Desafíos para después de las elecciones

Un claro y profundo mensaje a la comunidad política provincial y nacional en ocasión de las últimas elecciones, redactaron los equipos de Pastoral Social de Jujuy y Humahuaca, diócesis que desde el extremo y empobrecido norte reflejan con mayor gravedad la crisis actual del país.

El documento, titulado "Ante la proximidad de las elecciones", parte de lo que dice la gente común ("estamos mal", "así no podemos seguir", "la política y los políticos no sirven"), constata que la Justicia no es independiente del poder político y económico, favorece sólo a los poderosos y no defiende a los débiles ni a los pobres..." y se pregunta: "¿Seguimos con campañas electorales sin proyectos, falsas promesas, compra de votos..., o aprovecharemos la ocasión para un cambio a fondo del quehacer político y un proyecto de país viable y sustentable?". Responden: "Creemos posible lo segundo" y proponen cuatro prioridades.

"Hay que rescatar la tarea de la política como servicio irreemplazable para el bien común y el sustento del sistema democrático". Frente a la corrupción generalizada "es necesaria una profunda reforma política como camino para relegitimar la política misma y el quehacer de sus actores". Se recuerda cómo la Iglesia en muchos documentos afirma que "la tarea política es la mejor manera de concretar nuestro amor al prójimo trabajando para el bien común de todos los ciudadanos". Es indispensable por lo tanto "rescatar la tarea de los partidos políticos para afianzar una democracia participativa" que no se limite al voto. Además hace falta "un recambio de dirigentes; se necesita con urgencia formar nuevos dirigentes".

La segunda prioridad sería "atacar el problema central del país: la escandalosa y creciente desigualdad que genera este sistema perverso". Según el documento "es necesario reducir el costo excesivo de la política, pero éste no es el problema principal de la Argentina. Hace varias décadas los distintos gobiernos nos han prometido hacer crecer primero la torta de la riqueza para luego distribuirla y lo que pasa es que la torta esta cada vez más en menos manos... Éste es el problema político central de la Argentina: cómo revertir la injusta distribución de la riqueza que genera el sistema neoliberal." En cuanto al costo excesivo de la política, también "es necesario reducirlo porque ya no se soportan más las componendas y remuneraciones de privilegio de funcionarios, legisladores, jueces, gremialistas, etc., que mañana se transformarán en jubilaciones de privilegio".

El documento subraya una tercera prioridad fundamental que sería "rescatar la ética en la política y en la economía". En política, se afirma en el documento, "para ser creíble es necesario ser tremendamente honesto y responsable, hacerle la guerra a la corrupción, a la evasión fiscal, al despilfarro de los bienes del Estado, al clientelismo partidario, a los cargos políticos (ñoquis, punteros, etc.), a los turbios acuerdos políticos y feroces internas partidarias."

Finalmente se precisa "una buena planificación. Que se formule un proyecto de país. Para ello hace falta un acuerdo básico de todas las fuerzas políticas, una mínima estabilidad política de los funcionarios en los cargos claves, elaborar un plan estratégico y participativo que sea superador de las fluctuaciones de hombres y partidos políticos. La decisión política de planificar es clave para iniciar, realizar y ejecutar una planificación en el tiempo." Este documento es un aporte más a todas las voces que se han levantado desde la Iglesia y sus bases en favor del voto y en contra del pesimismo abstencionista (el "voto bronca"), para que se termine la impunidad, en contra de los ajustes actuales que provocan cada vez más desocupación, por una reformulación de la deuda externa y por una reforma del actual sistema económico. Hará falta mucho coraje e imaginación para enfrentar estos desafíos en el futuro; como dijo el card. Jorge Bergoglio: "de esta crisis no se sale con menos política sino con mejor política".