Memorial

El grito más alto

En este número especial de Umbrales reservamos un lugar muy particular para recordar a dos hermanos, recientemente fallecidos, que estuvieron en la fundación de la revista y la siguieron y apoyaron con cariño a lo largo de su vida.

El padre Franco Festa, nacido en Monte di Malo (Vicenza, Italia) el 7 de octubre de 1938, fue ordenado sacerdote el 25 de julio de 1965, y en seguida partió como misionero, llegando a Argentina en octubre de ese mismo año.

En 1975 llegó al Uruguay y fue designado párroco de "El Salvador" (Montevideo) y rector del Santuario Nacional de la Gruta de Lourdes, servicios que desempeñó hasta el año 1982. Volvió a Argentina y desempeñó su ministerio en varias provincias: Chaco, Santa Fe, Buenos Aires y últimamente en Córdoba. Su compromiso como animador popular desde las reuniones con los "Curas para el tercer mundo", hasta los encuentros nacionales e internacionales de "Pastoral popular", se prolongó en los años asumiendo servicios importantes en la Congregación de los dehonianos como el de ser Secretario de las Misiones, Presidente de la Comisión Justicia y Paz, y Asesor de los Laicos Dehonianos. Con Umbrales, además de ser uno de los iniciadores integrando el primer equipo de redacción, mantuvo siempre una relación de gran colaboración. Seguramente fue el propagandista más entusiasta de la revista en todos los encuentros o reuniones en las que participaba. Era el encargado de la revista en Carlos Paz (Córdoba) y varias veces colaboró enviando sus artículos y sus poemas. Con uno de ellos, "El grito más alto", lo recordamos.

El p. Franco falleció en Córdoba el 5 de junio de 2004 y fue sepultado en el cementerio de Malagueño.

 

 

El padre Juan Barbieri nació en Cadignano (Brescia, Italia) el 12 de octubre de 1937.

Después de ser ordenado sacerdote en 1965 partió como misionero a la Argentina. Desde allí en calidad de Ecónomo provincial integró el primer Equipo de redacción de Umbrales hasta el año 1993. Estos últimos años los pasó en Italia desempeñándose, entre otras tareas, como animador del Secretariado de las Misiones de los Dehonianos en Milán. Ya afectado por una grave enfermedad quiso volvernos a visitar en el verano del año pasado, confirmando su suscripción y su apoyo a Umbrales. Falleció en Milán el 27 de junio de 2004.