BRASIL:

Primeros balances

En sus primeros meses de gobierno, Lula ha logrado revitalizar las maltrechas finanzas de la nación, pero sus esperadas reformas sociales no acaban de cristalizarse y muchos de sus compañeros le reprochan haber continuado con la política neoliberal del anterior presidente. Un grupo de intelectuales, en una carta a Lula, pidió plebiscitar la no adhesión al ALCA.

El programa "Hambre cero" de Lula aún no ha podido despegar ante la falta de fondos. En su último y accidentado encuentro con el presidente, las autoridades del Movimiento de los Sin Tierra le han presentado un documento con sus propuestas: establecer en forma inmediata una minipropiedad para 120 mil familias y para un millón de familias antes de 2006, expropiación de tierras sin cultivar, desarrollo de un programa educativo en el ámbito rural y de infraestructuras en los asentamientos... Lula aceptó las propuestas y volvió a prometer que la reforma agraria será la prioridad del segundo semestre de su presidencia. Frente a estas declaraciones, los medios de comunicación, manipulados por los 150 diputados que representan a los latifundistas, se escandalizaron, pero el obispo Tomás Balduino, de la Pastoral de la Tierra, declaró: "La convulsión social en el país viene de los de arriba.

Las ocupaciones no desencadenan el caos sino que buscan la justicia; son las milicias armadas el verdadero peligro para la democracia".

Por su parte, el dominico frei Betto, consejero de Lula, también declaró: "Hemos llegado al gobierno, no al poder. Poder es el que está arriba de nosotros, el capital financiero, el FMI, los señores de la guerra. Las promesas de campaña serán rigurosamente mantenidas pero hay una cuestión de gobernabilidad, indispensable para producir los cambios necesarios y que tenemos que asegurar entre todos". En realidad, sobre Lula pesan las alianzas con los políticos de derecha y los nuevos movimientos religiosos "evangélicos" (éstos son 26 millones en Brasil y han conquistado 60 bancas en el nuevo parlamento). Lula tiene que ensanchar sus alianzas si quiere tener en el parlamento los votos necesarios para las leyes.

Una extensa carta de intelectuales, educadores, escritores, artistas y personalidades de Brasil ha sido dirigida en forma pública a Lula para animarlo a defender la soberanía nacional y decir un "no" claro al Alca (Area de Libre Comercio de las Américas) así como está programado por Estados Unidos. Simultáneamente rechazan la autonomía del Banco Central y piden un plebiscito popular sobre ambos temas. La carta lleva la firma entre otros del card. Paulo Arns, de los obispos Valentini, Casaldáliga, Balduino, y de Leonardo Boff, etc.. En la carta, los firmantes dicen ser conscientes de la difícil situación económico-financiera y también de la estrecha interdependencia económica creada por la globalización, lo que hace casi imposible prescindir de la comunidad financiera internacional. Pero afirman que no es posible transigir en cuanto a la soberanía nacional por lo que sería, con el Alca, una creciente desnacionalización del aparato productivo del país y, con la autonomía del Banco Central, la renuncia a la soberanía nacional en materia de política monetaria. "Son cuestiones no negociables y sólo pueden ser decididas por el soberano que es el pueblo a través de un plebiscito convocado para eso", afirma la carta. Con respecto al Alca, la Conferencia Episcopal Latinoamericana (CELAM), reunida en Paraguay en mayo pasado manifestaba la imposibilidad de un libre comercio en un marco de proteccionismo.