OBISPO LUIS ARMANDO BAMBARÉN

Una vida de servicio dedicada a los pobres

"Una vida de servicio dedicada a los pobres y a las víctimas de tantas injusticias". Con esta motivación, en diciembre de 2002, Luis Armando Bambarén, obispo de Chimbote, recibió en Lima, el premio especial para los Derechos Humanos, otorgado por la Coordinación Nacional de los Derechos Humanos de Perú. Su figura es muy conocida no sólo en Perú por la lucha contra la corrupción y por la democracia. Gracias a su indiscutida autoridad moral, Bambarén participó también de la Comisión por la Verdad y la Reconciliación que ha cerrado sus trabajos en el mes de agosto de 2003, dando a conocer datos significativos de dos décadas de violencia y represión.

Mons. Bambarén, después de la publicación del informe final de la Comisión por la Verdad, ¿cuál es su juicio sobre esta investigación?
- La Comisión ha desarrollado un buen trabajo que ha requerido dos años de labor, una labor objetivamente dolorosa, sobre todo para aquellos que han sido llamados a testimoniar, casi todos familiares y amigos de las víctimas. Han sido analizadas las causas del conflicto y el comportamiento que han tenido los tres presidentes que han actuado en ese período.

Se ha llegado a la amarga conclusión que casi nadie estaba interesado en evitar la muerte de tanta gente. Al comienzo se pensaba que las víctimas fueran 25 o 30.000. Al final de los trabajos se ha constatado una cifra mucho más alta: 69.000. En todo caso, es mucho más que una cuestión de números. Para mí, como cristiano, es un delito contra cada persona, que tiene un valor inestimable.

Ha sido entonces muy doloroso descubrir tanta indiferencia hacia las
víctimas. Por eso el informe invita a todos los peruanos a una profunda reflexión para tomar conciencia de dos realidades totalmente distintas en nuestro país: la realidad urbana de la capital y de las otras ciudades de la costa; y la realidad quéchua de la Sierra, en la que la población indígena es marginada desde hace siglos. Hay que tomar conciencia de que existen dos Perú y todos debemos interrogarnos sobre las motivaciones que han impedido reconocer lo que estaba pasando.

¿Qué pasos requiere la reconciliación nacional?
- La reconciliación se refiere a todos los peruanos indistintamente, no sólo a aquellos que han cometido crímenes horribles como Sendero Luminoso, considerado el principal responsable de la violencia. El informe saca a la luz también el rol desempeñado por los militares, implicados en primera persona en algunos casos y otras veces indirectamente, dejando excesiva libertad de acción a los jefes locales y a los grupos paramilitares.

Los peruanos deben reconciliarse entre sí y sobre todo con el Perú olvidado de la Sierra. La Conferencia Episcopal, para favorecer este difícil camino ha indicado algunos temas de reflexión para las celebraciones dominicales.

¿Cuál es hoy la actitud frente a los terroristas de Sendero Luminoso?
- Hay quien los quiere recluidos de por vida y otros que piden su liberación. Seis jefes históricos de Sendero están recluidos en una cárcel de máxima seguridad. Fui a verlos cuando pidieron mi intervención para poner fin a una huelga de hambre. Les llevé una Biblia a cada uno. Abimael Guzmán pidió encontrarse privadamente. Comencé el diálogo leyendo algunos pasajes bíblicos: el episodio de Caín y Abel, las bienaventuranzas y el Magníficat. Luego hablamos durante dos horas y media, y Guzmán reconoció que la lucha armada fue un error. Por eso al final de la conversación, quiso pedir perdón por los repetidos ataques a mi persona y a la Iglesia. Quise saber qué los llevó a matar sacerdotes, religiosos y laicos. Me contestó que habían actuado en nombre de sus convicciones ideológicas considerando la religión opio de los pueblos y principal obstáculo para la revolución. "Por esto le pido perdón", repetía. Entonces, le he tendido la mano.

Está por dejar Chimbote...
- Sí, he presentado las dimisiones al cumplir 75 años. El pasado mes de julio hemos celebrado mi 25 aniversario de ordenación episcopal en la nueva catedral en construcción, una obra que incluye un centro para los niños de la calle y para la formación profesional de los jóvenes infractores.

En estos años, ¿ha mejorado la situación en Perú?
- Seguramente ha sido un paso adelante pasar de la dictadura al estado de derecho. Los partidos políticos han sido invitados por primera vez a confrontarse y al final han suscrito los puntos del Acuerdo nacional de la gobernabilidad para los próximos 20 años. El país ha crecido económicamente pero los peruanos están mal: más de la mitad de la población (54%) según los datos de la banca mundial vive en la pobreza, y el 16% en absoluta pobreza. La desocupación es el problema más grave que determina un creciente flujo migratorio con más de 2.800.000 peruanos en el extranjero. Después de la exportación de los minerales, la remesa de los emigrantes representa el principal recurso del país.

¿Qué iniciativas promueve la Iglesia peruana a favor de los migrantes?
- La Conferencia Episcopal ha promovido una oficina para la atención de los migrantes y de sus familias. Obispos y sacerdotes visitan a los connacionales en el exterior (Buenos Aires, Santiago, Roma, etc.). Los peruanos que tienen una particular devoción al "Señor de los Milagros" han llevado su imagen sagrada a todo el mundo. Para los peruanos y todos los latinoamericanos que lejos de su casa experimentan la soledad, las celebraciones religiosas son ocasiones de encuentros festivos. A todas las familias de los emigrantes el primer domingo de setiembre les es enviada una carta de solidaridad.

¿Cómo prosigue el proceso de beatificación de los mártires de su diócesis?
- Muy bien. La Congregación para la Causa de los Santos ha reconocido que los tres sacerdotes: los franciscanos polacos Zbigniew Strzalkowski y Machhael Tomaszeck y el italiano Alessandro Dordi, misionero de Bergamo, han sido asesinados "en odio a la fe" y son entonces reconocidos como mártires. El recuerdo de los tres misioneros es vivo en mi diócesis. Junto a las otras víctimas, mártires del evangelio, como el voluntario laico Giulio Rocca.

(tomado de "Mondo e Missione" 01/2004)