Ilegítima defensa

Por más que los poderosos sigan dando 
miles de explicaciones,
la violencia como respuesta a la violencia,
el terrorismo frente al terrorismo,
todas las guerras, cualquiera que sea 
su nombre o justificación,
siempre serán una barbarie injustificable.

Ningún Estado puede invocar el derecho 
a defenderse del terrorismo 
bombardeando sin escrúpulos viviendas civiles 
y matando inocentes.

Si la opinión pública o los organismos internacionales
no reaccionan de manera contundente frente 
al terrorismo de Estado, 
cualquiera sea el Estado que lo propone, 
el abismo de la crueldad
y del horror seguirá acrecentándose 
en forma escandalosa y trágica.

Si la gran potencia mundial, además de teorizar
sobre su pretendido dominio absoluto,
es capaz de invertir 
400.000 millones
de dólares
en su presupuesto de "defensa",
¿cómo no se la podrá condenar 
y escrachar públicamente,
por esta "ilegítima defensa"?

Ese presupuesto de 12 cifras se considera diez veces superior a los 
recursos necesarios para reducir a la mitad la pobreza en el mundo.

Puede parecer una cifra abultada, sin embargo, desglosando la cuenta 
descubrimos que un solo portaviones, el "Nimitz"
ha costado 4.500 millones de dólares,
cada uno de los nuevos aviones "cazas", cuesta 200 millones
y un helicóptero de última generación, 20 millones de dólares.

Un solo misil Cruise tiene el valor de 1 millón de dólares
(ya son 97 los misiles Cruise lanzados sobre Afganistán).

Cada una de las 300 bombas que se lanzan
en cada incursión aérea contra el enemigo cuesta 100 mil dólares...

La propaganda belicista, de falsa salvaguardia
de los valores de la democracia y la libertad,
involucra a muchos gobiernos y naciones.

Hoy en el mundo, tenemos a un hombre armado, por cada 43 habitantes
mientras que sólo hay un médico por cada mil.

Si los Estados mienten,
y después de firmar convenciones internacionales
e invocar solemnemente los más altos principios morales,
se dejan arrastrar por el vértigo de la violencia y del terrorismo de Estado
¿qué legitimidad
podrán invocar para sus actos?

Los analistas políticos y los comunicadores (ver artículo en la pág. 31) 
podrán dar sus explicaciones, más o menos convincentes,
pero el deber de cada persona que vive en este mundo
es el denunciar toda violencia y toda "ilegítima defensa".

Para seguir sin tregua implorando y trabajando
por la anhelada paz.