INCLUIR A TODOS

Nuestra cultura, Señor,
está fundada en el principio de exclusión:
se excluye a enfermos incurables,
a prostitutas, a vagabundos, a drogadictos,
a homosexuales, a negros e indígenas...;
se excluye sobre todo a los pobres,
que son los excluidos, los leprosos
de nuestra sociedad.
... Somos excluidos por muchos,
pero también excluimos a otros.
¡Crea en nosotros, Señor,
un corazón nuevo, un corazón fraterno!;
que no demos la espalda a nadie;
que a nadie borremos de nuestro corazón;
que nos atrevamos, Señor,
a incluir a todos los excluidos.
Te pedimos, Señor, un amor realista
y paciente, consciente de lo que
es posible en cada momento,
pero que nunca se rinda.
Y te pedimos, Señor, que el dolor que nos
causa vernos tratados tantas veces
como leprosos no nos envenene el corazón.
Que a nadie borremos del corazón.
Te lo pedimos por Jesús,
el Hermano universal.

 

(adaptado de El Eco de Lourdes n. 1.048)