La religión como negocio

Hoy se asiste en Argentina a un fenómeno mediático que asombra; es el caso de la Iglesia Universal del Reino de Dios. Llegaron a Argentina hace poco más de una década, pero ya tienen casi medio millón de seguidores y sobre todo un poder mediático que casi los lleva a comprar Azul TV. Quieren construir un bloque económico y cultural y por eso utilizan los medios de comunicación; ahora el objetivo es la política. El mejor ejemplo es su país de origen, Brasil, donde tienen 34 legisladores y una enorme influencia en el Partido Liberal que encabeza el empresario miembro de la secta, José Alencar, el flamante candidato a vicepresidente de Ignacio Lula da Silva.

En Brasil suman más de 6 millones de fieles, tienen más de 2.500 templos, 7 mil pastores y manejan 30 radios, dos diarios nacionales (uno de ellos tiene un tiraje de un millón y medio de ejemplares) y una red televisiva que agrupa a 47 canales. Ahora buscan alcanzar la conducción de la poderosa empresa Petrobras. En el año 2000 en Brasil obtuvieron ganancias por 735 millones de dólares, más que cualquier empresa privada.

En los últimos cuatro años la Iglesia Universal del Reino de Dios, fundada por el brasileño Edir Macedo que vive en Estados Unidos y se hace llamar obispo, ha sido la secta que más se difundió. En Argentina, de 70 mil seguidores pasó a casi medio millón de personas. De las tres radios originales, pasó a 8 en Capital Federal y a más de 30 en el interior. Y de los 10 templos que poseía, pasó a los 80 locales de ahora. En 1998 controlaba un solo canal televisivo; hoy se ha adueñado del cierre y la apertura de América y Azul TV e intentó quedarse últimamente con todo su paquete accionario. Con este emporio mediático buscan ganar adeptos a los que mediante técnicas de manipulación convencen para que aporten un diezmo obligatorio, que les permite recaudar cifras millonarias.

Distribuyen toneladas de alimentos como limosna y parte de los exorcismos incluyen también la curación de dolencias físicas en sectores de la población que no reciben asistencia social.

Mientras que la Iglesia Católica habla de opción preferencial por los pobres o de teología de la liberación, ellos hablan de "teología de la prosperidad"; "dale tu diezmo a Dios que Él te devolverá el doble", proclaman.

El problema de la Iglesia Universal no es su creencia religiosa, sino el hecho de que se presenten como cristianos cuando en realidad se trata de un nuevo movimiento religioso que se difunde con un discurso manipulador que presiona y somete las conciencias, buscando en realidad riqueza y poder

 

"Acoso internacional"

Voces preocupadas y críticas se han levantado desde la Iglesia contra las presiones e intromisiones de los organismos internacionales y en particular del Fondo Monetario
Internacional. El card. Francisco Primatesta, presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, criticó el actual "camino de sumisión". El obispo de Santiago del Estero, Juan Carlos Maccarone, dijo: "La Argentina está siendo acosada internacionalmente de una manera sumamente preocupante"; y refiriéndose a las presiones extranjeras en cuanto a las medidas económicas y hasta políticas, afirmó: "Lo que más llama la atención es que haya una imposición externa a la que hay que avenirse. Esto, desde el punto de vista del honor y la soberanía nacional, no nos deja bien parados delante de nadie. Esta imposición fuerte y abierta hace pensar que habrá otras y entonces al preguntarme para qué sirve, la única respuesta que tengo es que sirve para que alguien extienda su imperio."

En este mismo sentido, la Mesa Regional del Diálogo Argentino de
Rosario, junto a la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Social y otras organizaciones no gubernamentales, solicitó quitas y moratoria para la deuda externa. Declaran en un comunicado: "El Congreso Nacional debe abordar de inmediato la forma de estudiar la legitimidad y magnitud correcta de la deuda externa; hay que pensar en formas innovadoras para una recon-sideración de la deuda". Cuestionan el hecho de que siempre se busque solucionar el tema de la deuda externa con el ajuste interno o con el aumento del endeudamiento; la experiencia enseña que esto llevó al país al estado actual de pobreza, miseria, exclusión y hambre. "El objetivo de nuestra solicitud -manifiestan- es liberar los recursos de nuestro comercio exterior para atender la deuda interna e invertir en el crecimiento económico y en el desarrollo social".