"Adoración de los Reyes Magos"

de Vicente do Rêgo Monteiro

(Pintor brasilero, 1899-1970)

 

La obra

La "Adoración de los Reyes Magos" (1925) de Vicente do Rêgo Monteiro tiene una estructura simple y grandiosa a la vez. Las figuras son rígidas y monumentales pero al mismo tiempo sugieren ternura y veneración. En el centro está el Niño con los brazos levantados mientras que su Madre, María, contempla silenciosa cruzando los brazos sobre su corazón. Las poderosas figuras de los Reyes, estando de rodillas se redimensionan y hacen de marco a la pequeña figura de Jesús.

Las figuras de los pastores, del asno, del buey y de los demás animales, hacen de fondo a los personajes principales, dispuestos en forma de pirámide. Los colores son sobrios, y expresan los distintos tonos de la madera y de la tierra: marrones oscuros, ocres, sienas, con un toque de luminosidad que hace parecer a este óleo, más una escultura, un bajorrelieve, que una pintura.

 

El autor

Vicente do Rêgo Monteiro, nacido en Recife (Pernambuco) en 1899, en una familia de artistas, fue un talento precoz. A los 12 años viaja a París con una hermana mayor y al año siguiente ya expone sus pinturas en el Salón de los Independientes. De regreso a Brasil, a los 20 años realiza su primera exposición individual en Recife, luego expone en Río de Janeiro y en San Pablo. Desde 1920 desarrolla la temática indígena brasileña. Es uno de los artistas que encarna las ideas propuestas por Mario de Andrade durante la Semana de Arte Moderna de 1922, en la que participó con 10 obras. Vuelve a París y se transforma en un pintor y un poeta admirado y premiado en Francia mientras que en su país logra una muy escasa consideración. Su pintura utiliza imágenes extrañas que no pertenecen a ningún tiempo o escuela. Supo combinar en su obra la tradición popular pernambucana (el arte amerindio de la isla de Marajó), el barroco, el cubismo y el futurismo. Fue un personaje de espíritu multifacético y creativo: pintor, mecánico, poeta, piloto de automóviles, bailarín de cabaret, cocinero y modista, escultor, comunicador radial... Su hacer y su pensar artístico lograban una síntesis entre lo antiguo y lo moderno de acuerdo con el "Espírito Novo". Su obra se basa sobre la cultura de los indígenas primitivos, en el arte religioso y en los temas deportivos propios del Art Decó. Muchas de sus mejores obras se perdieron en un incendio en el año 1929. En 1936 el artista pinta la Capilla de Brasil en el Pabellón del Vaticano en la Exposición Internacional de París. Recién en los últimos años de su vida recibe un reconocimiento unánime en su país. Fallece el 5 de junio de 1970.

 

La técnica y el color

Una característica del arte  de Vicente do Rego Monteiro fue la plasticidad y la sensación volumétrica que se desprende de sus figuras, dándoles una perspectiva tridimensional. La textura del color es casi inmaterial, muy suave, así como el diseño es fuerte y las formas rígidas. El artista se preocupa por construir sus figuras como grandes esculturas con estilo monumental, reflejando una influencia cubista, al estilo del pintor francés Fernand Léger.

 

El mensaje

Que un artista tan excéntrico y plural como Vicente do Rêgo Monteiro llegue a sincerar su inspiración en una obra como ésta nos llena de admiración. El artista acepta y representa el despojo de la encarnación, manifestado en la simplificación absoluta de las formas y de los colores, pero no renuncia a la majestad y a la solemnidad del misterio. Más allá de la aparencia exterior este cuadro sugiere la presencia de un espíritu escondido. Hablan los gestos, habla la composición y la textura, habla la expresión y el color. La humildad de la adoración de los Magos se suma a la humildad y al silencio de María y a la mirada atenta de los pastores y hasta de los animales del portal de Belén. En la contemplación de esta escena navideña comprendemos que la grandeza del misterio se percibe y se vive desde la humildad y la sencillez del corazón.

 

Quinto Regazzoni