URUGUAY

Colegios católicos enfrentan el desamparo estatal

Los Colegios católicos del Uruguay perdieron más de 15 mil alumnos. En los últimos dos años la disminución de la matrícula en los colegios privados ha ido desde un 5% a un 20%.

Los colegios privados católicos perdieron más de 15.000 estudiantes en los últimos años debido a la crisis económica. El problema fue de tal magnitud que varios centros debieron cerrar sus puertas, según aseguró el representante de la Asociación Uruguaya de Educación Católica, el salesiano Pedro Incio.

Esta problemática ha afectado también a las instituciones privadas laicas, sin embargo varios centros consultados no supieron especificar el alcance en números, pero reconocieron el incremento de la morosidad y el descenso de la matrícula, fundamentalmente durante el año 2002.

Luego de dos años -2002 y 2003- en los que la crisis económica se hizo sentir en las instituciones de enseñanza privada, los administradores de los colegios aguardan que este año se recupere al menos parte de la matrícula que se perdió, aunque reconocieron que hasta que culmine el mes de febrero es prematuro hacer evaluaciones.

En el caso particular de las instituciones católicas, Incio subrayó que hubo un repunte en las inscripciones en el interior del país, pero advirtió que se necesitarán varios años para volver a los 80.000 estudiantes que conformaban la matrícula en la década de los 90. "Hemos tenido una pérdida paulatina de estudiantes, que se incrementó en los últimos años y actualmente estamos en el entorno de los 65.000", puntualizó.

El mayor descenso de la matrícula se centró en Primaria.

Actualmente existe una oferta educativa católica que comprende 180 instituciones y más de un centenar de colegios laicos y de otras religiones.

Este año se inicia con dos colegios católicos menos, que se suman a la casi media docena que cerraron en los últimos dos años. Incio indicó que la situación más preocupante está instalada en el interior del país donde algunos departamentos corren el riesgo de quedarse sin oferta de enseñanza católica, e incluso privada, ya que estos centros son los únicos que llegan a algunos puntos. Ejemplificó con el caso de Artigas, donde hasta hace poco existían dos instituciones de educación católica y ahora ya no queda ninguna.

El representante de los centros católicos aseguró que a menos que los grupos de padres se organicen para mantener el funcionamiento de los colegios, que han entrado en profunda crisis, la tendencia apunta a que desaparezcan. "Nosotros no recibimos ayuda del exterior y la única forma es que los padres se organicen y trabajen para mantener los centros funcionando, porque llega un punto en que no se pueden sostener", señaló.

El p. Pedro Incio recordó además que no existe ningún tipo de apoyo o subvención por parte del Estado, que permita que los padres puedan escoger la orientación de la propuesta educativa. "En el exterior cada vez que solicitamos ayuda nos dicen que ese auxilio debe venir del propio Estado; pero eso acá no ocurre". Según los datos recabados la disminución de la matrícula en los últimos dos años en los colegios privados ha ido desde un 5% a un 20%. La morosidad registrada también se mueve en rangos muy diferentes: en los peores casos alcanza un 30% y en otros apenas un 3%.

Las instituciones de enseñanza privada alcanzan aproximadamente el 20% de la matrícula total de Primaria y Secundaria, según los datos oficiales que manejan las autoridades de la educación.

Las instituciones públicas reúnen a más de 640.000 estudiantes de esas ramas, y se estima que el número de alumnos en los privados es del orden de los 120.000, 65.000 de los cuales asisten a instituciones católicas.

Tanto las autoridades de Primaria como de Secundaria reconocen que hubo un incremento de la matrícula pública por el pasaje de alumnos de las instituciones privadas, pero la titular de Primaria, Teresita González, señaló que ese movimiento no ha sido masivo.