ARGENTINA

Carta abierta de los evangélicos

En ocasión de su pasada visita a Argentina, el Consejo Nacional Cristiano Evangélico solicitó una entrevista al secretario del Tesoro de Estados Unidos, Paul O´Neill. Como la entrevista no fue concedida, los evangélicos le escribieron una carta pública, muy significativa y explicativa de los condicionamientos que vive el país.

La misiva está firmada por los presidentes de las tres organizaciones que integran el Consejo Nacional (Federación Argentina de Iglesias Evangélicas, Confraternidad Evangélica Pentecostal, Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas) y que son los pastores Emilio Monti, Roberto Prieto y Rubén Proietti. Señalan que el hambre en Argentina causa diariamente la muerte de un promedio de cien niños, además de afectar gravemente a más de 18 millones de personas; y esto sucede más o menos en todo el continente latinoamericano donde el hambre y la marginación afectan a más de 200 millones de personas.

"En nuestro país la corrupción interna es exacerbada por la corrupción del sistema económico global, puesto que hay una trágica complicidad entre empresas multinacionales y organismos financieros internacionales por un lado, y los gobernantes argentinos por el otro", afirman los pastores.

Y ejemplifican lo dicho sobre ese "círculo perverso de la corrupción", con la forma en que se privatizaron las empresas públicas en Argentina y el cobro desmedido en los intereses de la deuda externa. Según el documento, "Argentina, junto a muchos otros países, no sólo sufre las consecuencias de sus propios errores, sino también la opresión económica y política que ejerce Estados Unidos en aras de un dominio imperial sin paralelo". Como ejemplos citan la propuesta del Consejo de Relaciones Exteriores de Estados Unidos, de canjear la deuda externa por territorios argentinos y las exigencias descaradas, cambiantes y ofensivas a la soberanía nacional por parte del FMI . Aún reconociendo que "gran parte de la solución de los problemas está en manos de los argentinos", los firmantes creen indispensable exigir a Estados Unidos que "abra su economía y cese sus prácticas proteccionistas porque en las condiciones actuales es una hipocresía hablar de libre comercio, y tratados comerciales como el Alca se tornan inviables".

El Consejo Cristiano Evangélico también pide al gobierno de Estados Unidos que detenga su escalada belicista en el mundo, y particularmente en la región.

"Rechazamos el proyecto de instalación de bases militares estadounidenses en Argentina, como las asociadas al Plan Colombia o al Plan Puebla-Panamá... En medio de la crisis económica mundial, donde miles de millones de personas mueren de hambre o no tienen acceso a tratamientos para el sida, destinar más de 330 mil millones de dólares a la industria de la muerte es uno de los actos criminales más horrendos de la historia." Dirigiéndose finalmente a O´Neill, los pastores afirman: "Muchos en su gobierno, incluyendo al presidente Bush, se dicen cristianos. Apelamos a vuestra capacidad humana, a vuestro poder y a vuestra fe para que cambien de actitud y tomen la decisión de trabajar por la justicia en el mundo y la paz de toda la humanidad, única fuente de la verdadera prosperidad".

En su último llamado, los evangélicos argentinos piden finalmente al gobierno de Estados Unidos que "use todo su poder político y económico para el desarrollo de políticas que verdaderamente estén dirigidas al bien común y pongan al ser humano en el centro de su interés".