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ROMA: A los 60 años de la deportación alemana de los judíos de la ciudad de Roma, una minuciosa investigación de una monja historiadora, Margherita Marchione, ha constatado que 4.450 judíos fueron salvados y amparados en 1944 por más de 100 institutos femeninos, 45 masculinos y algunas decenas de parroquias, siempre con el consentimiento del papa Pío XII. Aunque todavía no se pueden consultar los archivos vaticanos, se cree que por un acuerdo entre el Vaticano y las autoridades alemanas, éstas habían pegado un cartel escrito en italiano y alemán sobre las puertas de ingreso de los institutos religiosos, en el que se declaraba explícitamente que tales edificios dependían del Vaticano y por lo tanto las tropas alemanas no podían entrar. El número de los judíos salvados es enorme si se tiene en cuenta que fueron un poco más de mil los judíos que los alemanes deportaron de Roma. Los arrestados fueron 1.259 pero partieron para los campos de exterminio 1.007 porque, debido a una intervención del Vaticano, los cónyuges e hijos de matrimonios mixtos entre judíos y cristianos (252) fueron liberados. Cuando el papa fue informado de los arrestos, enseguida convocó al embajador alemán y protestó enérgicamente, lo que le dio la posibilidad de llegar a este compromiso, el único posible. Entre los últimos reconocimientos o diplomas oficiales ("Justos entre las naciones") del estado de Israel para con los religiosos romanos, figuran los del hno. Emanuel Stoblun y de la hna. Marie Xavier, de las Ursulinas.
No se podrá llegar al año 2015 cumpliendo con el objetivo de reducir a la mitad el número de las víctimas del hambre en el mundo. Son 842 millones las personas con desnutrición. El número aumentó el año pasado en 18 millones; sobre todo en la India, Indonesia, Nigeria, Pakistán y Sudán. El objetivo para el 2015 se había establecido en el "summit" mundial de la FAO en 1996, con la intención de recuperar 26 millones de personas por año. Estos son algunos datos que se desprenden del informe de la FAO (Fondo de la ONU para la Agricultura y la Alimentación) que declara: "Para decirlo sin eufemismos, el problema no obedece tanto a la falta de alimentos, sino a la falta de voluntad política". Es muy importante que en la FAO se reconozca este concepto tantas veces defendido por la Iglesia. Lo más asombroso es que en los últimos tres años, el 60% de las emergencias alimentarias se derivan tan solo de la sequía y la falta de agua… Sólo el 17% de las tierras cultivables se riega; son las que producen el 40% de los alimentos. El director de la FAO, Jacques Diouf, lanzó un llamado para una alianza internacional contra el hambre, sobre todo en África, "no fundado sobre un pedido de caridad sino sobre una instancia de justicia". Juan Pablo II respondió al llamado pidiendo "a los individuos y a los grupos sociales, a las asociaciones civiles y confesiones religiosas, a gobiernos e instituciones internacionales compartir este compromiso de solidaridad, ya que el hambre y la pobreza representan una grave amenaza para la paz". La FAO y la ONU han declarado el año 2004 "Año internacional del arroz", para aumentar, mejorar y diversificar la producción de este alimento base para millones de personas. TURQUÍA:
Gracias a la presión de la Unión Europea en la que Turquía quiere entrar, se le ha exigido a ese país, entre otras cosas, el respeto pleno de los derechos humanos en materia religiosa. Y es por eso que el gobierno permitió que se reabriera el Instituto Teológico de Halki (ortodoxo) que fuera cerrado en 1971. Desde 1844 en dicha Facultad Teológica, una de las más prestigiosas del mundo ortodoxo, se formaron muchos teólogos y obispos; más de una vez el patriarca ortodoxo Bartolomé I había pedido su reapertura. Hay que tener en cuenta que hay 24 facultades de teología musulmana en el país. Son 100 mil los imanes y los muftíes pagados por el estado con una importante presencia en el sistema escolar islámico. Las minorías cristianas no tienen ningún reconocimiento jurídico, no pueden poseer ni vender, sufren constantes dificultades burocráticas en el ejercicio de la pastoral. Hace 50 años la Iglesia Ortodoxa griega contaba con 50.000 fieles; ahora no llegan a 5.000. La mentada laicidad del estado (desde el tiempo de Ataturk, fundador de la Turquía moderna), vale cada vez menos para las minorías religiosas. El patriarca Bartolomé I se ha referido a la Facultad Teológica diciendo: "Es para nosotros necesaria en orden a la renovación del clero, de las parroquias y de las diócesis... No pedimos ningún privilegio, queremos simplemente que el Instituto vuelva a funcionar como antes; tenemos los docentes, los eclesiásticos y los laicos. Los estudiantes vendrán de todo el mundo, como sucedía antes de 1971". El gobierno actual en Turquía es de un islamismo moderado y el partido de los extremistas islámicos llega tan solo al 10% de la población; hay por parte de los cristianos un fundado optimismo de que se retomen las tradiciones de tolerancia y convivencia religiosa que han caracterizado durante mucho tiempo al imperio otomano. VATICANO: Desde la Curia Romana, habló con respecto a la posibilidad de un nuevo Concilio, el cardenal japonés Stephen Fumio Hamao, presidente del Consejo Pontificio de Migrantes: "La curia romana tendría que escuchar más y respetar más a las Iglesias locales. Soy de la idea de convocar un nuevo Concilio, indispensable sobre todo para discutir sobre la necesidad de mayor autonomía para las Iglesias locales. Los Sínodos no bastan; son sólo consultivos y a menudo repetitivos. Las Iglesias locales, que no están constituidas por niños, tendrían que ser más autónomas y bastaría con aplicar el principio de subsidiariedad: de lo que puede hacer el menor, no se ocupe el mayor".
Ha sido elegido por el Sínodo de la Iglesia Católica caldea el nuevo patriarca de Irak, Emmanuel III Delly, el cual denunció "una guerra que ha durado prácticamente 13 años, incluidos los años del embargo, y que ha hecho morir de hambre a la población. Ahora, después de la ocupación de norteamericanos e ingleses, la situación ha empeorado y no hay ni seguridad ni trabajo". El patriarca pide con fuerza que la nueva Constitución sea laica, es decir "que reconozca la libertad y la igualdad para los cristianos, musulmanes y demás religiones" porque teme el avance de los musulmanes fundamentalistas. "Si tuviéramos que aceptar una Constitución musulmana, no podríamos hacer más nada y los cristianos abandonarían el país, como ya han empezado a hacerlo". Esta situación hace que la presencia de los ocupantes sea ahora fundamental "porque de otra manera la nueva Constitución será islámica". El comité para la redacción de la nueva Constitución está integrado por 300 miembros y los cristianos son cinco (uno de los cuales es el obispo Louis Sako). Los mismos conceptos vertió el obispo Salmón Warduni: "Hemos pasado de la dictadura al caos y el caos puede resultar peor que la dictadura. Queremos que los ejércitos extranjeros se vayan, pero no la ONU; queremos que ella tome su responsabilidad y no esté al servicio de los proyectos de las dos potencias ocupantes". El obispo acepta el gobierno provisorio porque "no se puede hacer enseguida elecciones; no estamos acostumbrados a elecciones democráticas. La concepción de la libertad aquí no es como la de occidente". El obispo también alabó al Papa por su fuerte intervención contra la guerra muy valorada por los musulmanes pero lamentó la poca participación de los episcopados mundiales y de las iglesias en la condena de la misma. BÉLGICA: En una entrevista a la revista "30 Días" el card. Danneels declaró: "Existe un río de papel infinito... Todos los días nos vemos inundados por documentos enormes, instrucciones..., una lluvia de resoluciones que viniendo de los dicasterios romanos asumen siempre carácter de indicación autorizada, normativa, sin que exista una coordinación para indicar qué cosa es importante y cual lo es menos. Y el obispo local debería pasar gran parte de su tiempo en la propia diócesis repitiendo estos dictados que vienen del Vaticano o de los organismos episcopales. Tal vez lo que hace falta a todos los niveles en la Iglesia es una moratoria de todo esto para favorecer una simplificación. Quizás haría falta hoy un momento de calma, para respirar un poco". |
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