Breves de América Latina

 

MÉXICO:

LA MARCHA ZAPATISTA

Luego de recorrer más de tres mil kilómetros desde el 25 de febrero, cruzando más de diez estados y celebrando múltiples concentraciones, la marcha zapatista llegó el pasado 11 de marzo a Ciudad de México. Los zapatistas viajaron desarmados aunque encapuchados, participaron del tercer Congreso Nacional Indígena e impulsaron la aprobación en el parlamento de una nueva ley de derechos y cultura de los indígenas. Esta marcha se debió a que el nuevo presidente Vicente Fox no cumplió con las tres condiciones mínimas para volver a empezar el diálogo. Sólo han sido desmantelados cuatro de los siete campamentos militares en Chiapas, se han liberado sólo 58 de los más de 100 presos zapatistas y no se ha aprobado todavía constitucionalmente la ley sobre derechos y cultura indígena promovida por la Comisión por la Concordia y la Pacificación (COCOPA) sobre la base de los acuerdos de San Andrés. Esta marcha fue además una especie de campaña política y mediática para los zapatistas que desean transformarse en movimiento político y liderar a los diez millones de indígenas mexicanos.

Se habló de una posible mediación de la Iglesia pero el obispo Felipe Arizmendi, sucesor de Samuel Ruiz, declaró "no tener suficiente capacidad para un servicio de tal naturaleza". Los seis obispos de la Comisión Episcopal por la Paz en Chiapas exhortaron al Congreso a "escuchar atentamente a los zapatistas; es una oportunidad que no se puede desaprovechar y servirá para consolidar la paz en Chiapas y en el país", pero a la vez exigieron a los zapatistas aceptar el sistema democrático. Por su parte, la Comisión Episcopal de Indígenas declaró que los zapatistas "buscan la reforma integral del Estado" cuyo objetivo debe ser el bienestar de todos los mexicanos y que esta marcha "ayudó a tomar conciencia de la necesidad de un México más justo, digno y desarrollado". Pero aclararon que "no es con el fusil" como se construirá la nueva sociedad.

En el octavo aniversario de la muerte del obispo de Cuernavaca, Sergio Méndez Arceo, frente a dos mil personas, el obispo emérito de San Cristóbal, Samuel Ruiz, al presidir la Misa subrayó la relevancia histórica de la lucha del movimiento indígena.

 

PARAGUAY:

COMPLOT CONTRA OBISPO

Fue descubierto un complot para matar al obispo de Misiones, Mario Melanio Medina, conocido en el país por sus repetidas denuncias contra la corrupción y la impunidad de los administradores públicos. Efectivamente, el 30 de enero fue arrestado por corrupción el gobernador de Misiones Egidio Ruiz, muchas veces criticado por el obispo e indirecta o directamente implicado en el complot. Medina tuvo el apoyo inmediato de todo el episcopado y declaró a la prensa: "Las numerosas amenazas de muerte no me asustan. Por vocación, y aún más por ser obispo, debo luchar para que la gente se dé cuenta que la corrupción y la deshonestidad son los males peores del Paraguay." Una comisión parlamentaria investiga ahora la denuncia de corrupción en la gobernación de Misiones...

 

BRASIL:

"VIDA SÍ, DROGA NO"

Este es el lema de la Campaña de Fraternidad 2001 que durante la Cuaresma la Iglesia Católica llevó a cabo en Brasil para sensibilizar sobre el gravísimo problema de la droga. El narcotráfico es el principal responsable del preocupante aumento de la violencia. El documento base de la campaña sigue la tradicional metodología del ver, juzgar, obrar y pone en guardia también sobre el uso del alcohol, el tabaco y las llamadas "drogas livianas". Para una previsión eficaz recomienda la atención a la familia y la lucha del Estado contra el narcotráfico y la venta de drogas. Para la recuperación y la reinserción social señala las estructuras de acogida reunidas en la Asociación Nacional de Comunidades Terapéuticas Cristianas (ANCTC). A los jóvenes se les propone en el marco del mensaje evangélico, ejemplos de entrega y servicio, de austeridad y solidaridad para que no sean "víctimas de este sistema consumista" y sean "ciudadanos críticos y responsables".

 

COLOMBIA:

"NUNCA MÁS"

El documento "Colombia: Nunca más" ha sido presentado al Parlamento Europeo y es fruto de la investigación de 17 organizaciones de derechos humanos, entre ellas la Comisión Intercongregacional de Justicia y Paz presidida por el obispo Giraldo Jaramillo y las Comunidades Eclesiales de Base. En el documento se recogen los crímenes cometidos en el país entre 1966 y 1998: 29.000 ejecuciones extrajudiciales, 7.000 casos de tortura, 2.800 desapariciones forzadas, 38.000 víctimas. El informe es todavía parcial porque se refiere tan solo a algunas de las zonas del país. Además de los crímenes de la guerrilla, se han descubierto más de 80 mecanismos de impunidad ideados por el Estado para tapar delitos (con frecuencia de militares y paramilitares). El trabajo de los defensores de los derechos humanos es cada vez más difícil; en los últimos años 25 de ellos han sido asesinados y 40 han tenido que dejar el país.

 

ECUADOR: LA VICTORIA INDÍGENA

También el último levantamiento indígena logró sus objetivos; el 7 de febrero pasado el gobierno de Gustavo Noboa dio marcha atrás y en un acuerdo de 23 puntos logrado con la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) dejó sin efecto su propósito de subas relevantes en el precio del gas, del combustible, de los transportes... Liderados por Antonio Vargas que tuvo que pasar dos días en la cárcel, los indígenas que representan el 40% de la población (con apenas el 3% de los medios de producción) otra vez han demostrado sentido de dignidad, de organización y espíritu no violento. Provenientes de todas partes del país, unos 8 mil indígenas ocuparon pacíficamente la Universidad Salesiana de Quito y sus alrededores.

El p. Luciano Bellini, rector de dicha Universidad declaró: "Hemos querido acoger de manera solidaria a nuestros hermanos indígenas que quieren hacer conocer sus reivindicaciones al gobierno nacional y proponemos empezar un proceso de diálogo nacional, libre y democrático sobre las políticas económicas y sociales, y también sobre la corrupción para enfrentar la grave crisis en el campo de la educación, de la salud y el deterioro ambiental". El card. de Quito, Antonio José González, también invitó al gobierno a "abrir los ojos sobre la pobreza y la marginación", ofreciendo la mediación de la Iglesia. Por su parte, el obispo de Riobamba, Víctor Corral, subrayó la conducta noble y pacífica de los indígenas, a la vez que pidió al gobierno el fin de toda represión contra ellos y la atención a sus problemas.



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