HONDURAS:

DEFINICIONES POLÍTICAS DE LOS OBISPOS

Honduras es un país que recién en 1981 ha vuelto a ser un Estado democrático, después de una larga serie de regímenes militares que se han alternado a lo largo del siglo XX. El 25 de noviembre pasado se realizaron elecciones nacionales y para la ocasión los obispos del país emitieron un importante documento. Los obispos reconocen que en los últimos 20 años hubieron "indiscutibles progresos en el camino de la democracia" y del estado de derecho... A pesar de eso, creen que "sigue habiendo un problema de representatividad política". Los partidos que se han alternado en la conducción del país (el liberal y el nacional) han representado solamente los intereses de las clases sociales más influyentes. "En estos años -dicen los obispos- no se ha afirmado ninguna otra fuerza política capaz de adquirir el peso político necesario para defender los derechos e intereses de los pobres, la mayoría de la población; las políticas llevadas a cabo hasta ahora han favorecido a los más poderosos a expensas del pueblo".

La situación del país es difícil y no se avizoran, con los nuevos gobernantes, cambios sustanciales. Mientras 6 millones de hondureños sobreviven en su patria, por lo menos 600 mil se han ido a Estados Unidos y cada año 35 mil nuevos emigrantes van hacia el país del norte. Debido a esta situación, los obispos pidieron una "profunda reforma en las leyes que regulan las elecciones y los mismos partidos políticos; éstos han llegado a ser más un instrumento de exclusión que de participación". Proponen nuevas iniciativas para una "mayor y más directa participación de los ciudadanos en la vida pública y un proceso de municipalización y descentralización de la administración pública". Critican además "las desviaciones y perversiones" de los partidos políticos en Honduras y destacan la necesidad de mejorar y profundizar la democracia. La Iglesia se ha ofrecido para contribuir en la formación cívica y política del ciudadano; "no se puede dejar condicionar por el pasado, hay que abrirse a nuevas ideas, nuevas propuestas, nuevas opciones, a una nueva cultura".

 

ECUADOR:

EL SUEÑO DE PROAÑO SE REALIZA

El fallecido obispo de Riobamba, Leónidas Proaño, se quejaba que en 500 años de historia no había habido ni un cura ni una monja indígena. El obispo se esforzó por dar comienzo a una nueva Iglesia no trasplantada de otros lados sino nacida del encuentro del Evangelio con la cultura y la espiritualidad de los pueblos indígenas, y dirigida por ellos. En Riobamba funciona ahora, por iniciativa del obispo Víctor Corral, continuador de la obra de Proaño, una Vicaría de Pastoral Indígena y un Centro de Formación para animadores y catequistas indígenas que ya cuenta con varios cientos de "servidores de la Iglesia Indígena", como se los llama. También hay una quincena de "misioneras guadalupanas", religiosas indígenas que se dedican a la evangelización de sus propias comunidades, viviendo el Evangelio desde la cultura indígena y al servicio de los más pobres. Asimismo se abrió un seminario para una formación inculturada y teológicamente adaptada de jóvenes seminaristas indígenas, y ya se han ordenado los primeros sacerdotes. A pesar de la incomprensión de muchos obispos, el Papa ha apoyado el esfuerzo realizado por los obispos Proaño y Corral, el card. Echevarría y muchos misioneros. El debate es entre los que quieren una Iglesia uniforme en todas sus manifestaciones y los que quieren la unidad de la Iglesia pero encarnada en la multiplicidad y pluralidad de las culturas.

 

BRASIL:

¡NO A LA GUERRA DE AFGANISTÁN!

En un documento titulado: "Clamor de los pueblos por la justicia, la solidaridad y la paz", 23 obispos católicos, en su mayoría brasileños, y también pastores evangélicos reunidos en Ibiuna (San Pablo) del 15 al 22 de octubre, condenaron duramente los bombardeos anglo-americanos en Afganistán como "otra forma de terrorismo". Los obispos, entre los cuales figuran nombres como Pedro Casaldáliga, Samuel Ruiz, Balduino, Pires, Masserdotti, etc..., condenaron tanto los atentados del 11 de setiembre contra Estados Unidos, como la respuesta de los bombardeos; se trata en este caso de "otro terrorismo, practicado esta vez por gobiernos que se presentan como democráticos, civiles y cristianos, provocando cantidad de víctimas inocentes, cientos de miles de refugiados y más odio entre las poblaciones". Denuncian, en la línea actual de la ética católica y cristiana en general, la inmoralidad de cualquier guerra, los grandes intereses que se mueven detrás de ellas, la injusticia social globalizada y la marginación de poblaciones enteras, la caricatura que se ha hecho de la fe islámica y del mundo musulmán en general. Afirman después decididamente: "La guerra y la venganza emprendidas contra una nación soberana, prácticamente indefensa, de manera unilateral e imperialista por uno o más países que son al mismo tiempo parte en causa y jueces, destruyen las bases de la convivencia internacional y establecen la ley de la selva del más fuerte, eliminado las garantías del derecho internacional".

 

CUBA:

DIÁLOGO SIN PRISA NI PAUSA

"Las relaciones del gobierno con la Iglesia son mejores que hace 15 años", declaró el obispo de Camagüey, Adolfo Rodríguez, presidente de la Conferencia Episcopal Cubana: "el presente no se parece al pasado, pero lo que queremos es que el futuro no se parezca al presente". El obispo se refería así a los logros obtenidos a nivel de Iglesia en cuanto a libertad religiosa, al aumento de vocaciones, a la creciente participación sacramental de los fieles, a la entrada al país de misioneros..., pero al mismo tiempo a la imposibilidad de abrir escuelas católicas, de acceder a los medios de comunicación, etc... El obispo Adolfo Rodríguez y el cardenal de La Habana, Jaime Ortega, representan la tendencia más favorable al diálogo con el gobierno, mientras que Pedro Meurice, obispo de Santiago de Cuba, y Siro González, de Pinar del Río, representan la tendencia más intransigente. Hay actualmente un conflicto entre este último y el gobierno a causa del Centro de Formación Cívico-Religiosa que organiza encuentros en las parroquias sobre temas sociales y publica la revista "Vitral", cuyo director, Dagoberto Valdés, fue duramente atacado por las autoridades debido a sus artículos que cuestionan la realidad nacional. Sin embargo, la Iglesia cubana en su conjunto mantiene el diálogo con el gobierno y es crítica hacia los anticastristas cubano-americanos que proyectan volver a retomar sus propiedades expropiadas por la revolución en Cuba.

 

ARGENTINA:

UN FRENTE NACIONAL CONTRA LA POBREZA

El Frente Nacional contra la Pobreza ha surgido en Argentina como una respuesta a la grave crisis del país y está integrado por un gran número de organizaciones sindicales, sociales, culturales, estudiantiles y de derechos humanos, de pequeños y medianos empresarios, junto con legisladores y religiosos; es de destacar la presencia del obispo Miguel Hesayne, de la hna. Martha Pelloni, del rabino Daniel Goldman, de los obispos metodistas Aldo Etchegoyen y Federico Pagura, del premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel, de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, etc.. La primera gran iniciativa del Frente a nivel nacional fue la Consulta Popular que se desarrolló en 522 ciudades del país del 13 al 15 de diciembre pasado para lograr que no haya ningún hogar por debajo de la línea de pobreza. Se votó por una propuesta de redistribución de la riqueza; "no basta ser solidarios con los pobres; es necesario distribuir la riqueza con mayor justicia", se dijo.

En Argentina hay 14 millones de pobres, mientras unas 200 empresas y grupos económicos están haciendo fortuna con la desocupación, la explotación, la evasión de impuestos y la corrupción. La propuesta plantea la creación de un Seguro de Empleo y Formación de 380 pesos para todos los jefes o jefas de hogar desocupados y una asignación por hijo (menor de 18 años) de 60 pesos para todos los trabajadores por la atención sanitaria y educativa de los chicos; y que los mayores de 65 años sin jubilación cobren por lo menos 150 pesos mensuales.

Se trata de la primera consulta popular en la historia argentina, no vinculante pero prevista por la Constitución de 1994; es de esperar que ahora la propuesta se debata en el Congreso Nacional para que, con su aprobación, se convierta en ley. Ha dicho con claridad a este respecto Pérez Esquivel: "Frente al desempleo, que es el tema más agudo que está viviendo nuestro país, ésta es una propuesta superadora que permite que la gente se pueda capacitar y no seguir con los ‘planes Trabajar’, que es mitigar la miseria a un tiempo más prolongado."