ADIÓS A GEORGE HARRISON

 

Un poeta amante de la paz

 

El inicio del siglo XXI nos llevó a uno de los grandes personajes de la música del siglo pasado: George Harrison, el más joven de Los Beatles.

Nació en 1943 en Liverpool, y compartió su niñez y adolescencia en un suburbio obrero de esa ciudad, junto a John y a Paul, los que después serían sus compañeros en la música. En 1955 integrará los Quarrymen ("los hombres del Quarry College"), una secundaria de Liverpool donde John y George iban a cursar sus estudios. Era un conjunto escolar que tocaba rock y squiffle, una música muy popular en aquel entonces. Animaban las actividades de la parroquia de su barrio y las fiestas de 15 de sus compañeros del Colegio.

Tras una aventura en Hamburgo, ciudad a la que concurrió a tocar en forma semiclandestina (ya que tenía sólo 16 años) junto a sus compañeros de conjunto, se destacó ya como un hábil guitarrista. Fue por esa razón que lo aceptaron en el grupo, ya que era el más "chico" pero el único que sabía tocar.

Entre sus hazañas cuenta haberle enseñado a tocar guitarra a John Lennon. Pero no era el más pintún como Paul, ni el que dirigía el grupo como John. Él se aferraba a su música, por medio del arduo trabajo y la práctica. Llegó a ser uno de los más grandes guitarristas de rock, sólo superado por su amigo Eric Clapton.

Aunque opacado al principio por su timidez, y por la genialidad de sus compañeros, se destacó pronto por la calidad y dulzura de su ejecución de la guitarra y por la belleza de sus canciones. Éstas ponían una nota novedosa al tono del cuarteto y sus temas.

Fue el místico del grupo, fue quien más se acercó a la fe y a la unión con Dios, habló de la no-violencia, condenó duramente la guerra de Vietnam, llegando a devolver en forma de protesta el título de Sir, que recibiera de la Corona Británica. Se declaró vegetariano, y pugnó por la paz y la tolerancia entre los seres humanos. Experimentó con nuevos instrumentos y ritmos, valorando y rescatando la música de la India.

El mundo pierde con George a un poeta y a un amante de la paz.

Eduardo Ojeda

 

Mi dulce Señor (My Sweet Lord)

Esta canción de George, tal vez la más famosa, fue realizada para un festival que él organizara en el año 1970, en beneficio de la gente de Bangladesh, víctima del hambre.

 

Oh Mi Dios, Oh mi Señor.

Mi Dulce Señor.

Aleluia, Aleluia.

Quiero conocerte y llegar a ti.

Yo te necesito y no puedo seguir sin ti.

Y es tan largo el camino para hacerlo.

Mi Señor,

Oh mi Señor.

Quiero conocerte,

yo deseo verte, reunirme contigo.

Mas temo que sea tarde,

realmente te necesito,

quiero conocerte.

Aleluia, Aleluia.

Oh mi Señor,

mi dulce Señor,

mi amado Señor.