Amor se escribe con «A» de alegría. Porque solamente siendo felices, podemos hacer felices a los demás.

Amor se escribe con «M» de muerte. Porque solamente muriendo a nuestro egoísmo podemos ir al encuentro de los demás.

Amor se escribe con «O» de oblación. Porque solamente ofreciendo nuestra vida por alguien, por algo, por alguna causa, podemos darle sentido a nuestra existencia.

Amor se escribe con «R» de resurrección. Porque solamente resucitando a una nueva vida, cambiando nuestras actitudes egoístas, negativas y pesimistas podemos ver la luz de un nuevo día.

 

Si eres amigo de Cristo, demuéstralo con una conducta digna. El Evangelio bien vivido es la mejor revolución.

¡Cuánta responsabilidad tenemos cada uno de nosotros! La gente desea ver el amor hecho acción en los trabajos más humildes.