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Manifiesto de curas en Córdoba El movimiento de sacerdotes que promueve en la Iglesia argentina la opción
por los pobres se ha reunido también este año en Córdoba. Participaron
alrededor de 80 sacerdotes comprometidos en barrios y villas, con el
asesoramiento del teólogo español Ignacio González Faus. En su mensaje final los sacerdotes
reivindican las figuras de los obispos Enrique
Angelelli y del recién fallecido Jorge
Novak a la vez que se comprometen a "animar, alentar y acompañar
a los que luchan, a los que imaginan salidas, a los que proponen alternativas,
a los que no se resignan" y prometen sumarse "a las luchas
de nuestro pueblo, manifestadas en las organizaciones populares y los
espacios de resistencia". Con palabras severas los sacerdotes denuncian
que "la mayoría de los dirigentes se muestra más dedicada a alimentarse
de la carne de su pueblo (Ez 34), del cual están cada vez más distantes
en sus discursos y en su testimonio, y al que traicionan con sus promesas
electorales, con palabras cada vez más vacías de contenido porque comulgan,
veneran y se postran a los pies del poder y del dinero". Siguen diciendo que "con el llamado
riesgo país lo que en realidad se arriesga es la vida, el trabajo y
la salud del pueblo; el ‘riesgo país’ es un término nacido en los centros
financieros que no es sino un chantaje con el que se especula con el
objetivo de seguir enriqueciéndose a costa de nuestra pobreza".
Recogen después una afirmación de Enrique Angelelli ("no podemos
predicar la resignación") y señalan que "como pastores no
podemos ser cómplices de este sistema asesino y genocida que provoca
tantas víctimas". En un país donde según estudios recientes de
INDEC los ricos ganan 26 veces más que los más pobres y la protesta
social se ha generalizado adquiriendo formas cada vez más contundentes
como los cortes de ruta, la crisis está a la vista y no hay perspectivas
de cambios reales. Al manifiesto de los curas en Córdoba
le hizo eco un fuerte discurso del card.
Jorge Bergoglio en el Santuario de Liniers en ocasión de la fiesta
de San Cayetano. Bergoglio criticó "la insensibilidad de los ricos"
y comparó lo que dicen las Bienaventuranzas en el evangelio de San Lucas
con la actualidad: "Hay gente pobre en la calle y gente rica festejando
fastuosamente, pobres perseguidos por reclamar trabajo y ricos que eluden
la justicia y encima los aplauden, gente que tiene hambre y gente que
tira la comida". Y añadió entre otras cosas: "Felices ustedes
que tienen esa bronca que es hambre y sed de justicia y saben reclamar
y protestar, pero sin hacer daño a nadie". A su vez y en el mismo tono, el obispo
Miguel Hesayne declaró: "El
país está empantanado y prisionero del sistema neoliberal que sólo busca
el lucro del mercado y no el bienestar de la gente. Por más que nuestros
gobernantes se llamen cristianos y tengan algunas prácticas religiosas,
no encaran la política económica con los valores del Evangelio."
Hesayne hizo también una autocrítica a nivel de Iglesia: "Los pastores
y catequistas no hemos hecho una suficiente formación de la conciencia
política desde el Evangelio y entonces no le podemos pedir peras al
olmo; muchos de los legisladores y gobernantes lo único que conocen
es la tapa de los Evangelios sobre los cuales hacen juramento, pero
no el contenido". |
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