Padre Nuestro

PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN LOS CIELOS; que quieres que tus hijos hagamos una tierra nueva de hermandad y no un infierno de violencia y de muerte.

 

SANTIFICADO SEA TU NOMBRE; que en tu nombre Señor, no se abuse, no se oprima, no se manipulen la conciencia y la libertad de tus hijos.

 

VENGA A NOSOTROS TU REINO; no el imperio del miedo, de la fuerza, del dinero, del buscar una paz mediante la guerra.

 

HÁGASE TU VOLUNTAD EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO; sobre esta tierra nuestra y sobre las tierras hermanas que cambiaron los cantos alegres de sus selvas por ruidos de metralla y por miedos de agresión.

 

DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA; el pan de la paz Señor, poder sembrar el maíz y el trigo a manos llenas, verlos crecer sin sobresaltos y comer en la mesa todos juntos como hermanos.

 

PERDONA NUESTRAS OFENSAS COMO PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN; que el interés no sea la moneda de nuestros intercambios. Que cambiemos los lamentos por cantos de vida, los puños crispados por manos extendidas y los llantos por sonrisas.

 

NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN; la tentación del conformismo y del no hacer nada, la tentación de no colaborar contigo en la búsqueda de la justicia y la paz.

 

Y LÍBRANOS DEL MAL; de ser Caín para el hermano, de creernos los dueños de la vida y de la muerte, de ser prepotentes y destructores.

 

AMÉN. Que así sea Señor. Como Tú lo quieres. Según tus designios. Porque tuyo es el Reino, el Poder y la Gloria. Tú eres nuestra salvación. En ti depositamos nuestras esperanzas.