
VENEZUELA:COLOMBIA:
UN TRIBUNAL INTERNACIONAL DE OPINIÓN
El jesuita Javier Giraldo, fundador de la Comisión Justicia y
Paz de Colombia e Iván Forero, uno de los redactores del documento
"Colombia: nunca más", patrocinan junto a otros, la constitución
urgente de un Tribunal Internacional de Opinión avalado por la colaboración
de figuras de prestigio internacional en la defensa de los derechos humanos.
Esta iniciativa responde a la demora en la constitución del Tribunal
Penal Internacional de Roma (reconocido hasta ahora tan solo por 29 de los 60
países necesarios para hacerlo funcionar), a la urgencia de presionar
sobre el Estado colombiano y a la necesidad de llamar la atención
mundial sobre la tragedia colombiana. El Tribunal debería examinar
los crímenes cometidos sobre todo en el sur del Bolívar, una zona
que representa el foco más fuerte de la violencia y donde desde 1996
más de diez mil campesinos dejaron sus casas y tierras debido a la violencia,
sobre todo de los paramilitares. Se piensa que el Tribunal debería constituirse
antes de fin de año en Madrid. "En 1999 -explica el p. Javier Giraldo-,
según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos hubo el 99%
de impunidad por las graves violaciones de los derechos humanos cometidas en
el país. Es evidente que dentro del actual sistema judicial, por las
presiones y la violencia, es imposible obtener justicia. El perdón y
la reconciliación predicados por la Iglesia, no significan legalizar
la impunidad a través de leyes de indulto y amnistía, ahondando
aún más las heridas de las víctimas, de sus familias y
de la sociedad entera", declaró el sacerdote.
ECUADOR:
MANIFIESTO DE LA IGLESIA DE RIOBAMBA
Frente a la situación del país y a la última manifestación
de las comunidades indígenas que reunieron en Riobamba a 20.000 personas
para pedir justicia, igualdad de derechos y el cese de los atropellos constantes,
el obispo Víctor Corral, junto con los sacerdotes y agentes de
pastoral publicó un enérgico manifiesto. Después de declarar
que la protesta indígena representa "la conciencia viva del pueblo
que sufre y que no quiere atentar contra la institucionalidad", denuncia
sin medias tintas que "la preocupación y el interés del gobierno
va por la línea de responder a las consignas del Fondo Monetario Internacional
y a la presión de los sectores poderosos de siempre, y no de atender
a la situación crítica de las mayorías". El obispo
recuerda después lo que en el Nuevo Testamento, S. Juan llama "pecado
del mundo" y el Papa "pecado estructural", para indicar que "ése
es el pecado en el que está viviendo nuestra sociedad y ante el cual
la Iglesia no puede callar su voz. Se trata de un sistema económico,
social, político y cultural de explotación, miseria y corrupción
que hace a los ricos más ricos y a los pobres más pobres."
GUATEMALA:
OPOSICIÓN AL PROCESO
POR EL ASESINATO DE GERARDI
Ya son ocho las personas vinculadas al proceso por el homicidio del obispo
Juan Gerardi, que han tenido que abandonar el país por amenazas. Los
imputados en el juicio son tres militares, el sacerdote Mario Orantes,
ex secretario del obispo y Margarita López, ex empleada del mismo.
Antes de la reapertura del juicio que se produjo el 23 de marzo pasado, había
renunciado por presiones el juez Carlos Chin mientras que la jueza Iris Jazmín
Barrios había sido blanco de un atentado con dinamita.
El actual juez Eduardo Cojulun que preside el proceso, ha sido amenazado de
muerte y ya declaró que "si las amenazas llegaran a ser insostenibles,
abandonaría el caso". Ya se ha escuchado a 209 testigos y han sido
más de 100 los documentos presentados por los sindicatos, el Ministerio
Público y la Iglesia.
Si bien toda la Iglesia está interesada en saber la verdad como claramente
lo expresó el obispo Alvaro Ramazzini, de S. Marcos, aumenta la
oposición al proceso por parte de los mandos militares que todavía
están en el poder.
En los últimos 14 meses han sido asesinados 13 abogados, 2 procuradores
y 7 testigos; se han registrado 147 casos de amenazas y atentados contra personas
vinculadas al sistema judicial, en particular por procesos contra miembros de
las Fuerzas Armadas. Mientras tanto en España, el Tribunal Supremo tendrá
que decidir si le corresponde a los jueces españoles hacerse cargo de
la denuncia de genocidio presentada por Rigoberta Menchú, contra
el general Ríos Montt y otros siete altos militares.
Por su parte, la Conferencia de Iglesias Evangélicas de Guatemala
pidió al gobierno del presidente Alfonso Portillo el "pronto y exacto
cumplimiento de los compromisos contenidos en los Acuerdos de Paz". Según
la Conferencia, "los acuerdos son el único proceso político
con visión nacional de largo plazo y con niveles fundamentales de consenso
entre la sociedad guatemalteca, para encaminar al país por el rumbo democrático"...
Así se expresó el documento final de la VII Asamblea General de
la Conferencia de Iglesias Evangélicas de Guatemala. Efectivamente, después
de cuatro años de firmados estos Acuerdos, sólo se han alcanzado
pequeños avances. Sumada a la crisis económica y social, "la
situación política -afirman las Iglesias Evangélicas- se
ha caracterizado por el mantenimiento de la impunidad, la ausencia de resultados
para encontrar y juzgar a los autores del asesinato del obispo Gerardi, las
maniobras para controlar al Parlamento y la Corte de Constitucionalidad, y para
obstruir la justicia".
BOLIVIA:
LA IGLESIA PIDE AL GOBIERNO MÁS DIÁLOGO
La Iglesia Católica boliviana le pidió al gobierno dialogar
con los diferentes sectores en conflicto, encabezados por los campesinos.
El vicepresidente de la Conferencia episcopal, Jesús Juárez,
le recordó al gobierno que es el tiempo de encontrar salidas a la problemática
que está viviendo el país. "La única forma de encontrar
soluciones verdaderas -dijo- es a través del diálogo". "La
Iglesia condena la espiral de violencia que está naciendo en el país
y lamenta las últimas muertes acaecidas en La Paz. La provocación
y la represión policial no son el camino para la concertación
y para el progreso y el desarrollo de este país. La represión
genera resistencia y ésta a su vez mayor violencia, por eso, -añade
Juárez- los obispos queremos un alto a la violencia y pedimos
al gobierno que escuche a todos los sectores".
Estas declaraciones se produjeron después de que dos personas resultaron
muertas en La Paz, junto a varios heridos y vehículos destrozados, como
saldo del paro de 24 horas en el transporte, que tuvo lugar el pasado 24 de
abril y que se caracterizó por la violenta represión de la policía.
A partir del 1° de mayo los campesinos iniciaron un bloqueo nacional de
caminos, demandando el cumplimiento de los 50 acuerdos no respetados por el
gobierno desde octubre del año pasado.