ARGENTINA

Paz: oración y compromiso

Los obispos de la Comisión Permanente, reunidos en Buenos Aires en el mes de marzo pasado, emitieron un comunicado titulado "La paz: oración y compromiso", en el que invitan a rezar y a trabajar por la paz en Irak ya que "el derecho internacional, el diálogo leal, la solidaridad entre Estados, el noble ejercicio de la diplomacia", son los verdaderos caminos de la paz. También prepararon un documento en ocasión de las elecciones ("Recrear la voluntad de ser Nación").

En este último documento los obispos detectaban una tentación propia del pueblo argentino en estos momentos: el desaliento. Y otra tentación sería "el encantamiento que produce la magia de creer que basta un golpe de suerte para cambiar el cauce de las cosas y alcanzar el éxito". Lamentablemente, "la democracia recibida con tanto entusiasmo -dicen los obispos argentinos- no ha logrado realizar aún la justicia tan largamente esperada, ni ha podido resolver problemas tan vitales como el trabajo, la alimentación, la salud y la educación para todos... Sin embargo, sucumbir al desaliento, sería nefasto".

Los obispos reconocieron que la democracia es "débil" pero invitaron a votar porque las elecciones "por inútiles que a algunos puedan parecerles, en realidad pueden ser un instrumento para seguir cultivando la esperanza de que somos capaces de construir una Argentina más allá del desánimo y de la magia". También destacaron la urgente necesidad que tiene el país de una "dirigencia renovada, representativa y creíble", capaz de recrear la voluntad de ser nación y poner en práctica el contenido de las "Bases para la reforma" del Diálogo Argentino. Los 23 obispos que redactaron el documento, entre ellos en especial los obispos Giaquinta, Casaretto y Maccarone, estaban preocupados sobre todo por el bajo nivel de la campaña electoral, la desafección y el muy reducido interés de la sociedad. Hace menos de dos años las últimas elecciones registradas en el país tuvieron un caudal inédito de "votos bronca" (más del 40%). A aquella disconformidad con los políticos no se le dio mucha importancia y la renovación postulada por el Diálogo Argentino no fue asumida ni por los partidos ni por el gobierno.

La próxima asamblea plenaria de obispos está fijada para la semana del 26 al 31 de mayo, cuando ya haya autoridades electas. La reflexión esta vez fue cauta y ponderada no esperando milagros, pero la idea era que se realizaran las elecciones "de la mejor manera posible", acudiendo a las urnas y asumiendo cada uno sus responsabilidades.

 

"A quien no se puede votar"

El padre obispo de Iguazú, Joaquín Piña, escribió una clara y sencilla carta a su diócesis como es su costumbre, dándole cuatro consejos a la gente para votar. El obispo empieza diciendo que no les va a decir a quién tienen que votar, pero sí lo que no tienen que hacer para votar como cristianos. El primer consejo es votar ("el voto en blanco favorece sólo a los peores, los de siempre"); el segundo es no votar a "los que nos llevaron a esta situación en la que estamos ahora, a los que vendieron el país y robaron la plata pública"). El tercero es "fijarse no en el partido sino en las personas (en todos los partidos hay gente corrupta y mucha, pero también hay gente sana y capaz)". Según el obispo hay que seguir "no a los que hablan y prometen, sino a los que hacen e hicieron ya; el que mintió, seguirá mintiendo, el que robó seguirá robando, el frívolo seguirá frívolo".

Como último consejo, el obispo pidió que nadie se deje comprar. "Un tipo que quiere comprar mi voto, no merece que yo vote por él. Si algo me indigna es la costumbre de que cuando se acercan las elecciones, se empiezan a repartir regalos y promesas". Piña aseguró que la solución de los problemas del país "seguramente no va a venir del Fondo Monetario, ni de la ayuda de los que históricamente nos han estado explotando y hundiendo, a los que hay que castigar". Añadía: "Lo que me van a decir es que no hay nadie a quién se pueda votar. No lo creo. Vean lo que ha ocurrido en Brasil. Puede ser un ejemplo para toda América Latina y nos tiene que hacer pensar que se puede cambiar. Tenemos que lograr unirnos más, con un poco más de patriotismo", concluía el padre obispo de Iguazú.