MÉXICO
Nuevas esperanzas en Chiapas
Con la asunción del nuevo presidente Vicente Fox, que rompió con 71
años de gobierno del Partido Revolucionario Institucional (PRI), se despertaron
nuevas esperanzas en el mundo indígena mexicano (diez millones de personas).
Las nuevas negociaciones pueden hacer posible un entendimiento de la sociedad
mexicana con el mundo indígena.
En una conferencia de prensa del
pasado enero desde la selva Lacandona, Después de varios meses de silencio, el
subcomandante Marcos declaró que organizaría una gran marcha a Ciudad de México
el 26 de febrero, para apoyar ante el Congreso el proyecto de ley en defensa de
los derechos indígenas, rechazado anteriormente por el ex presidente Zedillo.
Este proyecto había sido elaborado por la Comisión de Concordia y Pacificación
(COCOPA) en noviembre de 1996 sobre la base de los Acuerdos de San Andrés,
suscritos por el gobierno y los zapatistas el 16 de febrero de ese mismo año.
El Ejército Zapatista de Liberación
Nacional (EZLN) dice estar dispuesto a relanzar las negociaciones aceptando la
invitación del nuevo gobierno pero poniendo como condiciones el cumplimiento de
los Acuerdos de San Andrés, la liberación de todos los zapatistas presos y el
retiro del ejército de todas las comunidades zapatistas. Su objetivo es deponer
las armas en el futuro y conformar una organización política legítima.
El obispo sucesor de Samuel Ruiz en San Cristóbal de las
Casas, Felipe Arizmendi, declaró
haber recibido "con esperanza" los proyectos del nuevo gobierno y
también la disponibilidad del EZLN. El presidente Fox ha enviado una iniciativa
de ley al Congreso para promover la autonomía de las comunidades indígenas y ha
ordenado una gradual desmilitarización de Chiapas. Según el obispo, también las
condiciones puestas por los zapatistas son dignas de tener en cuenta.
"Nosotros los obispos siempre hemos insistido sobre una necesaria y
significativa reducción de la presencia militar en la zona. Los que han sido
encarcelados injustamente deben ser liberados. Los indígenas tienen derecho a gozar de las tierras que les pertenecen,
al respeto de su cultura, estilo de vida, idioma y organización comunitaria. El
Congreso debe asegurar este derecho de los indígenas (no sólo de Chiapas sino
de todo México) a ser iguales en dignidad a todos los mexicanos pero distintos
en su cultura."
El nuevo presidente de México,
dirigente del Partido de Acción Nacional (PAN), es católico y rompió por
primera vez la tradición laicista yendo a rezar a los pies de la Virgen de
Guadalupe. El secretario de la Conferencia Episcopal, Abelardo Alvarado, indicó sin embargo, que "la Iglesia
Católica no espera privilegio alguno, ni beneficios del nuevo gobierno; sólo
pide que sea un gobierno justo con los más necesitados. Fox Quesada debe dar
prioridad a la solución del problema de la pobreza, inseguridad y violencia, y
también resolver el problema de Chiapas", manifestó el obispo.