Laicos en política:
una urgencia para Latinoamérica
Hace pocos días, se realizó en Caracas (del 16 al 18 de mayo)
la 28a. Asamblea del CELAM, en la que uno de los temas más
importantes fue el de "la necesidad de intensificar
la formación de los laicos en el campo de la política".
El obispo Jorge Enrique Jiménez, presidente del CELAM,
afirmó que es necesario intensificar la formación política
de los laicos, ante la corrupción e inestabilidad
de los sistemas de gobierno en América Latina.
El encuentro del CELAM, que reunió a unos 70 obispos
de 22 países de América Latina, afrontó los temas de la
"Globalización y nueva evangelización" y "Comunión
y solidaridad".
En el encuentro se presentaron los informes
de la situación eclesial en cada país
y se analizaron los cambios que implica la globalización.
El obispo Jiménez constató que "hay descontento en casi todos
nuestros países por la actuación de los partidos políticos".
Los obispos vieron la necesidad de intensificar
la formación política de los laicos...
para que se comprometan en la democracia,
y accedan a los diversos estamentos legislativos.
Solo así, "podemos ver un futuro un poco diferente".
Toda la asamblea de los obispos compartió estas declaraciones
y denunció: "Los efectos de una globalización económica
descontrolada y el creciente endeudamiento externo e interno,
generan cargas que han aumentado enormemente la pobreza...
Nuestras democracias son aún muy frágiles:
en algunos lugares se discute la auténtica representatividad,
la justicia es aún sumamente imperfecta...
en algunos de nuestros países hay crisis de gobernabilidad".
Los obispos piden un liderazgo de políticos
que promuevan el bien común y los caminos de la solidaridad.
En su documento final el CELAM propone enfrentar"las nuevas
pobrezas... la insidia de la droga, el abandono en la edad avanzada
o en la enfermedad, la marginación o la discriminación social..."
Y concluyen: "Es la hora de una nueva imaginación de la caridad,
que promueva no tanto y no sólo la eficacia de las ayudas
prestadas sino la capacidad de hacerse cercanos
y solidarios con quien sufre".
Muchas veces se escuchan quejas sobre la situación,
pero pocas veces se dan propuestas concretas de solución.
El análisis de los obispos en el CELAM
no puede ser criticado en este sentido.
Su propuesta para el compromiso
de toda la comunidad y en especial de los laicos
invitados a comprometerse con la política,
es un llamado que nos estimula positivamente.
Q.
R.