Romper la cadena de la VIOLENCIA

NO a la GUERRA

Los dramáticos acontecimientos del 11 de setiembre han obligado a toda la humanidad a una profunda reflexión sobre el tema de la violencia, de la guerra y de la paz.

Umbrales propone a los lectores una serie de reflexiones y de posturas hechas públicas en Internet, recogiendo especialmente el pensamiento desde algunos ámbitos eclesiales que los grandes medios de comunicación han ignorado.

Estas reflexiones han sido seleccionadas por estar en la línea expresada en el editorial, de un claro NO A LA GUERRA Y SÍ A LA PAZ, aunque no todas sus expresiones respondan necesariamente a la opinión de la Redacción.

JUAN PABLO II:

El mal no tiene la última palabra

La audiencia general de Juan Pablo II, del miércoles 12 de setiembre quedó marcada por los dramáticos atentados contra Estados Unidos. Precisamente, para crear un clima de recogimiento y oración, el Papa expresó su deseo de que no hubieran aplausos.

"No podemos comenzar esta audiencia sin expresar profundo dolor por los ataques terroristas que ensangrentaron Estados Unidos, causando miles de víctimas y numerosísimos heridos -dijo el Papa-. Al presidente de los Estados Unidos y a todos los ciudadanos de ese país expreso mi más vivo pésame. Ante acontecimientos como estos de un horror inenarrable es imposible no quedar consternados. Me uno a todos los que en estas horas han expresado su indignada condena, reafirmando con vigor que los caminos de la violencia nunca pueden llevar a auténticas soluciones de los problemas de la humanidad. Apenas recibí la noticia, seguí con participación intensa el desarrollo de la situación, elevando al Señor mi intensa oración. ¿Cómo pueden verificarse episodios de tan salvaje crueldad? El corazón del hombre es un abismo del que emergen en ocasiones designios de inaudita ferocidad, capaces en un momento de trastornar la vida serena y laboriosa de un pueblo. Pero la fe nos sale al paso en estos momentos en los que todo comentario parece inadecuado. La palabra de Cristo es la única que puede dar respuesta a los interrogantes que desasosiegan nuestro espíritu. Aunque la fuerza de las tinieblas parezca prevalecer, el creyente sabe que el mal y la muerte no tienen la última palabra. Aquí encuentra su fundamento la esperanza cristiana; aquí se alimenta, en este momento, nuestra confianza orante.

* El Papa, mensajero de paz en Kazajstán (ver p. 11).

OBISPOS DE ESTADOS UNIDOS

No dejarse llevar por el odio. Sí al perdón y a la justicia

Los obispos católicos de Estados Unidos, pocas horas después de los atentados contra Estados Unidos, hicieron un llamamiento a sus conciudadanos para no dejarse llevar por el odio en estos momentos. "Hacemos un llamamiento a todos nuestros ciudadanos para que renueven su confianza en Dios y dejen a un lado las amargas consecuencias del odio que se encuentra en el origen de esta tragedia", afirma una exhortación publicada por el Comité administrativo de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos.

"No nos dejemos involucrar especialmente por los prejuicios étnicos, religiosos o nacionales a causa de lo que probablemente son actos de unos pocos terroristas irracionales", añade el texto. "Ellos comprenderán al final que este tipo de violencia no hace justicia, sino que provoca una mayor injusticia".

El card. Theodore McCarrick, arzobispo de Washington, presidió el mismo día del atentado una Misa por las víctimas en el Santuario nacional de la Inmaculada Concepción. Concelebraron otros 5 cardenales, 30 obispos y 20 sacerdotes norteamericanos, que se encontraban en la ciudad para una reunión del episcopado. Asistieron 2.500 fieles, entre ellos muchos estudiantes de la cercana Universidad Católica. El card. McCarrick invitó a rezar para que "en la búsqueda continua de la paz y de la justicia, resistamos la tentación de actuar por venganza o revancha". El arzobispo de Denver, Charles Chaput, publicó un comunicado en el que subraya que "Dios es tanto el Dios de la misericordia como de la justicia" y que la violencia de hoy nace del odio y de la injusticia. "Nuestra responsabilidad es responder al odio con la justicia y el amor".

VATICANO: Romper la cadena de odio con la justicia

El cardenal estadounidense Edmund Casimir Szoka (74 años), presidente de la Gobernación del Vaticano, pronunció estas palabras poquísimas horas después de los ataques contra Washington y Nueva York: "... Es un hecho que suscita incredulidad: una mente capaz de elaborar una estrategia tan diabólica, de la que por otra parte no conocemos todavía los detalles. En algunos países existe un odio extremo contra Estados Unidos por varios motivos. Es difícil arrojar hipótesis, pero seguramente es la acción de un grupo muy organizado que dispone de gran financiación. Siempre tenemos que rezar para encontrar el camino de la paz, romper la lógica desencadenada por quien quiere destruir la vida... Tenemos que, en primer lugar, rezar por las víctimas y por la paz para que no se llegue a una solución extrema, a una represalia, para que se encuentren vías para evitar nuevas tragedias. Es una contradicción insoportable alimentar el odio en nombre de Dios. ¿Cómo se puede creer en Dios y alimentar tanto odio? Y sin embargo, vemos esta ambigüedad en acción por todas partes, en los Balcanes, en Oriente Medio o en Irlanda del Norte: creyentes contra creyentes, incluso cristianos, implicados en actos de violencia..."

VATICANO - ONU

Mons. Renato Martino, observador permanente del Vaticano en la ONU, ha declarado que no basta hablar de los efectos del terrorismo, de destrucciones y de mandantes, sino que es necesario también afrontar sus causas profundas. Sin un empeño de todos los países "por la paz global", para vencer la desesperación de muchos pueblos, no se podrá evitar la violencia. Ya no existen "países inviolables".

La mañana del 11 de setiembre, mons. Martino tenía que ir a la sede de la ONU para la apertura de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Estaba prevista una ceremonia por la paz. El representante del Vaticano dijo a la prensa: "Lo sucedido nos recuerda que la paz es un deber. Cada país capaz de intervenir para guiar a la paz, debe intervenir, no se puede quedar mirando. Antes o después, cada uno está implicado. Ha cesado la inviolabilidad de los Estados Unidos. Escudo espacial, millones de dólares gastados contra el terrorismo y, luego, con una sencilla navaja, los terroristas consiguen un desastre semejante. Cuando se quiere atacar, no hay frontera que valga. Es necesario ahondar en las causas del terrorismo para tratar de resolverlo. Es como la lucha contra el sida: hay que estudiar no sólo los efectos, sino también las causas. Se ha realizado incluso una conferencia de la ONU sobre el terrorismo, pero se necesita la voluntad política de todos para resolver el problema. La paz es un proceso global que interesa a todos, no sólo a algunos.

MEDIO ORIENTE: El patriarca de Jerusalén "por un mundo mejor"

El patriarca latino de Jerusalén (de origen árabe) Michel Sabbah, envió al recibir la noticia, un mensaje de solidaridad y pésame al pueblo estadounidense y a la Iglesia en aquel país. "Deseo expresar a la Iglesia de Estados Unidos y al entero pueblo estadounidense, nuestra solidaridad y condolencias por los terribles acontecimientos que han tenido lugar en Estados Unidos", afirma el patriarca.

El patriarca Sabbah asegura: "Las comunidades cristianas en Jerusalén y todo el pueblo palestino permanecen con ustedes en estos momentos y comparten con ustedes la tristeza por la pérdida de inocentes hermanos y hermanas en humanidad y en la fe". "Condenamos estos crímenes horripilantes y estamos profundamente consternados y entristecidos tras contemplar la amplitud de la catástrofe infligida a gente inocente, causada por actos horribles de terrorismo -asegura-. Es inimaginable ver lo catastrófica que puede llegar a ser la capacidad de actuación del terrorismo. Trabajemos juntos por un mundo mejor cuando empezamos el tercer milenio del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, Príncipe de la Paz", dijo el patriarca.

 

MEDIO ORIENTE: Que la tragedia sea ocasión de diálogo

El p. Pierre Grech, secretario general de la Conferencia de los Obispos católicos de las Regiones Árabes (CELRA), subraya: "Esta tragedia puede tener el efecto de sacudir la conciencia de los responsables y de las poblaciones de Israel y Palestina e inducirles a reencontrar el camino del diálogo y de la paz. Se trata del único bien que puede sacarse de un mal tan grande. Hoy no existe un proyecto político sobre el conflicto. Nos encontramos en la oscuridad más absoluta, y la desesperación ayuda a la violencia. Esperemos que, de este trágico evento, pueda surgir un cambio de paz". El p. Grech hace notar que "para el futuro se agudiza el problema de la posición norteamericana hacia el mundo islámico. Hay muchos nudos que desatar: las cuestiones ligadas a Jerusalén, Palestina, Irak, Irán... En el tercer milenio, uno de los principales desafíos para Occidente y la cristiandad es el de las relaciones con el Islam. El siglo se verá marcado por un antagonismo cultural que hace cada vez más urgente la exigencia de cultivar el diálogo entre civilizaciones".

El prof. Justo Lacunza Balda, presidente del Pontificio Instituto de Estudios Árabes e Islámicos, hace notar que "el terrorismo es una de las formas actuales del mal en nuestras sociedades. Es necesario construir sociedades y Estados fundándolos sobre valores de paz y justicia, no sobre la fuerza. El comercio de armas, alimentado por Occidente, es una de las plagas de nuestro mundo que alimenta las guerras. Hay al menos 62 áreas del mundo que son escenario de conflictos, con miles de víctimas... Todos hablan de Bin Laden, no nuevo en empresas de este tipo, pero la situación es muy compleja y demuestra la determinación y el odio difuso contra la civilización norteamericana".

 

ISRAEL: Condenamos el terrorismo, pero ¡cuidado con la islamofobia!

El p. David Jaeger, franciscano israelí, jurista de la Custodia de Tierra Santa, puso en guardia sobre el peligro de "islamofobia" y "arabofobia". En una declaración a la prensa, dijo: "Es necesario que el mundo civil se movilice en la lucha implacable contra el terrorismo... Al mismo tiempo, quisiera poner a todos en guardia contra el riesgo real de la islamofobia, que corre peligro de convertirse en el antisemitismo del tiempo actual. Habiéndonos librado apenas de la plaga del antisemitismo endémico en las sociedades europeas, ¡ay de nosotros si caemos en esta nueva trampa! El hecho de que algún terrorista o asesino se declare islámico, no dice nada ni de la religión islámica, ni de las más de 1.000 millones de personas que la siguen y practican. Recordemos que también algunos de los peores criminales de los Balcanes decían que defendían la cristiandad. En la parte palestina existe, al contrario, el temor de que ahora nazca una oleada de islamofobia. Esto sería la añadidura de otra injusticia".

 

CATÓLICOS DE CHINA:

"Rezamos... fieles a Dios y a nuestra conciencia

Algunos católicos chinos han expresado su inmenso dolor por los sufrimientos del pueblo estadounidense: "Queremos rezar en primer lugar por las víctimas de este inhumano atentado terrorista, pero queremos rezar también por quienes han cometido este horroroso crimen. Dios les ayude a reconocer y arrepentirse de lo que han hecho. Nos encontramos verdaderamente como en un nuevo apocalipsis. Ser fieles a Dios y a nuestra conciencia es lo más importante para afrontar estos tiempos". Pocas horas después del ataque, el presidente Jiang Zemin envió un telegrama a Bush, expresando sus condolencias por las víctimas.

 

PAKISTÁN:

Los problemas candentes del mundo deben ser resueltos ahora

El p. Emmanuel Yousaf y Peter Jacob, de la Comisión "Justicia y Paz", enviaron un mensaje al embajador de Estados Unidos en Pakistán, condenando el atentado: "El dolor y la agonía que ha causado por doquier en el mundo es indecible e irreparable. En esta hora de dolor rezamos por las víctimas y sus familiares, por los ciudadanos norteamericanos y por el gobierno para que afronten esta tragedia con valentía y oración". Algunos ven en esta tragedia una llamada al mundo a resolver serios problemas antiguos y actuales. Un editorial del periódico en inglés "The News" escribió: "Para el resto del mundo es hora de emprender una revisión de la política sobre todos los problemas más candentes del mundo. El Medio Oriente ocupa el primer puesto de la lista".

 

BRASIL: Manipulación de imágenes por la CNN

Marcio Carvalho de la Universidad Estatal de Campinas (Brasil) denunció el uso de imágenes de 1991 para informar de "celebraciones" por los atentados. "Me llamaron la atención las imágenes de los palestinos celebrando el ataque en las calles, difundidas por CNN. ¡Esas imágenes son de 1991! Son las imágenes de los palestinos que celebraban la invasión de Kuwait. Simplemente es inaceptable el uso que da la CNN a estas imágenes que no corresponden a la realidad mientras informan de un serio problema. Aquí en Brasil, tenemos los videos grabados en 1991, con las mismas imágenes; hemos enviado correos electrónicos a la CNN, a O'Globo y a los periódicos, denunciando esto que clasificamos como un crimen contra la opinión pública. Esta transmisión tiene una alta posibilidad de crear olas de enojo y rabia contra los palestinos. Es absolutamente irresponsable mostrar imágenes como éstas.

 

PERÚ:

Conferencia Episcopal condena ataque

Luis A. Bambarén Gastelumendi, obispo de Chimbote y presidente de la Conferencia Episcopal Peruana condenó toda forma de terrorismo, como lo ha venido haciendo durante los años de violencia en el Perú. En una declaración los obispos peruanos manifestaron su "rechazo a toda forma de atentado contra la vida, la propiedad y la paz social... Por ello es importante emprender una cruzada mundial por la vida, la paz, la no violencia. También estos condenables hechos deben conducir al mundo hacia el respeto mutuo y una justicia social que garantice una vida digna para todos. Invoquemos al Señor de la Vida que transforme los corazones desterrando de ellos el odio, el racismo y toda forma de violencia. Estamos llamados a ser instrumentos de Paz", concluyeron.

 

 

DESDE BRASIL:

La Paz, hija de la justicia

Por Frei Beto

... Violencia atrae violencia, decía Helder Cámara. El terrorismo no lleva a nada: ...suprime la democracia, reforzando en los poderosos la convicción de que el pueblo es incapaz de gobernarse a sí mismo. No se pueden sacrificar víctimas inocentes para satisfacer la ganancia de gobiernos imperiales y de conflictos de aquellos que se consideran dueños del mundo y quieren repartir el planeta como si fuese tajadas de un apetitoso pastel. Los atentados del 11 de setiembre demuestran que no hay ciencia o tecnología capaz de proteger personas o naciones. Inútil que Estados Unidos gastara 400 mil millones de dólares este año en esquemas sofisticados de defensa. Mejor sería que esta fortuna fuese destinada para la paz mundial, que sólo irrumpirá el día en el que sea hija de la justicia.

 

GUATEMALA: Un llamado a la serenidad, de Rigoberta Menchú

"El terrorismo, venga de donde venga, es una conducta políticamente injustificable y moralmente inaceptable", comentó Rigoberta Menchú Tum, al expresar su más profundo sentimiento de condolencia y solidaridad con las víctimas, sus familias y el pueblo estadounidense. La Premio Nobel de la Paz hizo un "llamado a la serenidad y la cordura para evitar responder a la provocación y la insensatez con lo que podría resultar en una ofensiva revanchista que únicamente alimentaría una escalada de violencia que sabiendo cómo y dónde empieza, nadie podría prever cómo ni cuándo terminaría". Rigoberta invocó a "extremar los recursos que hagan posible el diálogo entre un sistema mundial hegemónico, que incluye y excluye selectiva y unilateralmente, y la radicalidad desesperada de las respuestas que ha engendrado". Alertó también a la comunidad internacional sobre el peligro de que estas acciones contribuyan a "desatar una lógica de guerra, buscando dirimir viejas y nuevas controversias entre naciones y justificando acciones contra grupos y sectores que no han encontrado una disposición pluralista para el reconocimiento y respeto a sus expresiones identitarias en los marcos institucionales actuales".

Rigoberta convocó a la sociedad civil del planeta y a quienes ostentan la responsabilidad de gobernar, a no precipitar conclusiones y comprometerse para detener la cobarde insensatez de la violencia y evitar mayores sufrimientos a la humanidad.

 

DESDE ARGENTINA:

Cosecha de muerte

por Washington Uranga

... El terror se instaló en el territorio de la nación dominante de la tierra.

Duros, difíciles de aceptar, dolorosos, los terribles hechos a los que asistimos con dramático realismo a través de la televisión, no son el primer acontecimiento de una secuencia de muerte. La muerte está instalada en la vida cotidiana de los pueblos, plagada de víctimas inocentes, y es parte esencial y consecuencia de la crisis del capitalismo global.

Para entender lo ocurrido es necesario describir un escenario en el cual, si bien hay una potencia hegemónica, ésta coexiste con intereses y fuerzas multipolares y con grupos periféricos que en su exclusión encuentran razón valedera para la violencia irracional, fanática, suicida y asesina. Frente al cinismo de los poderosos irrumpe el fundamentalismo de los impotentes.

Ninguna muerte es justificable. Ningún atentado contra la vida humana y contra personas inocentes puede tener explicación alguna. Ni esto que ahora ocurrió en Estados Unidos, ni las represalias anunciadas y previsibles que vendrán de inmediato. Pero tampoco la violencia precedente aplicada por el poder gendarme en distintos lugares del mundo y con argumentos poco convincentes.

Ni los conflictos llamados de "baja intensidad" sostenidos con cinismo por el poder, ni las guerras "quirúrgicas" celebradas como éxitos, ni los genocidios por hambre que se ejecutan a diario en todos los rincones del planeta. Nada de lo ocurrido puede desvincularse de otras muertes silenciosas, menos espectaculares y estridentes, que tienen que ver con la corrupción, con los paraísos fiscales, con la concentración de la riqueza, con la pobreza extendida por la tierra, con la esclavitud, con la segregación, con el racismo, con la impotencia de los pobres y los excluidos. Todas las muertes siembran muertes. Y quienes las siembran, sin importar sus razones o justificaciones, en algún momento se exponen a una cosecha de violencia. ("Página/12")

 

DESDE PERÚ:

Un monstruo que se alimenta del horror... y del error

por Carlos Basombrío Iglesias

Cada hora que pasa aumenta la legítima indignación de la humanidad frente a los horrendos acontecimientos en los Estados Unidos. Miles de muertos inocentes, decenas de miles de familias destrozadas y una sensación de vacío e inseguridad que atormenta a cientos de millones de personas.

Lamentablemente es mucho más probable que lo que venga sea peor de lo que hemos tenido y que afecte de distintas maneras a todos los que habitamos este planeta. Es así que por más pequeño que sea nuestro rol, todos debemos tratar de contribuir, pese a nuestro desconcierto y rabia, a advertir sobre el riesgo de cometer errores que alimenten al monstruo. Es que si bien es verdad que el terrorismo en todas sus variantes se hace fuerte y se alimenta de nuestro miedo, lo es también que encuentra siempre un terreno fértil para crecer con la dificultad (totalmente comprensible) de añadir a la firmeza, una dosis suficiente de serenidad e inteligencia.

Los ciudadanos de los países que hemos sufrido la demencial acción de grupos terroristas capaces de hacer atentados indiscriminados contra la población civil, como es el caso del Perú, algo de experiencia tenemos en cuanto a lo fácil que puede ser cometer errores en circunstancias de gran conmoción emocional; justamente, además, aquellos que los terroristas fanáticos quieren que cometamos, para hacerse más fuertes y conseguir algo de legitimidad para sus crímenes.

Algunas reflexiones al respecto:

No hay soluciones fáciles e inmediatas. ¿Quién podría imaginarse hasta hace unos días, que arrojar aviones civiles llenos de pasajeros contra edificios pudiera ser un método usado por los terroristas? Cuando hay una falta absoluta de escrúpulos y un total desprecio por la vida humana, incluida la propia, la posibilidad de asegurar que ataques terroristas no se producirán en ningún caso es muy difícil: por no decir imposible. Es que para hacer daños incalculables, sólo se necesita de pocas personas dispuestas a todo.

Habría que hacer lo contrario de lo que ellos buscan. Habría que aislar a los extremistas, dejarlos solos, construyendo una coalición política lo más amplia posible para combatirlos; alianza que, por justicia y por eficacia, debe incluir a la mayor parte del mundo árabe.

Hay que defender los valores que son atacados y no destruirlos en nombre del combate al enemigo. En los países desarrollados podrían darse manifestaciones de xenofobia, intolerancia, restricciones a los migrantes, agresiones violentas a minorías, etc.; conductas opuestas a los valores que se busca defender de la agresión terrorista.

Frente a lo ocurrido no existen soluciones fáciles. Pase lo que pase, el mundo no será el mismo después del 11 de setiembre. Y ojalá que no lo hagamos peor, alimentando al monstruo, con nuestros errores.

 

Todo este material fue tomado de internet, en los días siguientes a los atentados.