URUGUAY:

"Por la Paz"

En Uruguay, al igual que en muchas capitales del mundo, miles de personas se congregaron el pasado 14 de febrero, manifestando por la paz y contra la guerra, en la que fue la concentración más grande de toda América Latina. Los obispos católicos, al igual que numerosos líderes religiosos cristianos, judíos y musulmanes, dieron un mensaje bregando por la paz mundial y en contra del ataque de Estados Unidos a Irak.

Tanto en la misa dominical como en su audición radial, el obispo de San José, Pablo Galimberti, hizo un llamado a los cristianos a no decaer ante la creciente amenaza de la guerra y afirmó que "la desinformación llevó a crear una trampa respecto al terrorismo. Éste no sólo está presente en los países pequeños, sino que las grandes potencias también lo generan". El obispo uruguayo dio a entender que la motivación que lleva a los Estados Unidos a invadir Irak es "quedarse con el petróleo". Sostuvo que los uruguayos deberían posicionarse a favor de la paz, aunque reconoció que la influencia que pueda hacer Uruguay o los cancilleres del Mercosur es insignificante, para modificar las intenciones del gobierno estadounidense.

"No tengo todas las cartas en mi poder", sostuvo el obispo, en cuanto a dar detalles sobre el trasfondo de la cercana guerra, pero acotó que existen posiciones hasta de los propios norteamericanos, y puso el ejemplo de Noam Chomsky (lingüista estadounidense) reconociendo que el terrorismo también lo aplican las naciones poderosas a los países más pobres.

Citando las últimas declaraciones del Papa Juan Pablo II, Galimberti afirmó: "No hay que resignarse, la guerra no es inevitable". El Papa afirmó que mientras el rumor de la máquina de guerra es más estridente, se debe subir, insistir y multiplicar esfuerzos por la paz, buscar senderos de diálogo y de reconciliación.

Galimberti sostuvo que "sería cínico pensar en la incidencia económica que tendría para Uruguay el comienzo de la guerra, cuando hay tantas vidas humanas en juego". Consideró que por su parte, Irak tiene que flexibilizar las posiciones y dar una colaboración activa. Reiteró su posición de apuesta a la paz. "No bastan las sospechas", enfatizó el obispo. Explicó que Estados Unidos pretende hacer algo similar a lo sucedido en Afganistán, donde hubo pérdidas humanas y murieron familias enteras.

Por su parte, en el 40° Sínodo de la Iglesia Evangélica Valdense del Río de la Plata, realizado en la ciudad de Colonia, se emitió una declaración de rotundo rechazo a los preparativos de Estados Unidos para declarar la guerra a Irak.

En el documento elaborado por los valdenses se establece que "muchos países, especialmente árabes, que hoy son acusados de fomentar el terrorismo y de amenazar la paz del mundo, fueron y son armados por quienes hoy se quieren convertir en jueces y dueños de decisiones, por encima de cualquier organismo internacional de naciones..." Por unanimidad, los asambleístas puntualizaron: "Como cristianos no aceptamos el mecanismo de la guerra como instrumento válido para resolver conflictos y menos aún para construir caminos de paz y convivencia."

También, el arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, en la celebración de la Eucarístia en la Gruta de Lourdes el pasado 11 de febrero, ante miles de peregrinos, abogó por la paz y pidió a los fieles católicos que recen por la paz mundial y contra la guerra.

Por otra parte, el pasado 14 de febrero se llevó a cabo en Montevideo la "Marcha contra la guerra y por la paz", convocada por distintas organizaciones sociales y políticas. En la jornada de expresión pública en defensa de la paz, los manifestantes rechazaron cualquier intento de conducir al mundo entero a una nueva guerra. Guerra en la cual -como sucede una vez y otra- los que sufren son los civiles inocentes, los indefensos, los más débiles, que no pueden huir, no tienen cómo protegerse, y padecen durante el resto de su vida las secuelas de las batallas, las armas abandonadas y las familias destrozadas. Al finalizar la movilización, el actor Julio Calcagno leyó una carta del escritor Eduardo Galeano. Similares concentraciones se realizaron en las principales ciudades del interior del país.