GUATEMALA:

EL LENTO CAMINO

DE LA JUSTICIA

Las cuatro personas condenadas el 8 de junio pasado por el asesinato del obispo Juan Gerardi apelaron y esto pondrá a prueba la independencia del Poder Judicial guatemalteco. El fiscal Leopoldo Zeissig abandonó el país, luego de repetidas amenazas de muerte, un mes después que tres oficiales del ejército y un sacerdote fueron sentenciados. Nery Rodenas, nuevo director de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (ODHAG), afirmó que "hay fuertes presiones sobre los jueces para revocar el veredicto" y acusó al gobierno de no cumplir con su promesa de supervisar el caso hasta el final. También la actuación de la ODHAG ha sido cuestionada por los sectores conservadores de la Iglesia y en julio pasado el nuevo arzobispo, Rodolfo Quezada Toruño, preguntó a su Consejo Presbiteral si la ODHAG debía seguir trabajando en el caso Gerardi; el resultado fue una votación empatada de nueve a nueve.

Quezada no ha tomado aún una decisión definitiva sobre el futuro de la oficina legal del Arzobispado de Guatemala, una especie de Vicaría de la Solidaridad en aquel país. La editora de la revista católica "Voces del tiempo", María García, escribe: "Me preocupa lo de la ODHAG, porque sin ellos, ¿qué va a pasar con la lucha contra la impunidad? Los que piden el cierre de la ODHAG son personas que nunca quisieron al obispo Gerardi mientras estuvo vivo ni apoyaron su trabajo."

A pesar de las presiones de Estados Unidos, también se han estancado las investigaciones sobre la muerte de ocho ciudadanos estadounidenses en los últimos dos años, uno de los cuales es Barbara Ann Ford, hermana de la Caridad, acribillada el 5 de mayo pasado. Todo esto acontece en un clima de corrupción, violencia e inseguridad que azota al país. Una encuesta promovida por Pastoral Social entre 52 mil personas este año da como resultado que cinco de cada diez guatemaltecos han sido víctimas de la violencia, y al menos un 10% ha sufrido el asesinato, la violación o la desaparición de un amigo o familiar. El panorama es de una violencia generalizada por el fracaso del gobierno en cumplir con los Acuerdos de Paz, por el desempleo, la corrupción y la delincuencia. Pastoral Social señaló 15 recomendaciones para generar confianza en el país y encontrar la reconciliación y la paz; entre otras cosas, hay que curar las heridas dejadas por la guerra, instaurar un diálogo con la sociedad civil, promover proyectos de desarrollo sostenible y el acceso a los mercados para los productores de todo el país.

 

BRASIL:

SÉPTIMA EDICIÓN DEL

"GRITO DE LOS EXCLUIDOS"

Se celebraron en todo el país, el pasado 7 de setiembre, fecha patria de la independencia de Brasil, las manifestaciones del "Grito de los Excluidos", iniciativa de la Iglesia Católica para protestar contra la política económica neoliberal. La iniciativa se remonta a 1995 y es apoyada por la Central Única de Trabajadores, el Movimiento de los Sin Tierra y otras numerosas organizaciones no gubernamentales. El lema este año era: "Por amor a Brasil, nuestra patria". Las manifestaciones se realizaron en más de dos mil ciudades pero la más significativa se produjo frente al santuario de la Aparecida con cien mil participantes; el arzobispo de Aparecida, Aloisio Lorscheider, acusó al gobierno de "insensible ante las dificultades cada vez mayores de los pobres". En Fortaleza 20 mil personas participaron de una caravana con el lema: "El noreste quiere dignidad", mientras que en Brasilia los manifestantes lavaron el piso de la Plaza de los Tres Poderes frente a la sede del gobierno para simbolizar la lucha contra la corrupción y la impunidad. Entre las propuestas se destacaron la reforma agraria, la inclusión de los inmigrantes en las políticas sociales, un plebiscito popular contra el ALCA, la campaña contra la deuda externa y la adhesión a los proyectos del Foro Social de Porto Alegre.