HACIA EL CONGRESO COMLA-7 Y CAM-2

La comunión, la misión y el testimonio de vida

Una delegación de unas veinte personas, integrada por laicos, sacerdotes y religiosas, representará a la Iglesia uruguaya en el Congreso Misionero Latinoamericano (CAM 2- COMLA 7), que se realizará en Guatemala desde el 25 al 30 de noviembre de este año. Por medio del p. Leonardo Rodríguez, Umbrales ha entrevistado al p. José David Palumbo, director del Centro Nacional Misionero del Uruguay para obtener información sobre este importante evento.

¿Cuáles son los objetivos de este nuevo Congreso Misionero?

- Su objetivo general se formula así: "Animar la vida de las Iglesias particulares del continente para que desde su experiencia evangelizadora, asuman responsable y solidariamente el compromiso de la misión ad gentes".

Pero hay también algunos objetivos específicos que se quieren alcanzar:

1- Compartir las experiencias de encuentro con Cristo de nuestras Iglesias particulares, en vistas a una profunda inculturación del evangelio.

2- Proponer, desde las Iglesias particulares, los nuevos caminos en el anuncio del Evangelio de la vida para hacer presente el reino de la verdad y del amor.

3- Dinamizar la participación de la comunidad parroquial como célula primordial de la Iglesia particular en la misión ad gentes.

4- Vivenciar la espiritualidad del Pueblo de Dios desde, en y para la misión.

5- Asumir en nuestras Iglesias particulares los desafíos de la globa-lización, las culturas, las migraciones humanas, el ecumenismo, los nuevos movimientos religiosos y el diálogo interreligioso.

 

¿Qué significa COMLA y CAM?

- El significado de COMLA es: Congreso Misionero Latinoamericano.

El significado de CAM es: Congreso Americano Misionero.

Los COMLA‘s comienzan en el año 1977 en México convocando a todas las Iglesias locales de América Latina, realizándose luego cada vez con mayor participación de las mismas, convirtiéndose así en uno de los más importantes eventos de animación misionera para estas Iglesias. El último fue en el año 1999, en Paraná, Argentina.

Precisamente desde este último Congreso se ha comenzado a dar la denominación de Congreso Americano Misionero (CAM), porque asumiendo las reflexiones del documento post-sinodal Ecclesia in America se ha sumado la participación de los países del norte, dando así unidad a todo el continente americano.

 

¿Qué significado tiene la elección de Guatemala como sede de este encuentro misionero?

- Al finalizar cada Congreso los Directores Nacionales de OMP y los Obispos Presidentes de los departamentos de misión de cada Conferencia Episcopal designan la nueva sede para el siguiente Congreso.

En 1999, en Paraná fue elegida como sede la República de Guatemala, pero ya desde el inicio, desde las palabras de mons. Cabrera (integrante de la Conferencia Episcopal de Guatemala) en Paraná, el camino de preparación de este Congreso tiene tres importantes características
que son propias de los pueblos centroamericanos y de las Iglesias
centroamericanas: la pobreza, la pequeñez y el martirio.

En la tarea de preparación y animación del Congreso están involucradas todas las Iglesias de Centroamérica. Hay tres rasgos que definen la identidad de este próximo Congreso:

La Comunión, para responder a su naturaleza eclesial.

La Misión, porque esa es su finalidad última

El Testimonio, porque esta perspectiva ha marcado profundamente la praxis evangelizadora de estas Iglesias.

 

¿Cómo se viene preparando el Congreso?

- En cuanto a la preparación hacia el congreso, las Iglesias de Cen-troamérica están viviendo el Año Santo Misionero, una iniciativa que ha involucrado a todos los agentes pastorales. El mismo ha dado comienzo el 1 de diciembre de 2002 y culminará el 23 de noviembre de 2003. Es un tiempo para compartir la riqueza del Evangelio capaz de transformar a la persona y a la sociedad.

El CAM 2 - COMLA 7 quiere ofrecer la posibilidad de que las diversidades étnicas y, en general, todos los indígenas, afroamericanos y los demás excluidos del continente, tengan la oportunidad de mostrarnos sus rostros; la expresión de su dolor y esperanza y un espacio apropiado para lograr un diálogo más fecundo que anime decididamente la inculturación del Evangelio con vistas a la misión.

 

¿Cómo se viene preparando Uruguay para este Congreso?

- En nuestro país, el Centro Nacional Misionero (CENAMIS) viene desde comienzos de este año trabajando en torno a la preparación hacia el COMLA 7 y CAM 2. Debemos resaltar que esta propuesta viene en medio de muchas otras: Año de la Familia, Año del Rosario, etc.. Por lo que no es tan fácil encontrar el espacio adecuado para la debida preparación hacia el Congreso sin superponer actividades y propuestas. De todas formas se ha trabajado intensamente brindando información a los diversos grupos misioneros de nuestro país, utilizando los medios de comunicación de nuestras Iglesias diocesanas, etc. En el mes de setiembre hemos realizado un encuentro de niños, adolescentes y animadores de la Infancia Misionera, con motivo de la celebración del 160º aniversario de fundación de esta Obra; este encuentro nos ha servido de preparación al Congreso ya que la temática allí trabajada es la misma del CAM, y ahora en la recta final les toca a quienes participarán en el Congreso trabajar con ahínco en el estudio y la reflexión del Instrumento de trabajo del Congreso.

 

¿Hay, en nuestro país, sensibilidad misionera?

- Si dentro de "misión" incluimos todo el quehacer pastoral de nuestras comunidades, debemos decir que sí existe una verdadera sensibilidad misionera aunque siempre es posible y necesario madurar y crecer en esta dimensión de la fe ya que hay muchos factores que nos llevan a una cierta pasividad en cuanto a compromiso se refiere.

Pero al hablar de misión hacemos especial referencia a nuestro compromiso "más allá de las fronteras" y es ahí donde no siempre está claro si realmente somos sensibles en este aspecto; es verdad que hay muchos uruguayos evange-lizando fuera de nuestra patria, pero es cada vez más necesario tomar conciencia de la dimensión universal de nuestro seguimiento de Cristo. Él quiere salvar a la humanidad y lo quiere hacer con la Iglesia, nosotros, los bautizados; su misión es nuestra misión, por esto nuestra oración debe ser "sin fronteras", nuestra cooperación debe ser "sin fronteras", nuestro compromiso evangelizador también debe ser "sin fronteras". No debemos dejarnos vencer por la tentación de querer esperar a tener todo solucionado entre nosotros para salir al encuentro de otros hermanos. Recordemos el ejemplo de la viuda que da de lo que necesita y no de lo que le sobra, tomado por Jesús en el Evangelio. Así debemos actuar.

La misión "ad gentes" tanto al interior como al exterior es un gran desafío para toda la Iglesia uruguaya.

 

¿Qué perspectivas se vislumbran a partir del CAM 2?

- Uno de los retos que la Iglesia asume en el CAM es la elaboración de un proyecto misionero para América Central, que incluirá entre otras iniciativas la creación de un Centro de Formación Misionera para América Central. Tengamos presente que los COMLA‘s han tenido y mantienen esta finalidad: madurar la conciencia misionera "ad gentes" de las Iglesias de América, así que al culminar el Congreso habrá una serie de compromisos asumidos por todos, que veremos como se pueden ir haciendo realidad también en nuestro país.