Educación

71. El conocimiento al servicio de la persona

La teóloga Carmen Lora Clara, en la Conferencia sobre Cristianismo en América Latina, que se realizó en San Pablo (Brasil) en el año 2003, expresó estos conceptos con respecto al diálogo entre ciencia y fe, y a las posibilidades del conocimiento que incide directamente en la exclusión o inclusión de las personas.

"Los desafíos son muy complejos respecto del diálogo entre fe y ciencia en lo referente al avance del conocimiento humano y a la necesidad de una mirada crítica y alerta a los nuevos problemas éticos que esos avances plantean y que la Iglesia debe saber afrontar con apertura y con criterio evangélico. Aquí percibimos un retroceso de la Iglesia respecto de su apertura y disposición al diálogo en su relación con la ciencia durante y luego del Concilio Vaticano II. Hoy la Iglesia pareciera inclinarse a una postura defensiva que no permite dar cuenta de la vigencia permanente del anuncio evangélico de la Buena Nueva.

Siempre ha sido difícil para la Iglesia, porque es humana en su composición, abrirse al avance del conocimiento, siempre ha sentido amenazado su poder, y siempre hubo necesidad de que el Espíritu
-que sopla en medio de ella- le recordara que su misión está más allá del poder que detenta. En estos tiempos, este desafío es quizás tan grande como en los tiempos de Galileo, pero además no estamos sólo ante un desafío que compete al mundo del Norte donde se produce el conocimiento, sino que nos atañe muy directamente porque el conocimiento hoy es fuente de poder como nunca antes lo fue.

El control del conocimiento incide directamente en las posibilidades de mayor exclusión, de dominio sobre la vida de las personas en dimensiones tan íntimas como su combinación genética. El avance de ese conocimiento es extraordinario como posibilidad de logros en el cuidado de la vida, en aumento de esperanzas de vida de calidad, pero, a la vez, no pareciera que ese conocimiento está al servicio de quien lo necesita, sino de quien puede usarlo como un arma de
poder y control sobre otros seres humanos.

Hay aquí un nuevo desafío para la teología en su capacidad de inter-pelar el conocimiento científico; hay que aprender nuevamente a saludar y alegrarse de su avance, y al mismo tiempo recordar que el conocimiento debe estar al servicio de la liberación de la humanidad y no al servicio de su dominio.

Carmen Lora Clara, teóloga 
(Umbrales 141,19)

72. Educar para una economía popular

Ernst F. Schumacher fue un profeta disfrazado de economista. Pasó su vida adquiriendo dominio sobre los principios del crecimiento, el ahorro y la "mano invisible" del mercado. Finalmente, sin embargo, se transformó en uno de sus más efectivos críticos, alertando al mundo sobre las catastróficas consecuencias del materialismo occidental.

Schumacher adjudicó los problemas de nuestra civilización al fracaso de la metafísica y la pérdida de una dimensión espiritual. Mientras tenemos respuestas para toda clase de preguntas técnicas, ya no sabemos cómo contestar a la pregunta "¿Qué debo hacer con mi vida?" La ciencia -argumentó- no puede producir ideas por las que vivir. Escribió: "En su entusiasmo por el desarrollo de sus poderes científicos y técnicos, el hombre moderno ha construido un sistema de producción que viola la naturaleza, y un tipo de sociedad que mutila al hombre".

Ernst F. Schumacher, economista
(Umbrales 143,31)

73. Apostar a la Pastoral del Niño/a

El camino de la Pastoral del Niño y de la Niña está en total consonancia con las opciones pas-torales diocesanas y nacionales sobre la pastoral social y la familia…. y puede colaborar ampliamente al desarrollo e incentivo de las mismas. La Pastoral del Niño y de la Niña, desde el lema "Yo vine para que todos tengan Vida y Vida en abundancia" llega en forma sencilla y evan-gelizadora a muchos hogares. La metodología de esta Pastoral es la del Evangelio, donde Jesús multiplica los panes y los peces (Jn 6,1-13); es con esta metodología como la Pastoral actúa: organiza los grupos, trabaja con lo que existe, eleva los dones al cielo, distribuye y evalúa si todos están satisfechos. La metodología de la Pastoral del Niño y de la Niña, tiene como estrategia principal multiplicar el saber y la solidaridad en las familias más necesitadas, a través de líderes comunitarios capacitados, que viven en las mismas comunidades. La metodología incluye a toda la comunidad, pues Jesús dice: "para que todos tengan vida y vida en abundancia", así, personas de todas las razas, religiones y partidos políticos son atendidas por la Pastoral del Niño y de la Niña. La mística impulsa esta Pastoral, uniendo Fe y Vida. La Pastoral organiza las comunidades en torno a un trabajo de promoción humana, valorizando la capacidad de liderazgo que pueden tener los/as agentes comunitarios que se hacen protagonistas de los cambios del lugar donde viven.

 

Mariana Marguery, CONFRU
(Umbrales 145,9).

74. Educar en la no-violencia

"No queremos seguir haciendo llamados en favor de la paz, que a menudo terminan en el vacío. Queremos recoger el grito de las madres que asisten impotentes a la muerte de sus hijos y el grito de los niños y jóvenes que no conocen el rostro de la paz. Para eso hacemos nuestro gesto: expresar con la vida el voto de no-violencia. Será un compromiso personal a llevar a cabo día tras día e involucrando en esta opción a las mujeres y a los hombres, a las jóvenes y a los jóvenes de nuestras comunidades educativas en el espíritu de aquellas palabras: ‘Felices los que trabajan por la paz’. Quizás esta sangre nueva pueda hacer florecer de nuevo la vida en el mundo".

Antonia Colombo, superiora salesiana 
(Umbrales 134, 13)

75. Diálogo con los no creyentes

Un viejo mundo desaparece, otro mundo está en gestación y dentro de éste yo trato de depositar una buena semilla que tendrá su primavera, aunque florezca un poco más tarde, cuando yo haya muerto... Un verdadero discípulo de Cristo no rechaza al que no cree, pero sin embargo advierte que sin Dios no se realiza nada. ¿Tenemos derecho a excluir de las preocupaciones de la Iglesia al que no cree? Ellos no creen y sin embargo, están ahí para decirnos: también nosotros contamos.

Juan XXIII, el "Papa Bueno"
(Umbrales 109, 23)

76. La lucha no violenta

"Si somos realmente honestos con nosotros mismos, debemos admitir que nuestras vidas son lo único que nos pertenece. Por lo tanto, la manera en que usamos nuestras vidas es la que determina qué clase de personas somos. Creo profundamente que sólo dando nuestras vidas, encontramos la vida. Estoy convencido que el mejor acto de coraje consiste en sacrificarse por los demás en una lucha enteramente no violenta por la justicia. Ser persona significa sufrir por los demás. ¡Que Dios nos ayude en esto!"

César Chávez, sindacalista
(Umbrales 141, 31)

77. Obras nuevas

"A tiempos nuevos , obras nuevas... Las nuevas necesidades exigen procedimientos nuevos; es nece-sario que la Iglesia sepa mostrar que no sólo es apta para formar personas piadosas, sino también para hacer reinar la justicia, de la que los pueblos están hambrientos".

León Dehon, sacerdote fundador
(Umbrales 128, F 7)

78. El futuro está en la educación

"El futuro de África está en la educación y en la formación de las nuevas generaciones; una educación que mantenga valores que ellos tienen y que se están perdiendo y que rechace antivalores que aparentemente se les presentan como ideales del mundo moderno, traídos por la televisión, internet, la globali-zación". Mejía dirige en Etiopía el Centro Galilea que nació hace ya un cuarto de siglo y ofrece formación espiritual (retiros, ejercicios...), pastoral y humana (cursos de administración, de contabilidad...), a laicos, sacerdotes y religiosos/as "para que los agentes implicados en las obras sociales de la Iglesia Católica puedan dirigir mejor, sean más eficientes y tengan una visión más clara de lo que la Iglesia Católica pretende...

Los servicios sociales de la Iglesia Católica en este país son muy considerables y es una Iglesia muy comprometida ante las hambrunas, las sequías, en los servicios de salud y las escuelas".

Rodrigo Mejía, religioso
(Umbrales 149, 29)

79. Una escuela solidaria

"El mundo educativo reclama nuevas finalidades, que asignen metas y motivaciones a la acción educativa. En este sentido, la Escuela Solidaria ha realizado aportes decisivos para asignar nuevos objetivos a la educación y promover buenas prácticas educativas. Una Escuela Solidaria no es aquella que realiza acciones solidarias, como un valor añadido, mientras los excluye de sus objetivos y en sus prácticas, sino aquella que se configura institucio-nalmente desde la solidaridad. Una Escuela Solidaria es la que cuenta con un grupo de personas e instituciones empeñadas en que los ausentes se hagan presentes, en que los que no cuentan empiecen a contar. Es una escuela que trata de saciar tres hambres: de pan, de cultura y de Dios. Antes que una opción es un proceso, antes que un despacho es una propuesta de prácticas adecuadas y organizaciones pertinentes. El fin de una Escuela Solidaria es la educación que crea significados, ofrece motivos para vivir, hace al individuo consciente de sus raíces, posibilita habitar en el mundo como en su hogar y activa procesos de integración. Las aulas que posibilitan el intercambio de conocimientos e institucionalizan la enseñanza son un simple medio. La tarea fundamental hoy consiste en establecer nexos entre el medio de la escuela y el fin de la educación".

Joaquín García Roca, docente
(Umbrales 134, 25)

 

80. Un marketing eclesial diferente

José Fernandes de Oliveira, sacerdote dehoniano, conocido como el p. Zezinho, cumplió este año sus 40 años de cantautor y 38 de sacerdote. Gran comunicador, así opinó con respecto a la comunicación en la Iglesia:

"De existir un marketing católico, tiene que ser distinto de los otros, pues una de las características del marketing es exaltar el propio producto e ignorar o disminuir el producto del otro. El ‘marketing cristiano’ tiene que valorizar al otro, ser ecuménico y humilde al punto de decir que mi producto es bueno, pero el producto del otro también. Jesús daría dolor de cabeza a cualquier ‘marketinero’, porque él dice que quien lo siga tendrá cruz y sufrimiento. Nadie, si quiere vender su producto, dirá que su producto incomoda. Jesús no necesitó del marketing para difundir su doctrina".

p. Zezinho, cantautor dehoniano
(Umbrales 148, 27)