Para decir No
a la guerra infinita

 

"El presidente del planeta anuncia su próximo crimen
en nombre de Dios y de la democracia".
"Así calumnia a Dios. Y calumnia, también, a la democracia,
que a duras penas ha sobrevivido en el mundo
a pesar de las dictaduras que los Estados Unidos
vienen sembrando en todas partes
desde hace más de un siglo".
"El gobierno de B..., que más que gobierno parece un oleoducto,
necesita apoderarse de la segunda reserva mundial de petróleo,
que yace bajo el suelo de Irak.
Además, necesita justificar el dineral de sus gastos militares
y necesita exhibir en el campo de batalla
los últimos modelos de su industria armamentista".
"De eso se trata. Lo demás, son pretextos.
Y los pretextos para esta próxima carnicería
ofenden la inteligencia.
El único país que ha usado armas nucleares
contra la población civil, el país que descargó las bombas atómicas
que aniquilaron Hiroshima y Nagasaki, pretende convencernos
de que Irak es un peligro para la humanidad.
Si el presidente B... ama tanto a la humanidad,
y de veras quiere conjurar la más grave amenaza
que la humanidad padece,
¿por qué no se bombardea a sí mismo, en vez de planificar
un nuevo exterminio de pueblos inocentes?"
"Inmensas manifestaciones
invadieron las calles del mundo este 15 de febrero.
La humanidad está harta de que sus asesinos la usen de coartada.
Y está harta de llorar a sus muertos al fin de cada guerra:
esta vez quiere impedir la guerra que los va a matar".

 

(Carta del escritor uruguayo Eduardo Galeano
a los ciudadanos del mundo, titulada "Para decir no").