EDITORIAL
Educación consecuente
¿De qué forma estamos procediendo ante la educación de nuestros hijos? Esa es una pregunta que debemos formularnos muy seriamente, por que de ahí puede venir una respuesta hacia la gran incógnita del futuro. ¿Qué les enseñan en las clases? En los albores del siglo XXI, la educación debe aplicarse en todo tipo de conceptos y englobarlos a todos como lo que son, generadores de conocimiento. Las circunstancias que rodean nuestra vida actual vienen de situaciones anteriores, que si bien por una erronea educación o por dejadez no han sido incluidas.
Pensemos por un momento en cuantas situaciones no se les enseñan a nuestros hijos en clase. Un claro ejemplo sería el hecho de que la cultura uruguaya no solamente se compone de la parte europea que llegó conquistando el territorio. Esta, nuestra tierra, era ya poblada por grupos Tupí Guaraníes (Charruas, Genoas, Arachanes, etc...) que parecen querer ser borrados de la memoria del pueblo. En la actualidad hay ligeros atisbos de búsqueda de raíces culturales. Se está investigando en los Cerritos de los Indios como era su cultura y se está modificando todo el conocimiento que había hasta ahora.
Sucede igual con la cultura africana. Llegaron tras la conquista, pero se mixturaron con los Tupí Guaranies, creando a Zambos y Mulatos de la unión de las tres razas. Ahí es donde están las verdaderas raíces de la cultura uruguaya, o quizás deberíamos decir afro-amerindia. Pero estos conceptos que estamos virtiendo, uniéndolos a las investigaciones actuales, a lo que no se dijo en la historia al agrupamiento de las diferentes etnias procedentes del continente africana y radicadas en nuestro país formando parte de las revoluciones artiguistas hasta nuestros días, integrandose a la sociedad se perdieron o no se dijeron los valores, la procedencia de las bases culturales de estos pueblos. Si se sabe que los afro uruguayos tenían sus casas de las naciones; si se sabe que los toques del tambor de cada nación son diferentes y se les conocen como «llamadas». Formando parte del acervo cultural del Uruguay, pero los niños uruguayos no conocen qué eran los «recintos» y los «candombes»; en qué lugar de la ciudad estaban estos; qué barrios hoy son los que albergaban los paseos del recinto y donde se tocaban los candombes. Tampoco se tiene noticia, dentro del plan educativo la explicación de los reyes congos y si eran o no auténticos; como ocurre esto con los africanos, también sucede con los auténticos pobladores de la tierra de la República Oriental del Uruguay, conocidos como indios, sus dioses (si los tenían), sus mitos y leyendas que todos los pueblos poseen, su participación en la gesta libertadora, los nombres de sus caciques y algo que aportamos a este conocimiento: «En la iglesia de Durazno, en las actas de bautismo figura el reconocimiento como padre por parte del General Fructuoso Rivera de un niño indígena. No conocemos la música de los genuinos pobladores de esta tierra, tampoco sabemos qué instrumentos poseían los africanos que llegaron a estas latitudes; si conocemos tres tambores («chico», «repique» y «piano»), pero sabemos que existieron sociedades de negros criollos que tenían un repertorio muy especial con instrumentos de cuerda, viento y percusión...........???