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Otro Uruguay es posible A
los recientes mensajes de los obispos uruguayos dirigidos a los
trabajadores y a la población para alentarlos en la esperanza, se sumó
el mes pasado, el mensaje de los diáconos permanentes de Montevideo
(ver p. 4) y de los presbíteros y pastores de la zona este del
departamento de Colonia. En este documento se manifiesta la
preocupación por la difícil situación que atraviesa el país y se
hace un llamado a la participación y al aporte solidario de todos para
construir un Uruguay sin excluidos.
Haciendo un diagnóstico de la realidad, los presbíteros y pastores de Colonia afirman: "Observamos y nos duele: que muchas personas hayan bajado los brazos y perdido las esperanzas..., que se hayan resignado a buscar trabajo digno y se entreguen a una suerte de ‘vale todo’ para enfrentar su supervivencia". Los pastores denuncian que muchos emigran buscando trabajo y nuevos horizontes partiendo hacia el desarraigo y quizás hacia nuevas formas de esclavitud, porque no esperan nada de su tierra y de su gente..., que la crisis económica vaya avanzando sobre la vida de la gente, dejando secuelas que serán difíciles de curar... y que el alcohol, las drogas, la prostitución, la violencia se constituyan en algunas de las opciones para distintos sectores de la población, resignados frente al dios falso del mercado y el lucro. "Notamos con preocupación -se afirma en el documento- que los viejos vicios del clientelismo político y el esperar soluciones de parte de algún líder o caudillo, subsisten muchas veces en la expectativa de la gente... Percibimos una especie de parálisis de las inquietudes y acciones solidarias y participativas en muchas personas, llevando esto a acciones individuales, asistencialistas que cada vez cubren menos las necesidades y tampoco solucionan los problemas de fondo. Junto con esta situación va creciendo el descreimiento en las instituciones políticas y en la democracia representativa como posibilidad de transformación de la crisis." Los presbíteros y los pastores destacan también la ausencia de claridad para construir un proyecto de país o de departamento y la falta de unidad para enfrentar la grave crisis social que atraviesa el Uruguay. "Nos parece necesario y urgente comenzar a debatir entre todos y todas un nuevo pacto social o acuerdo mínimo para proyectar un perfil de país sin excluidos ni marginados, sin ganadores ni perdedores -dice el documento-. En esta perspectiva, percibimos señales alentadoras, por ejemplo, iniciativas de economía solidaria, clubes de trueque, fuerzas vivas, intersociales, que procuran descubrir opciones para cuidar el tejido social y comunitario. Hay muchas personas que están tomando conciencia y se movilizan, toman las riendas y comienzan a creer en sus fuerzas y trabajar porque otro Uruguay es posible." El mensaje culmina con un llamado a compartir esperanzas con el pueblo recordando a Jesús cuando "enseñaba a compartir el pan. Cuando con unos pocos panes y peces mostró que si hay solidaridad y predomina el valor de compartir en lugar del de competir y/o comprar, la realidad puede cambiar" (Mc 6,30-44). A partir de las experiencias en sus comunidades, en las Asambleas y en los Sínodos, los pastores de Colonia alentaron la participación y el aporte de todos y todas en la construcción social. Concluyen afirmando que todos podremos crear un Uruguay sin excluidos, que no vea partir a sus hijos sino que los integre. Un Uruguay que sea posible con el compromiso de todos y todas.
Proyecto solidario en Rivera La Parroquia salesiana "San Pedro", en Rivera (en la frontera con Brasil) ha inaugurado nuevos espacios al servicio de los jóvenes. El barrio Caqueiro es uno de los más pobres de la ciudad, y la ampliación de la Parroquia corresponde a un proyecto destinado a una presencia nueva entre los más pobres. Las nuevas instalaciones han sido precedidas por el llamado "Proyecto Caqueiro", un estudio de la zona que se ha realizado en forma metódica durante el año pasado con la ayuda de la Unesco, con objeto de determinar la zona con el índice más alto de pobreza y de exclusión sociocultural. El "Proyecto Caqueiro" describe la nueva iniciativa como "un camino que se ha de recorrer juntos, una casa con las puertas abiertas, un comedor para compartir y celebrar, y una comunidad que se construye". En el próximo número presentaremos una entrevista sobre esta iniciativa a la asistente social Laura Chapitel.
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