ARGENTINA

Convocatoria al diálogo nacional

 

En un histórico llamado por televisión, con la presencia del presidente Eduardo Duhalde y del representante de la ONU, el presidente de la Conferencia Episcopal, Estanislao Karlic, reconoció que Argentina "perdió el rumbo" postrada "por tanta corrupción, tanta mentira, tanta codicia". El diálogo por la concertación debería servir "para reconstruir la patria desde sus fundamentos y hacerla más humana, justa y solidaria".

 

En los meses antes de la crisis, los obispos habían manifestado repetidas veces su disposición a colaborar con un diálogo multisectorial en vista de una política de unidad nacional.

Tras una reunión con el presidente de la República, Eduardo Duhalde, en la que éste le pidió al episcopado que siga ayudando al diálogo y se retome la senda iniciada en el encuentro de Cáritas, los obispos de la Comisión Permanente ratificaron su disposición para asumir el importante papel de mediadores en los diálogos multisectoriales. El Episcopado formalizó una comisión para que se encargara de dar comienzo a este proceso de concertación junto a representantes de la ONU y del gobierno. Esta comisión resultó compuesta por los obispos Juan Carlos Maccarone, de Santiago del Estero (que fue observador de la Iglesia ante la Constituyente de 1994); Artemio Staffolani, de Río Cuarto, actual secretario de Pastoral Social; y Jorge Casaretto, de San Isidro y titular de Cáritas.

La comisión episcopal, que tiene mandato hasta abril cuando delibere el plenario de los obispos, ya tuvo múltiples reuniones con los partidos políticos y los diversos sectores de la sociedad e inclusive con empresas e instituciones internacionales. Su cometido, según palabras del arzobispo Estanislao Karlic, es lograr que "toda la nación se ponga a trabajar sobre algunos puntos fundamentales, que a la vez se transformen en políticas de estado indiscutibles y que los únicos privilegiados sean los más pobres". La Iglesia quiere que este espacio sirva para reconocer los errores cometidos y adoptar los cambios necesarios adentro de un nuevo proyecto de país.

Integra la mesa de diálogo y brinda su asistencia técnica el embajador de la ONU en el país a cargo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Carmelo Angulo, con sus asesores. El gobierno conduce las conversaciones cuyas conclusiones deberán ser después convalidadas por el Congreso. Las reuniones para la concertación, que se han dado en llamar "diálogo argentino", comenzaron el 15 de enero en el monasterio porteño de Santa Catalina. El vocero de la mesa de diálogo, José Ignacio López, afirmó que se "comienza a gestar un lenguaje común" y que los temas recurrentes son muy concretos: la paz social, un plan alimentario, un salario de inclusión social, etc..

Este diálogo de concertación social y política impulsado por la Iglesia desde hace bastante tiempo, también es apoyado por diferentes Iglesias y ONGs. Frente a la crisis general de la dirigencia y de las instituciones, parecería la última instancia para acordar medidas y estrategias de emergencia nacional ante un país empobrecido, sin rumbo y en el que la gente, a través de los cacerolazos y las movilizaciones permanentes, ha recuperado la voz con mucha furia, cansada de tanta corrupción, y exige cambios profundos e inmediatos.