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GUSTAVO GUTIÉRREZ: VIGENCIA DE LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN "Si el tema de la pobreza y de
los pobres está más presente en la Iglesia se debe, en parte, a la teología
de la liberación", declaró el teólogo peruano Gustavo Gutiérrez, el pasado 19 de octubre en Argentina, donde recibió
el doctorado honoris causa de la Universidad de Buenos Aires. El premio
le fue entregado por Fortunato
Mallimaci, decano de la Facultad de Ciencias Sociales. Según el conocido teólogo lo novedoso
y válido de esta teología es "partir de la realidad inhumana que
viven los pobres y que desgraciadamente continúa, para cambiarla a la
luz de la fe en Jesús y de la llegada del Reino de Dios que es vida
y liberación". Y añade: "El corazón mismo de la teología de
la liberación, que tiene sus raíces en la Biblia, es lo que hoy llamamos
opción preferencial por los pobres y que ha sido asumida por la Iglesia;
hoy día la encontramos en los discursos del Papa y eso viene de América
Latina". El teólogo, de 73 años, cree que la teología de la liberación
sigue siendo válida aunque tenga que evolucionar. Gutiérrez reconoce
por ejemplo, que "hoy la teoría de la dependencia nos parece muy
corta para analizar fenómenos como la globalización o internacionalización
del capital, aunque corta no quiere decir falsa". Sobre los atentados
terroristas en Estados Unidos se pregunta: "¿Por qué hay pueblos
pobres que apoyan los atentados? Es que la pobreza en el mundo es mayor
y los excluidos del sistema económico son cada vez más. Esto nos debe
ayudar a repensar las cosas, a combatir las injusticias y a reformular
el sistema."
BRASIL: ¿OTRA CONFERENCIA LATINOAMERICANA DE OBISPOS? Un documento titulado: "Nuevos
Estatutos de la CNBB: participación, comunión, corresponsabilidad",
que refleja la postura del ala progresista del episcopado brasileño,
después de pronunciarse sobre el tema de los nuevos estatutos (ya votados
y aprobados), se refiere a las Conferencias Episcopales, a los Sínodos
y a las Conferencias Latinoamericanas de Obispos como instrumentos mayores
de colegialidad. Con respecto a este último tema y al acercarse los
10 años de la Conferencia de Santo Domingo, los obispos manifiestan
el temor que después del Sínodo de las Américas se haya puesto fin a
"este rico y novedoso ejercicio de la colegialidad episcopal"
y que la Iglesia latinoamericana haya perdido "la capacidad de
reivindicar la continuidad de esta tradición colegial nuestra".
Piden además a la CNBB por ser "la mayor y más antigua conferencia
episcopal de América Latina" que proponga al CELAM la convocatoria,
a los diez años de Santo Domingo, de una nueva Conferencia General del
Episcopado Latinoamericano o de las Américas (incluyendo Canadá y Estados
Unidos). Los obispos reivindican la capacidad de convocatoria por parte
del CELAM de estas Conferencias (como las de Medellín, Puebla y Santo
Domingo), su carácter deliberativo, su realización en el continente
y no en Roma, la elección mayoritaria de los candidatos por parte de
las Conferencias Episcopales, como un
camino propio del continente emprendido a la luz del Concilio Vaticano
II y siempre en comunión con el Papa.
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