URUGUAY: MENSAJE DE LOS OBISPOS:

Familia, germen de vida y esperanza

Al culminar su asamblea en la ciudad de Florida el pasado 29 de abril, los obispos han hecho público un mensaje invitando a todas las comunidades católicas del país a asumir, particularmente en este año, declarado "Año de la Familia", una actitud crítica, profética y constructiva en relación a la realidad de las familias uruguayas. Los obispos también se dirigieron a los trabajadores "que forjan diariamente el destino del país" y valoraron el esfuerzo de quienes no pierden la esperanza y se esfuerzan en crear lazos de solidaridad a todos los niveles.

La Conferencia Episcopal Uruguaya pide que en este Año de la Familia "todos los uruguayos ofrezcan su colaboración para devolver a la institución familiar su vigor y su misión, su capacidad de engendrar y de educar, en colaboración con otras familias que profesen la misma esperanza y responsabilidad".

Los obispos alientan a ponerse en marcha en todo el país hacia la celebración del II Congreso Nacional sobre la Familia, a celebrarse en el mes de octubre de este año, bajo el lema "Familia, germen de vida, esperanza de mi país". En él se darán a conocer las conclusiones sobre fortalezas y debilidades que hoy condicionan el desarrollo de las familias en Uruguay.

"Comprobamos en la actualidad que las familias sufren un deterioro creciente -dicen los obispos-. Los uruguayos se casan menos que antes, optando por las uniones de hecho, sin proyecto de largo aliento que incluya los hijos, su educación e inserción social. Es altísimo el porcentaje de divorcios... Las bajas tasas de natalidad y mortalidad, la práctica del aborto, el bajo crecimiento demográfico y la emigración provocan un rápido envejecimiento de nuestra sociedad. La desestabilización familiar hace aumentar la violencia doméstica con sus secuelas de divorcios, huidas del hogar y desamparo de los hijos..."

Por todo esto, "con la mirada puesta en el Hogar de Nazaret, le pedimos a Jesús Resucitado nos anime en la tarea de discernir lo que en este cambio de época podamos hacer a favor de esta célula fundamental de la sociedad... Invitamos a que las familias en nuestras Parroquias y Comunidades, los organismos diocesanos y de la Conferencia Episcopal, preparen el II Congreso de forma que podamos renovar nuestro compromiso para fortalecer este bien de la sociedad y de la Iglesia que es la familia".

Los obispos también se dirigieron a los trabajadores "que forjan diariamente el destino de nuestro país", refiriéndose a la "realidad del
desempleo
que golpea fuertemente la vida de muchos uruguayos" y al deterioro de nuestra sociedad por "la creciente precariedad del trabajo que va llevando a los hombres y mujeres de nuestra tierra a aceptar empleos en condiciones cada vez menos humanas..."

"Nuestros jóvenes, viendo la precaria situación de sus mayores, se imaginan sin lugar en su propia tierra, sin posibilidades reales de conseguir un salario digno, sueñan con la frágil ilusión del pasaporte a otras tierras y así arriesgan nuevas decepciones. Necesitamos generar condiciones que alienten el retorno de los que se han ido", dicen los obispos.

"Valoramos el esfuerzo de muchísimos hombres y mujeres que no quieren perder la esperanza y se esfuerzan en crear y sostener lazos de solidaridad a todos los niveles. Afirmamos que el trabajo es un derecho fundamental del hombre... Deseamos que la solidaridad que hoy se proclama no sea sólo de palabras, sino una realidad que se vaya construyendo en el día a día, desde los pequeños gestos cotidianos que demuestran que los cambios son posibles, que la esperanza puede iluminar las sombras del pesimismo...", concluyeron.

Por su parte, el obispo de Tacuarembó y Rivera, Julio César Bonino, al celebrar el día de su Diócesis, se refirió a las dificultades de los trabajadores que ven achicarse su sueldo o que no encuentran trabajo y a los problemas de los productores rurales, de esos "que tienen las marcas de la situación que se vive". Bonino recordó al obispo Carlos Parteli, al cumplirse el pasado 26 de mayo, 4 años de su muerte, destacando su lucha por la gente del campo y saludando la iniciativa de crear una fundación que lleva su nombre, dedicada justamente a la gente de la campaña.