EN DEFENSA DEL TRABAJO MÉDICO
DEL PATRIMONIO SANITARIO NACIONAL
Y POR EL DERECHO A LA SALUD
Nuestras ideas y anhelos podrán ser realidad si somos capaces de construir la unidad. Esto exigirá humildad, capacidad de diálogo y discusión fraterna, sin agravios ni ironías hirientes. Saber valorar los grandes objetivos gremiales por encima de diferencias circunstanciales.
Es uno de los pilares fundamentales del trabajo gremial. Ser solidarios es pensar y buscar soluciones para el conjunto. Es actuar en función de lo colectivo, especialmente de aquellos sectores que más sufren los efectos de la crisis, a tales efectos propondremos la creación de un “Fondo Solidario” para contribuir a paliar la situación de los compañeros médicos en situación más dramática. Buscaremos los mecanismos para que ningún colega deje de pertenecer al SMU por motivos económicos.
Debemos crear los mecanismos y los canales necesarios para transformar al SMU en la casa de todos los médicos. Necesitamos revitalizar las comisiones, transformándolas en usinas de ideas. Crear instancias de participación en donde se jerarquicen a los núcleos de base. Recuperemos la vitalidad gremial despolitizando los ámbitos de participación.
Es hora de cambiar. No podemos esperar. Es indispensable la renovación generacional del SMU, debemos tener la capacidad de enfrentar nuevos desafíos y nuevas propuestas. Apostamos a la apertura en contraposición al anquilosamiento, la rigidez y la concentración del poder que hoy vemos en el SMU.
Debemos redoblar los esfuerzos para alcanzar una mayor participación de los médicos en la vida gremial del SMU a nivel nacional, creando los caminos necesarios para que los colegas del interior puedan participar en de manera real y efectiva. Es nuestro objetivo revitalizar las asambleas, las comisiones asesoras y los núcleos de base en los lugares de trabajo, como ámbitos estratégicos para el fortalecimiento del desarrollo de la tarea sindical. Nuestra propuesta apunta a dotar de mayor relevancia a la actividad sindical por encima de las diferencias agrupacionales en la vida interna del sindicato.
Proponemos la creación con rango estatutario de una mesa representativa para el sector público y otra para el sector privado, en donde puedan estar representados los núcleos de base, cómo ámbitos dinamizadores de la actividad gremial. Se deberán buscar los canales de participación más amplios posibles, que incluyan todas las expresiones con perfil gremial como lo constituyen las Sociedades Científicas. Deberán redefinirse las diferentes áreas de la actividad sindical.
En este sentido proponemos el rediseño de una política comunicacional eficiente y una revisión de la función de los “asesores” buscando que los mismos estén al servicio exclusivo de los lineamentos políticos establecidos por las autoridades del SMU. Queremos un sindicato austero, desburocratizado, que esté realmente consustanciado con los principios y en la defensa de nuestras principales reivindicaciones. Intentaremos desarrollar el mas estrecho vinculo con el resto de los trabajadores, especialmente en el área de la salud.
Rechazamos las políticas de salud de los últimos gobiernos que han apuntado al estrangulamiento financiero de las instituciones de asistencia medica colectiva, promoviendo su concentración , la instalación de la canasta básica de prestaciones diferenciadas según el poder adquisitivo de los abonados y la inserción de los seguros privados (verdaderos ejemplos de discriminación asistencial)
El SMU debe asumir otro protagonismo en materia de políticas de salud a nivel nacional. Concebimos a la “salud” como una política de estado, que tiene a la población como única beneficiaria . Exigiremos de las autoridades públicas definiciones claras en este sentido; de no ser posible, estamos dispuestos a transitar los caminos de la democracia directa (plebiscito) en conjunto con los trabajadores de la salud y los usuarios, con el fin de asegurar a todos los habitantes una asistencia sanitaria equitativa, igualitaria y del mejor nivel . Es necesario poner en practica las bases elaboradas en Solis I y II para transformar en realidad en el mediano plazo el Sistema Nacional de Salud.
El SMU, como uno de los principales actores en materia sanitaria, debe tener una fuerte capacidad propositiva hacia los poderes públicos y la sociedad. Debemos instrumentar las bases que eviten el desmantelamiento del sistema de asistencia médica colectiva y el cierre de Instituciones dando soluciones urgentes a la grave crisis que vive el sector. En este sentido apoyamos la creación del fondo de fortalecimiento del sistema mutual y del financiamiento de los medicamentos e insumos de alto costo, así como la eliminación de todos los impuestos que afectan la asistencia médica colectiva. Impulsaremos un solo tipo de medicina: la de más alta calidad, independiente de cualquier factor que haga diferente a los usuarios.
Entre los sectores que han visto reducido sus puestos de trabajo en forma significativa durante los últimos años, se encuentra la salud. Gran parte de los mismos corresponden a fuentes laborales del sector médico. Si a esto le sumamos la precarización y la tercerización, concluimos que la estabilidad laboral y la generación de puestos de trabajos han pasado a ser nuestra prioridad. Seremos inflexibles en la defensa del trabajo médico. No permitiremos bajo ningún concepto la persecución gremial.
Debemos trabajar en la recuperación de la infraestructura sanitaria existente mediante la reactivación de un proyecto de red asistencial y en la creación de una bolsa de trabajo.
Los médicos hace más de dos años que no recibimos aumentos salariales, disminuyendo nuestro poder adquisitivo cerca de un 20% en el último año. Esta situación se agrava por los atrasos, las rebajas salariales y la afectación de nuestras condiciones laborales, que venimos sufriendo en conjunto con los demás trabajadores de la salud. La lucha por la recuperación salarial y condiciones dignas de trabajo serán motivo de una acción gremial permanente en materia reinvindicativa.
Sólo mediante la acción de un gremio unido y movilizado, con al adopción de medidas gremiales creativas podremos recuperar nuestros derechos. Exigiremos la instalación de los consejos de salarios y el respeto a los convenios colectivos.
Conocemos las graves dificultades laborales, por las que atraviesan los colegas jóvenes al inicio de su actividad profesional. Sabemos que el Plan Nacional de Residencias, brinda 100 oportunidades laborales por año para un total de cerca 1200 candidatos potenciales para ocupar dichos cargos. Apoyamos en todos sus términos dicho plan, pero lo sabemos insuficiente.
Proponemos la creación en conjunto con el MSP de un nuevo plan nacional para médicos generales de hasta cuatro años de recibidos para el desarrollo del primer nivel de atención en Montevideo y en el interior del país que llegue a la población que está sin cobertura de salud promoviendo el accionar del médico generalista joven en la comunidad.
Dicho plan se financiaría con el recorte presupuestal de los gastos superfluos que a aún hoy existen en la administración de salud estatal y que no han sido acotados por el actual gobierno nacional.
Fomentaremos el relacionamiento entre el SMU y los médicos recién recibidos a través de las comisiones para que la comunicación y la participación sean más fluídas y se pueda revitalizar el SMU apostando al recambio generacional.
Somos partidarios de la recertificación como mecanismo para mantener el nivel cualitativo de la formación médica. También consideramos que los médicos debemos tener las facilidades imprescindibles para acceder en igualdad de condiciones a esta recertificación. Las condiciones laborales y los salarios no son iguales para todos, pudiéndose generar situaciones de profunda injusticia si no se lograr equiparar las mismas.
Mediante los mecanismos de habilitación, regulación y control, la Facultad de Medicina deberá contribuir a facilitar el acceso en igualdad de condiciones para los colegas que deseen acceder a la recertifiación en el futuro.
Debemos crear las condiciones para que quienes se acojan a los beneficios jubilatorios lo hagan en las mejores condiciones. El SMU deberá diseñar una propuesta para que se logre un espacio real de participación para los colegas que se encuentran en esta situación.
Otros objetivos del trabajo en esta área está el fortalecer la posición del SMU respecto de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de Profesionales Universitarios. La propuestas deberán incluir un nuevo sistema de aporte que recoja en mayor medida no sólo el concepto de solidaridad intergeneracional sino el aporte en función de las reales posibilidades económicas de los médicos. Propondremos la creación de la “casa del médico” como lugar de encuentro para todos los colegas retirados de su actividad.
La VIII Convención Médica Nacional, viene estando en las propuestas preelectorales de las diferentes agrupaciones desde hace varios años. Hace tiempo que los médicos venimos reclamando su convocatoria. Al estar hoy inmersos en una de las crisis más profundas de la asistencia médica en el país, nos parece absolutamente imprescindible su instrumentación.