UNIVERSIDAD, FACULTAD DE MEDICINA Y HOSPITAL DE CLINICAS
La Universidad en general y nuestra Facultad de Medicina en particular, no han sido ajenas al proceso económico e ideológico que sufre nuestro país. Debemos ser firmes defensores de la calidad formativa de los estudiantes de medicina de nuestra Facultad de Medicina.
Así como rechazamos el desmantelamiento de las Instituciones de asistencia pública y de asistencia colectiva, somos por principio opuestos a una Educación Médica fuera de la Facultad de Medicina de la U. De la R. o de sus filiales del Interior, las cuales pueden mejorar la relación alumno /docente de la Capital y elevar el nivel de atención médica en el Interior.
Ni la Salud ni la Educación Médica deben ser sustraídas del Patrimonio Médico Nacional por las trasnacionales de la medicina lucrativa, pues tanto el médico como el docente tienen esencialmente una labor social.
Vemos con gran preocupación la asfixia económica a la cual es sometida la Universidad y los permanentes intentos de avasallar su autonomía así como su propuesta popular y participativa.
Desde afuera y desde adentro se pretende introducir el limitacionismo en forma abierta o encubierta. Los recortes en el desarrollo del Departamento de Educación Médica (DEM) y el escaso apoyo al Departamento de Docencia en la Comunidad, son algunos de los ejemplos discordantes con los objetivos trazados en el plan 1968 y con las definiciones del perfil del médico que deseamos formar para nuestra comunidad adoptadas por el Claustro en 1995.
El diseño de los planes de estudio deberá tener la más amplia discusión en el demos universitario y necesariamente una profunda relación con las necesidades propias de nuestra población y con las posibilidades de acceso a los recursos más actualizados en materia de aprendizaje e investigación, descartando cualquier tipo de limitacionismo. Exigiremos el respeto de los convenios realizados entre la Facultad de Medicina y el Ministerio de Salud Pública, para el desarrollo formativo de los estudiantes de medicina.
El Hospital Universitario deberá cumplir un papel esencial en este proyecto, para lo cual es impostergable dotarlo de recursos que lo ubiquen nuevamente como centro de referencia sanitaria a nivel nacional.
Debemos fortalecer el DEM, para mejorar la calidad pedagógica de los docentes e impulsar una profunda discusión sobre el plan de estudios dejando sin efecto las modificaciones realizadas recientemente en el Ciclo Básico.
Reiteramos la necesidad de participar activamente en los órganos de Cogobierno y en la Agrupación Universitaria, delegando para esta función a los colegas más respetuosos del mandato imperativo del gremio sustentado en la discusión y acuerdo acuerdo colectivo de los médicos del SMU.


CONVOCATORIA
En defensa del Trabajo Médico
del Patrimonio Sanitario Nacional
y por el Derecho a la Salud