Nuevas líneas pastorales

Del 7 al 12 de mayo se realizará la Asamblea Plenaria n. 81 del episcopado argentino en la cual figurarán distintos tópicos como la preparación al décimo Sínodo Ordinario en Roma sobre el ministerio de los obispos, la dimensión pastoral de la celebración del domingo, la elaboración de un catecismo escolar, el desarrollo del "Plan Compartir" y el nuevo reglamento de Cáritas Argentina... Pero el tema más importante será con mucha probabilidad el nuevo proyecto pastoral para Argentina.

Los obispos se han propuesto actualizar las "Líneas Pastorales para la Nueva Evangelización", vigentes desde 1990 y para eso han promovido una "Consulta a las Iglesias Particulares y Comunidades Cristianas" de todo el país. Es el mismo método que se aplicó en 1988 cuando se decidió proyectar las nuevas líneas pastorales con la participación de todo el pueblo de Dios y se obtuvo como resultado la elaboración de tres grandes compromisos: renovada pastoral del Bautismo, formación permanente (de los laicos) y opción preferencial por los pobres.
A esa Consulta de 1988 respondieron 77.034 personas, las que destacaron sus preocupaciones referentes sobre todo a la familia, a una Iglesia más misionera, a la opción por los pobres, a una mayor participación de los laicos en la vida y misión de la Iglesia, a una necesaria renovación de las estructuras parroquiales, a la necesidad de un mayor acercamiento a los medios de comunicación social y a la formación de los laicos (en especial en orden a la Doctrina Social de la Iglesia). El conjunto de estos aportes recibidos y la concomitante reflexión teológico-pastoral de la comisión confluyeron en un Documento de Trabajo aprobado por la asamblea de obispos de abril de 1989 y que volvió a ser revisado por agentes pastorales de todas las diócesis hasta que un grupo de redactores designados por la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal redactó el texto definitivo, que fue aprobado por la asamblea de obispos de abril de 1990. Los dos desafíos más importantes señalados por el documento eran el secularismo y la urgente necesidad de una "justicia demasiado largamente esperada".
Con la actual nueva Consulta, ya en plena realización, se quiere conocer en qué medida fueron asumidas esas Líneas Pastorales y cuales de sus propuestas fueron más trabajadas; se quiere además actualizar el discernimiento de la realidad, los contenidos teológicos, las actitudes y las acciones que lleven a emprender nuevos caminos pastorales. Puesta en marcha en setiembre del año pasado, la Consulta debería desarrollarse este año en cada diócesis en vista de la elaboración para el año próximo, de los primeros lineamientos y del Instrumento de Trabajo.
Muchos acontecimientos han sucedido en la Iglesia durante estos años: la Conferencia de Santo Domingo, el Sínodo de las Américas, importantes encíclicas de Juan Pablo II como la Centesimus Annus, el pedido de perdón de la Iglesia argentina. Muchas cosas han cambiado en el país: se ha agudizado la desocupación, la corrupción y la impunidad, dentro de un marco de crisis que abarca todos los niveles y cierra los horizontes. A la vez nacen nuevas esperanzas en cuanto a la participación democrática, a la solidaridad, a la conciencia de los derechos humanos y la Iglesia está entre las instituciones con mayor grado de credibilidad en la sociedad. Es por eso que quizás como nunca el aporte de la Iglesia, profético y esperanzador, puede ayudar al pueblo argentino en estos momentos difíciles.