormonal que no tienen efectos abortivos. d) métodos mecánicos como ser la dilatación del cuello, desprendimiento instrumental e hidráulico de las membranas, punción del huevo son generalmente la primera etapa de maniobras mas complejas. También tenemos el legrado uterino y la aspiración del huevo. e) métodos que actúan por injuria química. Así tenemos la inyección transabdominal en la cavidad ovular de formol, cloruro de sodio o de suero glucosado hipertonico. Es posible durante la realización de las distintas maniobras que surjan accidentes entre los cuales tenemos que se puede producir la muerte repentina de la paciente, embolias gaseosas, perforaciones, infartos hemorrágicos del útero, accidentes tóxicos que llevan a la paciente a una hepato-nefritis aguda, infecciones, etc. Mas frecuentes pueden ser las complicaciones tales como hemorragias, infecciones, abscesos uterinos, síndrome de Waterhouse-Friderchsen (cuadro septico que lleva a la lisis masiva de las áreas cortical y medular de las suprarrenales) síndromes neurológicos y/o psíquicos (crisis convulsivas, hemiplejías, confusión mental, síndrome depresivo y/o psicosis). Mas frecuentes aun son las secuelas tales como las ginecopatias inflamatorias crónicas (anexitis crónica, parametritis crónica, retroversiones fijas), adherencias endouterinas (causantes de hipermenorrea, amenorreas, esterilidad e infertilidad) o esterilidad secundaria por mutilaciones del aparato genital (histerectomías).

Este planteamiento tiene como finalidad encontrar una solución lógica, razonable y humana. Debemos tener como denominador común la relación entre hombres y mujeres, un acto de libertad individual, intrínseco del ser humano que a ninguna legislatura se le ocurriría prohibirla, reglamentarla o condicionarla. Parte de la humanidad ya la tiene condicionada por su religión, pero no se tiene en cuenta que sus mandamientos son violados reiteradamente por sus fieles.

Es imposible actuar para impedir una relación sexual pero si podemos actuar para que este acto no devenga en un embarazo no deseado. El arma mas poderosa que tenemos es la EDUCACION.

EDUCACION SEXUAL, EDUCACION EN PLANIFICACION FAMILIAR, y el complemento cuando falla la educación y la planificación familiar, EL ABORTO LEGAL.

Solo quiero agregar para su reflexión : podemos dividir en base a los sentimientos de los padres que hay hijos deseados (estudian y deciden el momento oportuno de tener un hijo ) aceptados ( nacen sin ser planificados pero los reciben igual que un hijo deseado y no alteran el equilibrio psico-socio-economico de la familia) y no deseados (nacen en un momento inoportuno y crean un conflicto de índole moral, psíquico, social o económico). Estos niños muchas veces son producto de infanticidio, abandono, venta, regalo, prostitucion y delincuencia infanto-juvenil. Legalizar el aborto no significa que todas las mujeres embarazadas deban abortar así como el divorcio legal como existe en nuestro país significa que todos los matrimonios deban divorciarse. Recurrirá a l aborto la mujer que se encuentra ante un embarazo que no desea y que no planifico. Una mujer que desea tener un hijo, independientemente de su estado civil, edad, posición social y económica no se practicara un aborto por mas libre y gratuito que este sea. Tenemos una ley que prohibe el aborto, pero nadie es ignorante de al inoperancia de esta ley . El aborto legal ha logrado disminuir la morbilidad y la mortalidad por su causa en los países que lo adoptaron .

El presente trabajo esta enfocado a una breve reseña sobre la definición y etiología del aborto espontaneo , seguida de una reseña histórica sobre el aborto voluntario . Tratamos en este trabajo de informar y mostrar a la población datos y elementos para la discusión de un tema tan polémico como es el aborto voluntario presentando su etiología , sus métodos de realización , sus accidentes , complicaciones y secuelas y como lograr prevenir y disminuir la morbimortalidad de la mujer por su mal paráis y lograr también erradicar el flagelo de la llegada de un hijo no deseado con las consecuencias y gastos que traen aparejados a la sociedad.