Muchos mundillos..

y otro mundo posible

 

Nos resulta difícil en este comienzo de siglo seguir apostando

a un presente y a un futuro optimista.

Y esto no porque no haya bastantes semillas y brotes de esperanza

en cada rincón del mundo, sino porque "los poderosos",

los protagonistas de esta globalización, y todos los grandes medios de esta aldea global, parecen preferir los titulares negativos.

Justamente por ahí, por esa gigantesca ola de pesimismo y desconforto, pasa buena parte de su poderío. Y si no hay malas noticias...

 no les cuesta nada inventar alguna.

 Así nos encontramos con la globalización del terror:

"todos los que no piensan como yo son terroristas".

La caza al terrorista es la nueva moda

de los defensores del desorden mundial.

Terroristas no son sólo un puñado de fanáticos;

terroristas son pueblos enteros (mujeres y niños incluidos)

que hay que poner en la lista de los malos y eliminar.

 Así sigue la cadena interminable de guerras y conflictos...

pero también sigue otra cadena más doméstica de prejuicios y peleas... porque el mal ejemplo nos atrapa.

No sólo el "tío Sam", sino cada uno de nosotros

se encuentra envuelto en su "mundillo"

 y sin darnos cuenta nuestro horizonte se va achicando

y también nosotros nos quedamos con "los que la piensan como yo".

El camino de salida de tantos mundillos cerrados y ciegos

es justamente acercarse al "otro", escuchar y observar,

conocer todo y no detenerse en la búsqueda.

Volver a hacer las mismas cosas que hacíamos y hacen los bebés,

de pocos meses y de pocos días.

Todo es extroversión, salir, conocer, asimilar...

"Otro mundo es posible" se titulaba el 2º Foro Social Mundial

realizado en enero en Porto Alegre. Lindo lema.

Unas cuantas páginas de este número están dedicadas

a esta interesante escucha de diferentes mundillos,

que sin embargo están soñando con la misma gana

en otro mundo posible.

Quinto Regazzoni