No
estamos solos
Aunque
se caiga el mundo,
aunque se devalúen las monedas,
aunque soplen vientos arrolladores,
aunque se vuelen nuestros techos
y nuestras expectativas,
aunque se pierda la cosecha entera,
aunque nos quieran esclavizar,
aunque todo se vea oscuro,
aunque los amigos nos dejen de lado,
aunque nos quedemos sin luz, sin agua,
sin un mango, aunque la vejez nos acose,
aunque la enfermedad no nos dé tregua,
pase lo que pase...
Vale la pena seguir
amando,
vale la pena seguir esperando,
vale la pena seguir luchando,
vale la pena seguir fieles,
vale la pena trabajar, estudiar,
hasta vale la pena sufrir.
Porque así nos hacemos
personas,
porque demostramos
que somos más que el dolor,
porque sabemos
que hay algo que perdura,
porque sabemos que Dios
existe y no se cambia,
y que nuestras relaciones con él
tampoco han cambiado,
porque sabemos que la fe lo sostiene todo,
que la esperanza nos empuja
y el amor nos madura,
porque no estamos solos...
Porque Dios nos ama,
porque Dios es fiel,
porque resucitó a Jesús de la muerte
y lo puso como Señor,
porque nos va a resucitar
a nosotros que queremos seguirlo...
Mensaje pascual de una
comunidad de Canelón Chico (Uruguay),
muy golpeada por las inclemencias climáticas.