ESPAÑA:

CONFLICTO ENTRE GOBIERNO E IGLESIA VASCA

El gobierno español acusó en un comunicado a los obispos vascos de "buscar la paz de los débiles y los cobardes", debido a la carta pastoral en la que se oponen a la ilegalización del partido político Batasuna denunciado por el gobierno de complicidad con la ETA. El gobierno calificó el texto del documento de "grave perversión moral e intelectual" y acusó además a los obispos de "predisponer a la sociedad vasca en el camino de la obediencia a la disciplina mafiosa que impone ETA". El canciller José Piqué citó al nuncio apostólico a quien manifestó el "malestar y disgusto" de España por la posición de los 4 obispos y además calificó de "inmoral" la declaración de 358 sacerdotes vascos respaldando a los obispos. "Es antidemocrático negar el derecho de autodeterminación que reclama la mayoría de Euskal Herria", declararon los sacerdotes. Con esta denominación el nacionalismo reivindica la unidad del País Vasco de España y Francia, incluyendo Navarra. En realidad, la carta pastoral ("Preparar la paz") de los obispos Ricardo Blazquez y Carmelo Echenagusia de Bilbao, Juan María Uriarte de San Sebastián y Miguel Asurmendi de Vitoria, publicada el 30 de mayo pasado, condena fuertemente la violencia y la ETA, "que debe desaparecer totalmente, ya que viola el derecho a la vida y destruye los mismos fundamentos de la vida democrática". Pero hace una distinción entre nacionalismo y terrorismo, que hoy se tienden a confundir. Y advierte que declarar ilegal al partido nacionalista vasco Batasuna creará más división y confrontación en la sociedad. También hace alusión a las torturas cuando señala que "no todo vale contra el terrorismo". Por su parte, la Conferencia Episcopal Española se declaró de acuerdo con la condena del terrorismo por parte de los obispos vascos, afirmó que es un derecho del Estado determinar legalmente la constitución, el funcionamiento y la disolución de los partidos y juzgó "injusta y desproporcionada" la reacción del gobierno en contra de los obispos.

ESTADOS UNIDOS:

¡PRIMERO, PROTEGER A LOS MENORES!

En su pasada asamblea en Dallas, realizada del 13 al 15 de junio, por 239 votos contra 13, los obispos norteamericanos establecieron que el sacerdote o diácono culpable, después de una apropiada investigación, de un solo acto de abuso sexual a un menor será apartado del ministerio para siempre. Prevaleció la idea de asegurar la protección de los menores ante todo, aun en el caso de sacerdotes sinceramente arrepentidos. Los obispos acordaron comunicar a las autoridades cualquier acusación de abuso sexual y colaborar en las investigaciones. En cada diócesis habrá un comité con mayoría de laicos para asesorar sobre el tema. Desde la Conferencia Episcopal se constituirá una Oficina Nacional para la Protección de Niños y Jóvenes, encargada de aplicar esta nueva política. Se estima que estas medidas drásticas fueron necesarias para superar la crisis de credibilidad de la Iglesia en este momento, aunque se trate de una ínfima minoría de sacerdotes, y sobre todo para asegurar a las familias. "Es necesario que sigamos adelante con esta política en este momento, con sus imperfecciones, algunas realmente muy profundas", afirmó el card. Francis George, de Chicago. Sin embargo, algunos obispos expresaron serias dudas sobre lo acertado de esta rigidez o "tolerancia cero" y su coherencia con el Evangelio, teniendo en cuenta sobre todo la singularidad de cada caso. En la diócesis de Toledo (Ohio) fue suspendido el p. Roberto Fisher que después de haber cometido un abuso sexual hace 15 años se había rehabilitado totalmente y era muy apreciado por la gente, lo que suscitó una fuerte reacción popular. Según el Washington Post, desde comienzos de este año 218 sacerdotes han sido separados de sus cargos por abusos sexuales a menores y cuatro obispos tuvieron que renunciar. Si en alguna medida quedó cuestionado en la asamblea cierto tipo de formación en los seminarios, quedó descartado que la pedofilia tenga que ver con el celibato. La gran mayoría de los actos de violencia hacia los menores se consuma en las familias (en Estados Unidos más del 50% son cometidos por los padres con sus hijos y un 18% por familiares casados) y por lo tanto no es el celibato como tal el causante de estas aberraciones.

EUROPA:

UN NUEVO MURO CONTRA LOS INMIGRANTES

Los gobiernos de centro-derecha y de la socialdemocracia que ahora dirigen los destinos de Europa,
reunidos en Sevilla del 21 al 22 de junio pasado, discutieron como primer punto el tema de la inmigración y coincidieron en levantar un nuevo muro frente a la "invasión" de los inmigrantes.

Después del 11 de setiembre la prioridad de Europa, de acuerdo con Estados Unidos, es la lucha contra el terrorismo y todo lo que según ellos lo fomenta, en primer lugar la apertura a los países islámicos y del sur.

En el año 2001 hubo 19 millones de inmigrantes entre ellos tres millones de "ilegales", en su gran mayoría de países pobres. El país con más inmigrantes (7,3 millones) es Alemania. El respaldo electoral a la xenofobia y al racismo va creciendo no sólo en Alemania y Austria, sino en Francia, Inglaterra, Holanda, Dinamarca, Italia, España, Portugal, Luxemburgo y Bélgica.

Los obispos del CELAM y de la Comisión de los Episcopados de la Comunidad Europea, reunidos en Madrid (13-14 de mayo), reivindicaron los derechos de los inmigrantes. "Abrir las fronteras, legalizar el estatus de los inmigrantes, evitar que los irregulares sean explotados, son pasos que los gobiernos tienen que dar ya, sin esperar más", decían. En Italia, el obispo de Caserta, Raffaele Nogaro, invitó a sus diocesanos a ayudar a los clandestinos y si fuera necesario a abrir las puertas de las iglesias para hospedarlos; inclusive amenazó con llamar a la desobediencia civil.

Por su parte, los curas de las "comunidades de acogida" decidieron esconder a los clandestinos como se hacía durante la guerra con los judíos.

ITALIA:

PADRE PÍO, UN SANTO POPULAR

El 16 de julio pasado ha sido canonizado en la plaza San Pedro en una de las manifestaciones populares más grandes que se recuerdan, el capuchino italiano Pío de Pietralcina, y su fiesta se celebrará el 23 de setiembre. Esto ocurre a 34 años de su muerte y a tres de su beatificación.

El P. Pío es conocido mundialmente por su vida entera pasada en el confesionario y por los estigmas que desde 1918 llevó en su cuerpo durante cincuenta años hasta que
desaparecieron repentinamente el día de su muerte.

En San Giovanni Rotondo construyó un hospital de los más modernos y acogedores, llamado "Casa della Sofferenza"; a esa ciudad acuden 8 millones de peregrinos al año para rezar sobre la tumba del santo.

La figura del P. Pío es signo de contradicción porque durante años ha suscitado oposición en ambientes curiales y conservadores que desconfiaban de sus virtudes y dones místicos, tanto que impidieron tres veces durante el papado de Pablo VI la introducción de la causa.

TURQUÍA:

MARTINI PIDE TOLERANCIA PARA LOS CRISTIANOS

El card. Dionigi Tettamanzi, hasta ahora obispo de Génova, será el sucesor del card. Carlo M. Martini, en la sede de Milán. Martini, que regía la arquidiócesis desde 1980, se despidió del clero visitando uno por uno a los 120 sacerdotes más ancianos y enfermos; a su vez dos mil curas acudieron a la catedral para agradecerle su acompañamiento. Antes de dejar definitivamente Milán y establecerse en Jerusalén, el card. Martini realizó una peregrinación con más de 700 fieles milaneses a las antiguas iglesias de Asia Menor. Entre otros lugares visitó en Éfeso la casa de Juan evangelista donde según la tradición, la Virgen María pasó sus últimos años. Desde Éfeso, Martini denunció la vida difícil y sufrida de los cristianos en Turquía. Aquí los cristianos están desapareciendo; hay un católico cada mil habitantes y la mitad se encuentra en Estambul. Los bautismos pasaron de 30 mil a 4 mil. Los bautismos son criticados por la prensa porque Turquía es un Estado oficialmente laico, pero todo el país es musulmán y los cristianos no pueden profesar su fe fuera de los lugares de culto; y es muy difícil lograr el permiso para construir iglesias. Martini auspició que "la misma libertad que gozan los fieles del Islam en Europa, sea concedida a los cristianos en todos los países de fe islámica" y afirmó que para Turquía, "será fundamental tener capacidad de diálogo entre las distintas culturas".