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EN EL MUNDO VATICANO Reunión
cumbre sobre los escándalos en Estados Unidos Juan Pablo II citó a Roma a los cardenales norteamericanos para una cumbre sobre los escándalos sacerdotales en Estados Unidos, que se realizó en el Vaticano los días 23 y 24 de abril pasado. Participaron 12 cardenales y dos obispos norteamericanos, más 8 cardenales de curia. El Papa tuvo una intervención muy fuerte, reconociendo los errores cometidos y afirmando expresamente: "Deploramos que la previdencia episcopal no haya sabido resguardar a la Iglesia de este escándalo". Según estudios recientes el número de culpables de pedofilia no es más alto en el clero católico que en cualquier otra categoría de la sociedad. Pero una excesiva discreción tapaba estos temas en la Iglesia, hasta que la presión de los medios obligó a inaugurar una nueva época de franqueza y transparencia. En este año comenzó en Boston un proceso en contra del ex sacerdote John Geoghan (ahora en la cárcel, condenado a diez años de reclusión) por violencia sexual contra menores. El arzobispo, card. Bernard Law, estaba en conocimiento de los hechos y sin embargo, dejó al cura ejercer su ministerio hasta 1998. El cardenal reconoció haberse equi-vocado, pero dijo haber intentado todos los medios para reencauzar al sacerdote removiéndolo de un lugar a otro hasta reducirlo finalmente al estado laical. De los archivos diocesanos, abiertos por orden del juez, constaría según la prensa que la diócesis habría pagado a 80 de esas víctimas 45 millones de dólares en diez años para evitar un escándalo público. El tema se ha transformado en un verdadero "negocio" para algunos abogados, ya que la Iglesia habría pagado a las víctimas sumas que superan los mil millones de dólares. Muchos piden ahora la renuncia del card. Bernard Law por haber encubierto los delitos y lo mismo está pasando con el card. Edward Egan, de Nueva York, acusado de lo mismo. Desde enero de este año han sido suspendidos 62 sacerdotes (en Estados Unidos hay actualmente 46.000 sacerdotes). Según algunos observadores, la Iglesia no se planteó el tema de la necesaria denuncia para así defender y proteger a los niños. Por eso el Papa citó a Roma a los cardenales norteamericanos para una cumbre de dos días. En esa cumbre se tomaron medidas muy severas que serán propuestas a la próxima asamblea plenaria de los obispos norteame-ricanos que se realizará en Dallas del 13 al 15 de junio y se estableció una Jornada de Oración y Penitencia para toda la Iglesia de Estados Unidos. Muchos, por otra parte, advierten una cierta campaña de desprestigio contra la Iglesia. Todavía está vivo el recuerdo del arzobispo de Chicago, Joseph Bernardin, que en 1993 fue denunciado por molestias sexuales por parte de alguien que más tarde admitió haber mentido. |
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