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La Soja (III)
En la alimentación
La Soja es un cultivo muy importante. ¿Porqué? Porque es un
alimento de alto valor nutritivo. Porque es un producto muy barato. Muchos años de investigaciones
médicas, sustentan la opinión de que la proteína de soja o algunos de sus
componentes menores presentes en la harina son útiles en la
prevención y aún en el tratamiento de la arteriosclerosis. Se ha comprobado que la alimentación con
estos productos ayuda a disminuir el nivel de colesterol en la
sangre. Propiedades nutricionales:
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Tiene un alto valor
nutritivo: contiene la mitad de hidratos de Carbono y
el doble de proteínas que otras legumbres. Además las proteínas son de alta calidad.
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Contiene minerales como calcio, fósforo, hierro,
magnesio y potasio.
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Es rica en
ácidos grasos y vitamina E.
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Es buena
fuente de vitaminas del complejo B. El
poroto verde contiene vitaminas A y D.
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Contiene una alta proporción de fibra y tiene un bajo
contenido de sodio.
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No contiene colesterol como todo alimento de origen
vegetal.
Resumiendo: un grano de soja contiene:
proteínas, Hidratos de carbono, grasas, minerales y vitaminas.
¿Quienes pueden consumirla?
Los niños: leche de fácil digestibilidad. Al
no contener gluten ni lactosa y ser muy pobre en almidón, es un alimento ideal
para aquellos niños con trastornos gastrointestinales o alérgicos, en los cuales
se reemplaza la leche materna o de vaca por la leche de soja.
El deportista, los adolescentes, los
convalecientes, quemados e inapetentes, los ancianos con deficiencias en la
masticación, por su concentrado aporte calórico-proteico.
Los enfermos alérgicos que no toleran
alimentos que contienen trigo o sus derivados, leche o pescado.
Los diabéticos, por su bajo contenido en
hidratos de carbono.
Los constipados por su elevado contenido en
fibras.
Las personas con hipertensión arterial por su
bajo contenido en sodio.
El consumo de aceite de soja rico en ácidos
grasos, insaturados, se recomienda como un medio de prevención de la
ateroesclerosis, disminuyendo los riesgos de ataques cardíacos o
cerebrales.
De la semilla de soja, además de
extraerse el
aceite, sémola o harina, se obtiene la
LECITINA. Esta contiene fósforo
orgánico
que actúa como tónico para el cerebro y exalta la vitalidad la vitalidad de las
células del organismo.
No pueden consumirla: personas con ácido úrico
elevado, con gastritis, úlcera, diarreas u otros problemas intestinales.
Cómo aumentar la calidad proteica,
combinación con otros alimentos.
El valor de una proteína depende de su contenido en
aminoácidos esenciales. Cuando carece
de ellos su valor biológico es nulo. Las proteínas son los constituyentes esenciales de
todos los tejidos del organismo humano, de aquí que durante toda la vida se debe
promocionar en cantidad y calidad suficientes para que los tejidos se formen y
renueven constantemente. El valor
biológico de las proteínas representa el % que el organismo utiliza o
aprovecha. Por lo tanto, la proteína
ideal sería aquella que el organismo utiliza en un 100%. La composición de las proteínas de la soja si bien,
dentro de las proteínas vegetales es una de las más completas, es ligeramente
deficiente en algunos de esos aminoácidos esenciales, deficiencia que se
compensa fácilmente si se la consume
conjuntamente con otros alimentos: leche, huevo, arroz o trigo.
Elección: Deben elegirse porotos parejos, sin manchas, de buen
color y aspecto, con la piel bien adherida, deben ser de consistencia firme,
pero no duros, ya que mientras más duros son, más viejos.
Formas de utilización: · como grano verde · como harina · como leche · en forma de aceites y salsas.
Conservación: a) Poroto de soja: debe conservarse en lugar fresco y
seco, en recipientes herméticos. b)
Productos a base de soja: si el producto no sufre cocción, masas de tarta, leche
o mayonesa de soja, debe consumirse dentro de las 48 horas y mantenerse en la
heladera a 4º C. Si el producto es
cocido o se utilizan conservadores naturales o artificiales, podrá consumirse
dentro de los 45 días de elaborados (dulce de leche, porotos de soja en
escabeche, etc)
Inactivación: A pesar del alto contenido en proteínas del poroto de
soja, no debe consumirse crudo, ya que contiene un inhibidor de enzimas que
ayudan a digerir y utilizar las proteínas. El poroto de soja debe cocinarse a temperatura superior
de 60ºC (hervido u horneado) para inactivar dicho inhibidor y de ese modo se
aumente el valor proteico.
Productos integrales, naturales y macrobióticos
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