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ENTREVISTA A LA TEÓLOGA LUCIA WEILER Una comunidad tras las huellas de Jesús
La hna. Lucia Weiler pertenece a la Congregación Religiosa de la Divina
Providencia. Es doctora en Teología Bíblica, asesora de la Conferencia
de Religiosos de Brasil y especialista en el Evangelio de Juan. Desde
el 4 al 8 de febrero estuvo en Montevideo, dictando un seminario sobre
la Comunidad Joánica, para la Comisión Bíblica del Uruguay, con una
concurrencia de sacerdotes, religiosas y laicos de todo el país. En
estos días, tuvimos no sólo la oportunidad de profundizar en nuestro
conocimiento, sino también poder conversar con esta mujer brasileña,
cuya sapiencia y calidez se desbordan y hacerle algunas preguntas para
compartir con los lectores de Umbrales.
• ¿Cuál es la relectura del Evangelio de Juan hoy? - Es una lectura que descubre una
gran semejanza entre las comunidades joánicas y las actuales. Se caracterizan
por ser multiculturales,
minoritarias, con protagonismos de mujeres que buscan más la vida y el amor, que
el carisma de la institución.
• Las preguntas y respuestas de la comunidad de Juan, ¿qué similitud tienen
con nuestras comunidades hoy? - Son las mismas. Son preguntas que
interpelan sobre el camino a seguir, ¿qué se está buscando y a dónde
vamos? Responde a conflictos y tensiones internas de la comunidad, busca
una mística e identidad que la fortalezca para enfrentar otros proyectos
que no son ni de Jesús, ni del Reino.
• ¿Qué conflictos aparecen con más frecuencia? - Conflictos internos de identidad,
de práctica y de respeto a las diferencias sin perder lo esencial. La referencia es Jesús, y es el Espíritu
Santo el que ayuda a comprenderlo y a seguirlo. La comunidad joánica
es una comunidad de discipulado mutuo en el seguimiento de Jesús. El
protagonista es el discípulo amado, que es un espacio, un proyecto al
que todos estamos llamados, invitados a alcanzar. El discípulo amado
sigue a Jesús desde el principio hasta el fin. Debemos seguir a Jesús
desde el "venga y vea", hasta el final, hasta el pie de la
cruz, cuando Jesús le dice: "Hijo, ésta es tu madre", y él
se la llevó a su casa. Otra propuesta es la espiritualidad encarnada
del amor mutuo, que manifiesta el Rostro de Jesús presente entre nosotros
(1Jn 4,12). "A Dios nadie
lo ha visto nunca. Si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece
en nosotros y su amor ha llegado en nosotros a la plenitud". Un
Amor que es justicia, perdón, misericordia.
• ¿Qué rol desempeñan las mujeres en el Evangelio de Juan? - Podemos resaltar el protagonismo
y la presencia positiva de las mujeres que participan de la "Hora
de Jesús", desde su madre, mujer atenta a las necesidades del pueblo
(Jn 2,1-12) hasta María Magdalena,
mujer apasionada por el Reino, que busca la vida a pesar de las evidencias
de la muerte (Jn 20,1-18). En el Evangelio de Juan, encontramos siete
mujeres colaborando en el proyecto de la construcción de las comunidades
en el seguimiento de Jesús: la mujer en las Bodas de Caná, la Samaritana,
Marta y María de Betania, la que sufre dolores de parto porque espera
la hora del Espíritu que ya era vida nueva, la mujer al pie de la Cruz
con el discípulo amado y María Magdalena.
• ¿Qué espacio encuentra hoy la mujer en la Iglesia? - Hoy continúa siendo protagonista en las pequeñas comunidades,
en las iniciativas de defensa y promoción de la vida. Está presente
en espacios de catequesis, pero el espacio que se le da en la Iglesia
oficial, en general, es muy limitado. Tal vez la mujer tenga una misión
como la de María Magdalena de ir a anunciar a los que necesitan saber
la buena noticia de que pueden ver al Señor, y es discípula enviada
por Él, como los discípulos lo fueron. Para eso necesita encontrar oídos
atentos en la búsqueda, que acrediten que puede surgir una buena nueva,
anunciada por mujeres.
• ¿Qué luz nos da Juan para la situación de pobreza latinoamericana y
mundial? - Para Juan el Amor es una realidad
que tiene su fundamento en el Amor de Jesucristo que amó a los pobres
y entregó su vida. La llave para entender este Amor, la encontramos
en 1Jn 3,17: "Si alguno posee bienes de la tierra,
ve a su hermano padecer enfermedad y le cierra su corazón, ¿cómo puede
permanecer en el Amor de Dios?". Esto significa para nosotros
hoy, que no podemos cerrar nuestro corazón a los pobres y necesitados,
a los excluidos de nuestra sociedad porque entonces el Amor de Dios
no permanece en nosotros y tener el corazón de Dios significa ser libres,
participar de la vida de Dios. b, haciendo signos de liberación:
dando libertad para caminar al paralítico, abriendo los ojos al ciego,
dando pan en abundancia a los hambrientos, incluyendo a todos en la
comunidad de personas libres, participantes de la Vida y del Reino de
Dios. Ellos eran comunidades de amigos y no de siervos ni de esclavos.
Esto significa que debemos revisar nuestros relacionamientos. En el
seguimiento de Jesús, la opción evangélica por los pobres es una condición
para formar parte de su proyecto, como nos muestra el lavatorio de los
pies. "Ustedes serán felices si sabiendo estas cosas, las practican"
(Jn 13,17).
• ¿Cómo se lee el ecumenismo y el diálogo interreligioso desde la comunidad
joánica? - Vivió un ecumenismo muy práctico
porque agregó varias tradiciones religiosas de grupos, de personas en
búsqueda: bautistas, samaritanos, judíos, israelitas, griegos. Era una comunidad abierta. Hoy en día se da la proliferación de sectas
que congregan a las personas no en torno a Jesucristo, sino al Jesús
de los milagros. Para Juan era fundamental hacer una diferencia entre milagro y signo. Esta diferencia consiste en mostrar
que el signo es más eficaz, porque compromete a la persona en el proceso
de liberación y la hace sujeto de su propio proceso o camino. No significa
disminuir la fuerza de vida de Jesús, de Dios, sino valorar las posibilidades
humanas de participación activa. Muchas sectas presentan milagros de
Jesús que alienan a las personas y las hacen dependientes. La advertencia
de Jesús al paralítico en Jn 5,14: "Estás
curado; no peques más, para que no te suceda algo peor", significa
que quien se hace libre para caminar en la verdad, no vuelve a la dependencia. Silvia Villagrán
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