Ecumenismo

41. Pluralismo religioso

"Aquel sello místico que Rahner profetizaba para este siglo nuevo aparece, sin duda, con muchos rostros, en confusión y en diálogo también. Las religiones cada vez más son pluralismo religioso, y habrán de ser convivencia e intercambio.

La fe se refracta en mil nombres y mil búsquedas, y la fe convivida fraternalmente será el gran soporte de la esperanza humana.

Dios está a la vista. Está a la vista la Humanidad nueva. Hay una creciente, incontrolable, ansia de cambio. En mensajes y foros y plataformas la consigna básica es: ‘¡Queremos otra cosa!’. Queremos otro Mundo, porque otro Mundo es posible, y es necesario y urgente. Un Mundo uno, sin primeros ni terceros, sin imperios y sin genocidios, sin lucros sanguinarios y sin exclusiones desesperantes. Queremos otra América, decimos concretamente aquí; sin dominaciones y sin alcas, en fraterna Unión. Queremos otra Iglesia también, sin ‘clases’, sin centralismos, sin rencillas deno-minativas...

En la Iglesia las inquietudes están convergiendo en la propuesta de un proceso conciliar, que parecerá ino-portuna a ciertos espíritus involucionistas, y que sin embargo, traduce muy eclesialmente la voluntad multitudinaria de ser y de hacer otra Iglesia: más al lado de los pobres del Reino, más samaritana, más sinodal, más correspondiente, más fraterna...

La verdad es que estamos cansados de dominación y de falta de transparencia, en las diferentes esferas públicas y en las secretas esferas personales. Éste nuestro Mundo y éste nuestro pequeño corazón, tan malos al parecer, llevan una profunda carga de buena voluntad, de sed de Verdad, de hambre de Vida y de Dios. Los signos de los tiempos, a pesar de tantas contradicciones, son más bien luminosos, esperanzadores. Como dice el proverbio sefardí, la hora más oscura es cuando está por amanecer..."

Pedro Casaldáliga, obispo
(Umbrales 135, 27)

42. Participar del Consejo Ecuménico

"Todavía hoy la Iglesia Católica no participa del Consejo Ecuménico de las Iglesias (CEI) que en el mundo anglosajón se llama Consejo Mundial de las Iglesias. Este hecho era comprensible en el pasado por la eclesiología que reinaba antes del Concilio Ecuménico Vaticano II; la Iglesia Católica era la única Iglesia de Cristo y había que volver a ella. Ahora el Concilio dice que ‘la Iglesia de Cristo subsiste en la Iglesia Católica’ pero no solamente, ya que hay elementos cristianos fuera de ella. No hay hoy en día obstáculos teológicos para que la Iglesia Católica participe del CEI, aunque sí haya obstáculos sicológicos y de otra índole que pueden superarse".

Luis González-Carvajal, teólogo

43. Ecumenismo de base

"Falta hoy el ecumenismo a nivel de base, popular, parroquial. Se deja todo en manos de los expertos, de los obispos, del papa. Sigue dominando la actitud de antes que es la de ‘ignorar’ al otro que tenemos al lado y no buscamos encuentros para conocernos, ayudarnos y trabajar juntos en las tareas del Reino. Se cierran los oídos a un llamado del Espíritu y del mismo Concilio. La Semana de Oración para la Unidad de los Cristianos no interesa más a nadie. Y sin embargo, el gran obstáculo para la evangelización futura no será la maldad de los tiempos sino la división de los cristianos".

Jean-Marie Tillard, teólogo

44. Diálogo entre las religiones

"No puede haber paz duradera sin el aporte de las religiones y para eso hace falta el diálogo entre las religiones. No solo hay que evitar la violencia sino también el proselitismo; no solo no hay que considerar como enemigos a las personas de otras religiones, sino tampoco considerarlas como potenciales conversos. Ninguna religión predica la violencia y solamente las religiones hablan de perdón y reconciliación. El diálogo interreligioso puede ayudar no sólo a crear amistad y quizás un proceso de reforma interna sino también a incrementar la defensa y promoción de los valores humanos y espirituales comunes".

Michael Amaladoss, teólogo

45. Un nuevo dinamismo misionero

"La Iglesia Católica en América Latina después de muchos siglos, está teniendo una fuerte competencia sobre todo por parte de los pentecostales que conquistan cada vez más adeptos. ¿No habrá llegado el momento de mejorar la calidad de nuestros productos y servicios? Falta dinamismo misionero, diversificación de ministerios y participación por parte de los católicos en la tarea evangelizadora. En Belo Horizonte mientras la Iglesia Católica tiene 158 parroquias y 409 sacerdotes para tres millones de fieles, la Asamblea de Dios tiene 347 pequeños templos, 40 pastores, 1.500 presbíteros y 2.500 diáconos para 58.000 fieles".

Alberto Antoniazzi, pastoralista

46. Desafíos de la justicia

"La preocupación común por los grandes desafíos de la justicia, los derechos humanos, la paz, etc., ha desplazado muchas veces en América Latina entre los cristianos los antiguos bloques y fronteras; las antiguas barreras doctrinales han dejado de tener preeminencia, si bien la lucha común ayuda a superar también aquellas. El seguimiento de Cristo junto a los más pobres une mucho más que tantos congresos. Así se han creado nuevas líneas divisorias entre los cristianos que atraviesan a todas las Iglesias, entre los que han hecho la opción por los pobres y los que no".

Sergio Torres, periodista

47. Un Concilio por la Paz

"La idea de un Concilio por la Paz entre todos los cristianos era una idea de Bonhöeffer que fue actualizada por K. Federik Weizsacker, presentada al Consejo Mundial de las Iglesias (CEI) y aprobada. No pudo realizarse por la negativa de la Iglesia Católica a colaborar como socia del CEI. ¿No puede haber un orden del día común para una causa común? ¿Es más importante el Reino de Dios o las diferencias entre Iglesias? La "Populorum Progressio" pudo haber sido firmada también por el CEI. El encuentro de Juan Pablo II en Asís hubiera podido ser convocado en unión con el CEI. ¿Por qué no unir las fuerzas? ¿Será necesario crear en el Vaticano una Congregación para los Signos de los Tiempos?".

Walbert Bulhmann, misionólogo

48. Hacia una Iglesia - comunidad

"En las últimas tres décadas se ha dado una proliferación explosiva y sin precedentes de los grupos pentecostales en los ámbitos populares. Esto se dio a causa de la permanente y progresiva crisis social, de la marginación del pueblo por parte de las élites aun religiosas, de la falta de flexibilidad de las estructuras de la Iglesia, de la falta de agentes pastorales y de ámbitos comunitarios y familiares. Una respuesta eclesial adecuada surgirá en la medida en que la Iglesia se reestructure desde las bases, como una Iglesia-comunidad".

Franz Damen, teólogo

 

49. Ser signo de salvación

"Nos han acostumbrado a llamar ‘paganos’, ‘incrédulos’, ‘idólatras’ a hombres que durante un millón de años y todavía ahora han vivido y viven sin conocer a Cristo mientras que nosotros éramos el ‘pueblo elegido’. La elección no era monopolio sino misión; Yavé ha estado y está presente en todas las religiones como en otros tantos Antiguos Testamentos. Es la universal voluntad salvífica de Dios que conduce lentamente los hombres hacia Cristo. La Iglesia no es arca de salvación para algunos sino signo de salvación para todos".

Walbert Buhlmann, misionólogo

50. Conservar la propia fe

El Dalai Lama invitó a los cristianos a "no abandonar el cristianismo para convertirse al budismo". Y añadió: "La cosa mejor para el creyente es conservar y alimentar la fe en la cual uno ha nacido y crecido; las grandes religiones han traído inmensos beneficios a millones de personas y por eso hay que respetarlas". 

Dalai Lama
(Umbrales 145, 14)