IRAK:
LA GUERRA ANUNCIADA

En un importante documento los obispos de Estados Unidos se declararon en contra de la guerra a Irak. No admiten una guerra "preventiva", ya que la doctrina tradicional de la Iglesia sólo acepta una guerra defensiva (de legítima defensa) y cuando es autorizada por la ONU. El mismo concepto expresó el observador permanente del Vaticano en la ONU, el obispo Diarmuid Martin, pidiendo que se respete el derecho internacional y el rol de las Naciones Unidas. Martin rechazó explícitamente la posibilidad de que el organismo internacional termine siendo rehén de decisiones unilaterales de un gobierno particular y pidió que los inspectores en Irak analicen también las graves consecuencias sociales de años de "embargo". En un documento conjunto, 70 líderes religiosos de Estados Unidos e Inglaterra (entre los cuales está el ex presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, Joseph Florencia), han condenado una posible guerra "preventiva" contra Irak como "ilegal, insensata e inmoral", aunque exigiendo al gobierno de Irak que termine con la represión interna y las amenazas a la paz mundial. Cada vez son más los episcopados que al igual que el Vaticano se declaran en contra de esta guerra anunciada. No son sólo los obispos sino los simples cristianos y hasta las religiosas los que han salido a manifestar su oposición.

En este sentido, la Unión de Superioras Mayores de Italia ha publicado un estudio en el cual con el aporte de especialistas se hace un discernimiento de la situación histórica actual después de los acontecimientos del 11 de setiembre del año pasado. Allí se dice: "Más que una guerra santa contra el terrorismo internacional, la que empezó Bush parece ser una guerra para garantizar el petróleo, el recurso sobre el cual todavía se funda el modelo de desarrollo económico y político occidental y cuya demanda está todavía en fuerte crecimiento en Europa y Estados Unidos... Ganando la guerra con Irak, Bush podrá asegurar el control de una zona crucial para el abastecimiento de combustibles, que le servirá también para restablecer un nuevo equilibrio con Arabia Saudita y los países de la OPEP por un lado, y con las ex repúblicas soviéticas por el otro. En realidad, el centro de atención se desliza desde el terrorismo hacia otros objetivos como la seguridad energética y la reactivación económica."

PAKISTÁN:
LOS CRISTIANOS PERSEGUIDOS

Las comunidades católicas y protestantes de Pakistán han proclamado tres días de luto y el cierre de todas las instituciones y organizaciones católicas tras la masacre de siete cristianos de "Justicia y Paz" ocurrida en Karachi el 25 de setiembre pasado. Más de 10 mil personas participaron en los funerales entre tensiones y protestas. Esta masacre es el quinto atentado contra cristianos por parte de fundamentalistas islámicos durante este año; por lo menos 30 personas han muerto en atentados contra escuelas, misiones religiosas y hasta dos iglesias. La organización "Justicia y Paz" se ocupaba de los pobres desde hace 30 años sin inmiscuirse en política a través de microemprendimientos, asistencia legal y sanitaria, etc. y estaba integrada por católicos y protestantes. Hace cuatro meses, el jefe de la organización, Ivan Moon, murió por envenenamiento. Las Iglesias Cristianas realizaron una marcha masiva frente a la sede de la ONU reclamando protección. Los cristianos en Pakistán son tan solo el 2% de los 140 millones de habitantes pero, según ciertos comentaristas, están sufriendo la venganza y la represalia antioccidental por parte de los extremistas afganos y sus aliados en Pakistán.

CONGO:
EL MARTIRIO
DE UN PUEBLO

Después de las perspectivas de paz por los acuerdos de Sun City y de Pretoria y el retiro de tropas extranjeras de los territorios ocupados del Congo, la población sigue viviendo horas de martirio por parte de bandas militares y grupos armados de todo tipo. La Iglesia Católica y las distintas Iglesias cristianas han hecho un llamado urgente a la ONU pidiendo el envío de nuevas fuerzas de paz para defender a la población y asegurar las fronteras entre Congo, Ruanda, Burundi y Uganda. El 12 de octubre pasado los soldados de la llamada Armada de Liberación de J. P. Bemba saquearon la ciudad de Mambasa, mataron, violaron mujeres y robaron todo lo que pudieron de la Misión Dehoniana donde se cuidaba y alimentaba a 2.500 refugiados. Los misioneros Dehonianos de Mambasa han pedido la asistencia inmediata de la Cruz Roja Internacional, ayuda para seguir enfrentando el drama de los refugiados y la intervención del contingente militar de Naciones Unidas para liberar a las mujeres secuestradas y reducidas a la esclavitud. Estos hechos crueles no son aislados; ya han acontecido en Kivu, Isiro, Wamba, Munghere, etc. y reflejan el estado de caos y violencia que se vive actualmente en el Congo.

RUSIA:
SIGUE EL CONFLICTO ENTRE ORTODOXOS Y CATÓLICOS

Sigue sin definirse el conflicto entre la Iglesia Católica y el gobierno ruso después de que cuatro sacerdotes extranjeros y un obispo fueron expulsados del país sin mayores explicaciones. El 85% del clero católico es extranjero, ya que durante 80 años no se pudo, debido a las persecuciones, ordenar sacerdotes locales.

Los observadores comentan que la misma Iglesia Ortodoxa ha entrado en ese clima nacionalista instaurado por el gobierno ruso. El ecumenismo y el activismo católico son interpretados por ella como una agresión occidental.

Según expresiones del teólogo ortodoxo ecuménico Olivier Clement, "cualquier iniciativa católica que no sea más que discreta es vista como una agresión; ecumenismo para muchos equivale a occidentalismo. Por otro lado, el catolicismo se presenta como más inteligente, culto y seductor, capaz de atraer a los intelectuales y a los jóvenes si se lo deja afirmar en Rusia.

En cuanto al proselitismo constituye un factor real, especialmente por parte de los católicos polacos, pero no puede definirse como un fenómeno masivo."

ROMA:
MONJAS HACEN VOTO DE NO VIOLENCIA

Reunidas en una asamblea mundial en Roma, 200 religiosas salesianas han enviado una carta abierta en contra de una posible guerra a Irak, traducida en 25 idiomas, a las 15.800 cohermanas de todo el mundo titulada "Ciudadanía evangélica". En la carta expresan: "Queremos dar un signo fuerte e inmediato a favor de la paz. Los fuertes vientos de guerra de estos días nos inducen a pensar y actuar de forma alternativa. No queremos seguir haciendo llamados en favor de la paz, que a menudo terminan en el vacío. Queremos recoger el grito de las madres que asisten impotentes a la muerte de sus hijos y el grito de los niños y jóvenes que no conocen el rostro de la paz. Para eso hacemos nuestro el gesto propuesto por el movimiento católico internacional ‘Pax Christi’: expresar con la vida el voto de no violencia. Será un compromiso personal a llevar a cabo día tras día e involucrando en esta opción a las mujeres y a los hombres, a las jóvenes y a los jóvenes de nuestras comunidades educativas en el espíritu de aquellas palabras: ‘Felices los que trabajan por la paz’. Quizás esta sangre nueva pueda hacer florecer de nuevo la vida en el mundo."

Este comunicado se dio en ocasión del Capítulo General n. 21 y la madre general Antonia Colombo se dirigió a las representantes de las salesianas difundidas en 89 países de los cinco continentes alentándolas a promover el protagonismo de la mujer, a luchar contra el abuso y la explotación sexual de mujeres y niños, a luchar para construir una cultura de paz. "Queremos una globalización diferente de la que hoy domina -dijo-; una globalización que no ponga en primer plano el provecho de pocos, sino el derecho a la vida de toda persona y cultura".