23a. JORNADA NACIONAL DE LA JUVENTUD
Jóvenes por un tiempo mejor
Con el lema "¡Anímate! Vamos juntos por un Tiempo Mejor", se
realizará el próximo domingo 16 de setiembre en la ciudad de San José,
la 23a. Jornada Nacional de la Juventud. El tema motivador es: "En
el inicio de una nueva etapa de la Iglesia uruguaya, miramos la realidad
para construir juntos un proyecto nuevo".
Este año, cambiando transitoriamente
la tradicional y conocida fecha del primer domingo de setiembre, la
Jornada se realizará el tercer domingo -16 de setiembre- para hacer
posible la presencia y la participación de los obispos, que estarán
en Roma del 1º al 8 de setiembre, participando en la "Visita
Ad Limina" que realizan cada cinco años.
Ya se ha enviado a los grupos parroquiales,
a los Movimientos Juveniles y a la Pastoral Juvenil Universitaria,
la carta convocatoria elaborada por el Equipo Nacional de Pastoral
Juvenil.
Todo comenzó allá por 1979 cuando
los jóvenes tuvieron la genial idea de reunirse y comenzar a compartir.
El 1er. lema fue: "Tenemos la esperanza
de construir el mañana unidos". No sabían qué podía ocurrir...
"Eran tiempos difíciles -dice la convocatoria- donde no estaba
permitido reunirse ni expresarse con libertad. Había que ‘jugarse
la camiseta’ por Cristo. A ese pequeño grupo se fueron sumando muchos
más y ¡todos querían decir algo!" Otros lemas de las Jornadas
siguientes fueron: "Nuestro pueblo necesita nuestra fuerza"
(1980), "No podemos dejar de anunciar lo que hemos visto y oído"
(1984), "Creemos en la vida" (1990), "Joven uruguayo,
¡levántate y anda!" (1994), "Tus ganas de vivir tienden
puentes de esperanza" (1995), "No tengan miedo. ¡La vida
vale la pena!" (1998), "¡Quédate con nosotros porque anochece!"
(2000)...
"Está en nosotros continuar con
esta vida de Evangelio, de Cristo, esperanzador de tiempos y momentos
nuevos -se afirma en la convocatoria- Estamos llamados por Cristo
para continuar reuniendo su Iglesia joven.
Y en esta oportunidad, al citarnos en San José, nos hace ser un punto
de encuentro, donde reunidos todos, alzaremos la copa para dar gracias,
rezar, compartir, celebrar, reírnos, aprender, seguir conociendo a
Jesús y tantas cosas más... Estamos invitados a San José no sólo para
culminar una etapa sino para continuar nuestro proceso de crecimiento
en la fe."
Con esta carta convocatoria se distribuyó
también un material que propone la realización de tres reuniones preparatorias
para ir entrando en el clima de la Jornada y para favorecer una participación
de los jóvenes más plena y consciente.
El aporte de todos los jóvenes del
país en esta Jornada servirá como marco de realidad y punto de partida
para las nuevas Orientaciones de la Pastoral Juvenil Nacional que
se elaborarán en la 4a. Asamblea Nacional a realizarse en julio
de 2002.
Encuentro internacional de judíos y cristianos
"Espiritualidad y Compromiso ético" fue el tema central de la
conferencia anual del Consejo
Internacional Judeo-Cristiano que se celebró en Montevideo del
8 al 12 de julio, con las participaciones especiales del recientemente
nombrado cardenal, Walter Kasper, presidente del Pontificio
Consejo para la Unidad de los Cristianos del Vaticano; del Gran Rabino
de París, René Samuel Sirat
y del Dr. Hans Ucko, del
Consejo Mundial de Iglesias. El card. Kasper abrió la conferencia
dando su visión sobre la "Espiritualidad y Compromiso Ético".
En un encuentro con la prensa, el cardenal destacó que judíos y cristianos
somos hermanos en una causa común pero "la memoria de lo pasado
debe ser una advertencia para las nuevas generaciones". Según
el cardenal, en los últimos 35 años existe una "nueva
calidad del diálogo" entre las diversas religiones y afirmó
que "el relacionamiento se da en las bases y no en las cúpulas
eclesiásticas".
El Consejo Internacional Judeo-Cristiano
(con sede en Hoppenheim, Alemania), nuclea a más de treinta confraternidades
judeo-cristianas nacionales existentes en todo el mundo y se reunió
en Montevideo y, por primera vez en América Latina, en reconocimiento
de que la Confraternidad Judeo-Cristiana del Uruguay (fundada en 1958)
fue pionera en el continente. En este encuentro participaron unas
200 personas entre judíos y cristianos, de las cuales 85 procedentes
de Europa y 3 musulmanes. La familia, la espiritualidad de la Iglesia
y de la Sinagoga en el siglo XXI, los cultos afro-americanos, la contribución
religiosa al progreso de los Derechos Humanos, la pobreza y los marginados,
las mujeres en América Latina, antisemitismo y reconciliación, y las
perspectivas del diálogo Judeo-Cristiano, fueron algunas de las temáticas
que se abordaron durante la conferencia.