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ECUADOR: ¿Plebiscito continental sobre el ALCA?
Durante la cumbre de los ministros, celebrada bajo fuertes medidas de seguridad, se produjeron fuertes protestas por parte de organizaciones sociales y grupos de indígenas que se oponen al acuerdo porque crea un sistema que "atenta contra las formas de vida sostenible, aumenta la exclusión y favorece a las grandes multinacionales". El ex presidente costarricense Rodrigo Carazo manifestó que "lo que hemos hecho hasta ahora es entregar mercados nacionales sin resultados. No exportamos nada y ellos (Estados Unidos y Canadá) exportan todo hacia nosotros." Por su parte, Evo Morales, dirigente indígena boliviano y candidato a la presidencia de su país, aseguró que "el ALCA es el sometimiento de Latinoamérica" y pidió cambios en la política estadounidense y en la del Fondo Monetario Internacional, para evitar un "economicidio" en América Latina. A pesar de la represión policial, los participantes en el encuentro pudieron entregar un mensaje a los ministros del continente donde se pide suspender las negociaciones sobre el ALCA y proceder a la realización de un plebiscito continental. Este último pedido se debe a la masiva participación lograda en el plebiscito organizado por la Iglesia Católica en Brasil. La realización de un plebiscito a nivel continental ayudaría a movilizar el interés general por conocer e informarse sobre un tema sumamente importante; lo que se quiere es una verdadera integración de los países de América de manera respetuosa y justa. En la reunión de ministros de Comercio y Asuntos Exteriores, se contempló la necesidad de una participación más directa de los diferentes sectores sociales, se adoptó el compromiso de eliminar los subsidios a la comercialización de los productos agrarios y la adopción de medidas para combatir la competencia desleal. Estas medidas van encaminadas a conseguir los objetivos definitivos del ALCA de que todos los servicios públicos estén abiertos a la inversión privada, que haya garantía absoluta para la inversión extranjera, que haya libre importación y se eliminen los subsidios agrícolas, así como a otras industrias, excepto la armamentista (monopolizada por Estados Unidos) y que se desmantelen los monopolios nacionales (comunicaciones, luz, agua, etc.). Pero el ALCA, según un documento de los obispos canadienses, "socava la soberanía de los países, perjudica la ecología y frena la participación democrática". Para los obispos canadienses, es el tratado con mayor carácter de invasión de la historia; todas sus negociaciones se han hecho a espaldas de la sociedad civil y de los intereses populares. También Cáritas España, entre otras organizaciones europeas, ha manifestado su opinión sobre el ALCA y lo que su entrada en vigor puede suponer para la mayoría de la población latinoamericana. Así, Cáritas indicó en un comunicado que América Latina se enfrenta a una nueva fase de liberalización comercial sin que se hayan resuelto ninguno de los grandes problemas estructurales que tienen sumida en la pobreza a la mayoría de la población. La reconocida organización católica considera que este acuerdo no va a ser una estrategia adecuada para el desarrollo de Latinoamérica y resultará especialmente dañina para los pobres. Asegura que su implantación "profundizará las brechas del ingreso y perpetuará las profundas injusticias sociales existentes, afectando a la consolidación democrática..." Asimismo, muestra su preocupación porque va a existir "una presión externa sobre los recursos naturales de la región, que serán explotados de manera incontrolada y acelerada..." |
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