JORNADA DE LA PAZ 2004

"El derecho internacional, camino hacia la paz"

El lema establecido por el Papa para la Jornada de la Paz del 1º de enero de este año ha sido: "El derecho internacional, camino hacia la paz". El comunicado del Vaticano señala que "la humanidad se encuentra ante un desafío crucial: si no consigue proveerse de instituciones realmente eficaces para evitar el flagelo de la guerra, el riesgo es que el derecho de la fuerza prevalezca sobre la fuerza del derecho".

Se le preguntó al arzobispo Renato Martino, presidente de Justicia y Paz, a quien ha sido confiada la celebración de esta jornada, si el tema elegido era un relanzamiento del multilateralismo y del papel insustituible de las Naciones Unidas. Martino contestó que la ONU es una organización insustituible y apoyada por la Iglesia, pero que "debe reformarse a diversos niveles, con estructuras adecuadas y universalmente competentes. Me parece que las reformas deberían ir en una doble dirección: por un lado, potenciar el funcionamiento del Consejo de Seguridad; por otro, la ONU debería garantizar un orden de seguridad no sólo desde el punto de vista político y militar, sino también en el campo económico y social -afirmó-. Por ejemplo, las nuevas problemáticas referentes a la tutela del ambiente y de la salud, requieren medidas urgentes y respetadas por todos". En preparación a esta Jornada de la Paz, a fines del año pasado el Consejo Pontificio de Justicia y Paz organizó dos importantes reuniones en el ámbito de las Naciones Unidas y ambas bajo el signo de la encíclica "Pacem in terris" en sus 40 años; una en Nueva York con la participación de Kofi Annan y otra en París con la participación del director general de la Unesco, Koichiro Matsuura. El pasado 30 de noviembre el Papa hizo un llamado a las grandes religiones: "Pido a los responsables de las grandes religiones que unamos los esfuerzos para predicar la no violencia, el perdón y la reconciliación", refiriéndose a sus dos anteriores encuentros interreligiosos de 1986 y 2002. También el Mensaje de Navidad de Juan Pablo II se convirtió en una invocación a Dios por la paz en el mundo y el fin del terrorismo. "Sálvanos de las guerras y de los conflictos armados que devastan regiones enteras del globo", invocó antes de felicitar por la Navidad en 62 idiomas y de impartir la bendición "urbi et orbi" (a la ciudad de Roma y al mundo). "Sálvanos de la plaga del terrorismo y de tantas formas de violencia que torturan a personas débiles e inermes", añadió el Papa. "Sálvanos del desánimo para emprender los caminos de la paz, ciertamente difíciles, pero posibles y por tanto obligados", dijo, haciendo una especial referencia a Tierra Santa.

 

NUEVO DOCUMENTO SOBRE LITURGIA

Una Instrucción sobre los abusos litúrgicos, así como ha sido pedida por el mismo Juan Pablo II en su reciente encíclica ("Ecclesia de Eucaristía" n. 52), es el último esfuerzo de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de la Congregación para el Culto. Se ha conocido parte del primer borrador de este documento, gracias a los fragmentos difundidos por algunos medios como la agencia Adista y la revista mensual "Jesus". El borrador se discutió en una asamblea ordinaria conjunta de los dos dicasterios y la mayoría de los casi 50 cardenales y obispos presentes, votó favorablemente el texto, aunque algunos propusieron correcciones para mejorarlo. El documento busca fundamentalmente corregir abusos importantes como las celebraciones litúrgicas conducidas por hombres no ordenados o con pastores protestantes y la admisión de no católicos a los sacramentos, pero ha suscitado perplejidades en otros aspectos como la prohibición de cualquier práctica ecuménica, el veto a los laicos de tomar la palabra durante la Misa y a las niñas de ser ayudantes del altar, la eliminación de danzas y aplausos... El p. José María Arnaiz, secretario general de la Unión de Superiores Generales afirmó: "Este borrador de documento es duro en diversas expresiones y juicios; esta Instrucción no es necesaria ni conveniente, sobre todo en el momento actual del camino de la Iglesia... La vida litúrgica de la Iglesia necesita participación, creatividad, inculturación". Finalmente una comisión mixta de las dos Congregaciones trabajó en un nuevo texto que posteriormente fue presentado al Papa.