NO TE METAS

Cuando veas que un hombre,
le pega a una mujer, no te metas.

Cuando veas que un pobre no tiene qué comer, no te metas.

No te metas en lo que no te interesa,
si la lluvia no ha mojado tu cabeza.......

¡que se ahoguen todos!

Cuando alguien desprecie
a otro alguien por su piel ¡no te metas!

Cuando por un billete se viole cualquier ley
¡no te metas! No te metas
que no te importa un comino.

Mientras hayas encontrado tu camino
¡que se pierdan todos!

Tapando la oreja, poniendo una venda...
Con los ojos cerrados

¡y estarás a salvo! Siempre y cuando
no te metas...¡no te metas!

Cuando hablen de una guerra... ¡no te metas!
No te metas si algo te huele a podrido,
un tapón en la nariz,
y no hay más lío....¡Que se pudra todo!

¡No te metas, no te metas!

Cuando veas a un chico volando desde ayer,
no te metas.
Cuando veas que cae y no hay ninguna red,
no te metas.
No te metas, porque no son tus asuntos.

El que quiera reventar... ¡reviente y punto!
¡Que se maten todos!
Cerrando la puerta, soldando la reja.

La mente con candado, y estarás a salvo. Siempre y cuando no te metas...
Si te buscan pelea ¡no te metas!

No te metas cuando veas que roban.
No te metas si es que no te tocan.

¡La televisión! ,¡la ropa de moda!...
¡tu tabla de wind-surf y tu bebida Cola!

(Y sobre todo Cola) ...¡Tu libertad!

 

(letra y música: Ignacio Copani)

 

Ignacio Copani es un cantante sumamente preocupado por dar un mensaje ético a sus temas, él habla libremente y sin complacencias. Como recurso frecuente, y no sólo en este tema, él utiliza el humor. Su canto está dirigido a los jóvenes desencantados y "de vuelta" en pleno postmodernismo, pero desorientados y sin ideales. El autor le pega duro a una mentalidad conformista y consumista, que plantea no involucrarse en nada y vivir el presente pero sólo para disfrutar de la vida uno mismo. El no involucrarse, el "no te metas" es en definitiva llevado hasta el extremo. Exagera la nota mostrándonos con un fino humor negro, hasta donde llegaríamos en la aplicación de este tópico de conducta. El individualismo queda desnudo de todo atractivo, y claramente desenmascarado. Podemos vislumbrar un trasfondo cristiano en su crítica. No se puede vivir la vida al margen de la realidad. El "no te metas" nos lleva a tener "la mente con candado" para "estar a salvo" de la violencia y la agresión. El problema es que esto conduce al inmovilismo y a la muerte.

Como saldo final nos parece oír la frase de Jesús que dice: "El que guarde su vida para sí mismo la perderá, pero el que pierda su vida por mí, la encontrará" (Lc 9,24).

Eduardo Ojeda