ARGENTINA

La Iglesia llama a salir a la calle

Hay en el país una verdadera explosión de iniciativas solidarias y organizaciones de base que buscan protegerse de la crisis. Pero el panorama político es desolador. Al concluir la 84ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, su nuevo presidente, el arzobispo de Rosario, Eduardo Mirás, afirmó que el panorama es serio y grave. "Todos tenemos que intentar con mucho esfuerzo y empeño salir de esta situación, buscando caminos pacíficos y legales", afirmó.

Al concluir el pasado 16 de noviembre la 84ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, se realizó una conferencia de prensa que sirvió como presentación del nuevo presidente del organismo, el arzobispo de Rosario, Eduardo Vicente Mirás. El nuevo presidente se refirió a las muertes de varios niños a causa del hambre ocurridas durante esos días en la provincia de Tucumán, y señaló que la Iglesia viene hablando de este tema desde las fechas patrias, el 25 de mayo y el 9 de julio. "Precisamente -afirmó- ha sido el arzobispo de Tucumán, Luis Villalba, el que denunció este problema de la falta de alimentación en los niños". El arzobispo reconoció que "la situación de hambre y de necesidad siempre es caldo de cultivo para engendrar violencia. Por eso es importante llamar a la paz, a la reflexión. El panorama es serio y grave -continuó- Sé que todos tenemos que intentar con mucho esfuerzo y empeño salir de esta situación, buscando caminos pacíficos y legales... No nos tenemos que cansar de insistir en lo que pedimos. Aunque parezca que nadie quiere ver ni escuchar la problemática de los demás, sigamos insistiendo, porque acabaremos por lograr lo que deseamos."

A pesar de la difícil situación, no faltan la solidaridad y la esperanza a nivel de base. Inclusive se da el fenómeno de la recuperación de las fábricas cerradas por parte de los trabajadores; hay alrededor de 100 empresas en todo el país autogestionadas como cooperativas de trabajo en su mayoría, que alejan del fantasma de la desocupación a casi 10 mil obreros. Pero el grave conflicto interno del peronismo, la ausencia de oposición y de figuras alternativas, el claro distanciamiento popular de cualquier propuesta electoral, hacen presagiar un gobierno débil y hasta un vacío de poder. Es por eso que la Iglesia insiste en lograr un consenso entre todos, sobre unas políticas de Estado claras más allá de los resultados electorales.

En ocasión del II Encuentro Arquidiocesano de Laicos, el card. Jorge Bergoglio instó a los laicos a "trabajar en la calle y sin miedo a ensuciarse las manos" a diferencia de aquellos "que ensucian su corazón con la corrupción. Hay que salir a la calle, insertarse en el tejido social y trabajar codo a codo con los demás que tal vez no piensan como nosotros pero que sí dialogan con nosotros". Según el cardenal, "los laicos cristianos deben insertarse en la política, aunque aparezca desacreditada, porque urge meterse en su trama para abrir nuevos horizontes. El que sale a la calle corre peligro de accidentarse. Pero una Iglesia con un laicado de sacristía, es una Iglesia enferma; y yo prefiero una Iglesia accidentada a una Iglesia enferma", manifestó.

Refiriéndose a la crisis que atraviesa Argentina y al concluir la Asamblea de los obispos, Bergoglio afirmó que "hemos reiterado varias veces lo que pensamos sobre la gravísima situación. Parece que algunos no quieren escuchar... Somos conscientes del sufrimiento de nuestro pueblo; somos conscientes de que muchos chicos no pueden terminar el primer ciclo de educación por falta de proteínas suficientes. Somos conscientes de que en los hospitales falta lo esencial para la salud de la gente. Presentar el mensaje de Jesucristo es marcar el rumbo que Él marcó. Somos dignos de la dignidad de Él... Cada persona de nuestro pueblo tiene derecho a que se respete esa dignidad y no se la pisotee", concluyó.