"Cristo crucificado"
de José Belloni

(escultor uruguayo, 1882-1965)
 

* La obra

Esta imagen de "Cristo crucificado", del escultor uruguayo José Belloni, expresa todo el sufrimiento y el dolor de un condenado a muerte y sin embargo, manifiesta una extraordinaria serenidad. Los ojos están cerrados pero la boca entreabierta nos habla de un Cristo vivo que entrega su último respiro. La corona de espinas parece más una vincha gauchesca y pone a esta imagen a tono con los personajes de sus obras más conocidas: La Carreta, La Diligencia o El Entrevero, que representan motivos de la cultura gauchesca local. Por otro lado, esta obra de profunda inspiración cristiana, cuyo modelo original en yeso se encuentra en la Iglesia de San José ubicada en Av. de las Instrucciones 1343 (Montevideo), se asocia a las otras esculturas religiosas que forman parte esencial de la abundante producción del máximo escultor uruguayo.

* El autor

José Belloni nació en Montevideo el 12 de setiembre de 1882. A los 8 años se trasladó con su familia a Lugano (Suiza). Allí comenzará su carrera artística bajo la dirección del maestro Luigi Vassalli. De regreso al Uruguay obtuvo por concurso una beca de escultura en el año 1899. Nuevamente en Europa concurrió a la Academia de Munich presentando anualmente sus trabajos en las exposiciones de esa ciudad, y también en las de Roma, Ginebra, Budapest, Lugano... De regreso a Montevideo dio clases de modelado y dibujo ornamental hasta que en 1914 fue designado como director del Círculo Fomento de Bellas Artes. Dentro de su vastísima obra cabe recordar las esculturas que adornan la fachada de la Catedral (la Virgen, San Felipe y Santiago, los Ángeles).
Falleció el 28 de noviembre de 1965, en la ciudad de Montevideo.

* La técnica y el color

Este rostro de Cristo crucificado es parte de la obra original en yeso que el escultor creaba antes de realizar la fusión en bronce. Como buen académico y profesor de modelado, Belloni era muy escrupuloso y atento en la realización de sus modelos, no sólo para sus obras en bronce sino también para las escultura en mármol, como demuestran las copias de los altorrelieves de la luneta de la Catedral representando a Cristo, rodeado por los doce apóstoles, que entrega las llaves a Pedro.

* El mensaje

A lo largo de estos 2000 años de cristianismo, el rostro de Jesús se ha encarnado en las distintas culturas de los pueblos en donde fue anunciado.
Este rostro de Cristo revela una gran fuerza en el último grito en la Cruz. Simboliza el don total de la vida y, según los evangelios, la efusión del Espíritu. "Jesús, gritando otra vez con voz fuerte, entregó su espíritu" (Mt 27,50).
Para los cristianos, la muerte de Cristo en la cruz significó el nacimiento de un nuevo pueblo de Dios. La cruz de Cristo es la cuna de la Iglesia. En la serenidad solemne de esta imagen de Belloni se expresa muy bien esta doble significación de muerte y vida de la cruz de Jesús.

 

Quinto Regazzoni